Conservación de los recursos hídricos
- 01 January 2004
El proyecto “Gestión del agua en la zona central del Benelux” se centra en la aplicación de medidas destinadas a mejorar la conservación del agua. Estas medidas consisten particularmente en ayudar a los agricultores y horticultores a reducir su consumo de agua, así como a desarrollar la experiencia técnica y científica en favor de la “conservación del agua” y de la “gestión del nivel de agua”.
Las fuentes hídricas que constituyen las capas freáticas y las aguas de superficie no son inagotables, es decir, que la cantidad de agua que puede retirarse del medio ambiente no es ilimitada. Por tanto, es preciso administrar los recursos hídricos, indispensables para conservar la vida en la tierra de una manera realmente apropiada.
En el marco del programa INTERREG II, se han reunido nueve socios procedentes de cuatro provincias de los Países Bajos (Brabante Septentrional y Limburgo) y Bélgica (las Provincias de Amberes y Limburgo) para tomar medidas destinadas a mejorar la gestión del agua. Entre las principales acciones emprendidas figura examinar las posibilidades existentes para retener el agua durante largos períodos en las tierras cultivables (y aumentar con ello el nivel de la capa freática) así como investigar medidas destinadas a ayudar a los agricultores y a los horticultores a utilizar menos agua.
Entre 1998 y 2001, se emprendieron varias acciones de este tipo. Los canales y zanjas de las zonas subvencionables han sido equipados con desagües destinados a impedir que el agua se vierta en el mar (2000 desagües/140 000 ha). Asimismo, se pusieron a prueba la fiabilidad y viabilidad de diversos sistemas de riego con la finalidad de promover una utilización más responsable del agua. Por otra parte, se llevaron a cabo experimentos sobre los elementos nutritivos para incrementar la calidad de las aguas subterráneas. Por ultimo, se desarrollaron y afinaron métodos destinados a calcular la cantidad de agua que debe regarse en los cultivos en 80 explotaciones agrícolas y hortícolas diferentes.
Todas estas medidas, cuyo impacto sobre la fauna y la flora se ha revelado muy positivo, han contribuido efectivamente a mejorar la conservación del agua. Las iniciativas de este proyecto permiten hoy día a los agricultores y a los horticultores consumir mucho menos agua, lo que es positivo tanto para la agricultura como para el medio ambiente.