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En octubre de 2011, la Comisión propuso nuevas prioridades y reglas para el FSE durante el siguiente periodo de programación 2014-2020. Éstas permitirán que el Fondo siga prestando apoyo específico a las personas que necesitan ayuda para encontrar empleo o para progresar profesionalmente.
La propuesta de la Comisión forma parte de un paquete legislativo general que afectará a la futura política de cohesión de la Unión (ver breve vídeo de introducción ).
El papel del Fondo Social Europeo consiste en aumentar las oportunidades de empleo, promover la educación y el aprendizaje permanente, mejorar la inclusión social, ayudar a combatir la pobreza y mejorar la capacidad de las administraciones públicas para dar mejor servicio a los ciudadanos y solicitantes de empleo. La nueva propuesta refuerza el papel del FSE:
El FSE podrá, además, emplearse como garantía en préstamos solicitados por organismos de los Estados miembros, cuya finalidad sea financiar medidas que entren dentro de su ámbito de intervención.
Todas las regiones de la UE seguirán recibiendo apoyo, con arreglo a tres categorías bien definidas:
La segunda categoría —que abarca 51 regiones y una población de más de 72 millones de personas— facilita la transición de las regiones que han ganado competitividad en los últimos años pero que todavía necesitan un apoyo específico. Como reflejo del éxito de la política de cohesión se prevé que, para 2014, veinte regiones abandonen el actual objetivo de «convergencia» (regiones menos desarrolladas).
Los requisitos nacionales necesarios para cumplir los objetivos de Europa 2020 se establecerán en los contratos de asociación, firmados entre la Comisión y los Estados miembros. Las inversiones del FSE estarán plenamente alineadas con los objetivos de Europa 2020 y sus compromisos en materia de empleo, educación y reducción de la pobreza.
El Marco Estratégico Común, que recoge las prioridades fundamentales de la UE, se aplicará a todos los fondos, incluidos los de desarrollo rural y pesca. Los Estados miembros podrán combinar la financiación del FEDER, el FSE y el Fondo de Cohesión en programas «multifondo», para mejorar la coordinación sobre el terreno y facilitar el desarrollo integrado.
Se introducirán nuevas condiciones que garanticen que los fondos de la UE contribuyen efectivamente a alcanzar los objetivos de Europa 2020. Para que se desembolsen los fondos será preciso cumplir algunos requisitos previos (por ejemplo, un funcionamiento adecuado de los sistemas de contratación pública).
El Consejo y el Parlamento Europeo están examinando estas propuestas, con vistas a adoptarlas hacia principios de 2013, de modo que en 2014 se pueda poner en marcha una nueva generación de programas de cohesión.