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La legislación laboral (o Derecho del Trabajo) es un conjunto de normativas que establecen los derechos y obligaciones de los trabajadores y los empresarios en el lugar de trabajo.
En el ámbito europeo, la legislación laboral abarca dos grandes campos:
Desde hace 50 años, la Comunidad Europea viene impulsando un alto nivel de empleo y protección social, mejores condiciones de vida y de trabajo y la cohesión económica y social.
El papel de la Comunidad Europea (CE) consiste en apoyar y complementar las actividades de los Estados miembros en materia de política social con arreglo a lo dispuesto en el Tratado, en particular en sus artículos 136 a 139.
A tal fin, la CE adopta normativas que establecen los requisitos mínimos aplicables en toda la UE sobre condiciones de trabajo y empleo y sobre información y consulta de los trabajadores. A continuación, los Estados miembros transponen el Derecho comunitario a sus ordenamientos jurídicos nacionales y ponen en vigor las normas correspondientes, lo que garantiza un grado similar de protección de derechos y obligaciones en toda la UE. Las autoridades nacionales, incluidas las judiciales, son responsables de la buena aplicación de las medidas nacionales de transposición. La Comisión ejerce una función de control y supervisión sistemática de la correcta aplicación del Derecho europeo. El Tribunal de Justicia Europeo desempeña un importante papel de resolución de contenciosos y orientación jurídica para los interrogantes que los tribunales nacionales formulan sobre interpretación de la normativa.
La adopción de una legislación que establece requisitos mínimos ha permitido mejorar las condiciones de trabajo y afianzado los derechos de los trabajadores. Por ello puede contarse entre los principales logros de la Unión Europea en materia de política social.
En principio, la legislación laboral europea pretendía garantizar que la creación del mercado único no trajera consigo la degradación de las condiciones de trabajo o el falseamiento de la competencia.
Hoy en día, la legislación laboral tiene el papel fundamental de garantizar que el alto nivel de empleo y el crecimiento económico sostenido vayan acompañados de una continua mejora de las condiciones de vida y de trabajo en toda la Unión Europea.