Carreteras españolas: ¡a toda marcha!
- 01 January 2004
La carretera de Rías Bajas y la nueva circunvalación de Las Palmas son buenos ejemplos del apoyo que el Fondo de Cohesión de la Unión Europea concede a la modernización y la extensión de la red española de carreteras.
Abierta desde 1997, la carretera de Rías Bajas proporciona un nuevo corredor de acceso entre Galicia, región montañosa del noroeste de la península Ibérica y los principales centros económicos de España. Con una longitud de 300 km., esta carretera une Porriño (cerca de la frontera portuguesa) a Benavente (en el seno de la Comunidad Autónoma de Castilla y León). El proyecto tuvo que superar muchos desafíos y exigió la construcción de más de 30 viaductos y otras estructuras para cruzar, o por lo menos superar, los obstáculos que presenta este terreno accidentado.
La nueva carretera permitió desarrollar las comunicaciones de Galicia, región periférica e inaccesible, menos desarrollada, cuyas comunicaciones internas pudieron mejorarse gracias a estas obras. Esta carretera, que atraviesa las montañas de León, permite a los habitantes circular más libremente en el interior de la región y acceder más fácilmente al resto de la península.
En la ciudad de Las Palmas, capital de la isla de Gran Canaria, la financiación asignada por el Fondo de Cohesión contribuyó a resolver los graves problemas de congestión del tráfico que padece la ciudad. En 2000, entraron a la ciudad una media de 12 000 vehículos diarios procedentes de Tafira, de Tamaraceite y del norte de la isla; el volumen del tráfico procedente del sur alcanzaba por su parte, 68 800 vehículos diarios debido a la proximidad del aeropuerto.
En un intento por reducir la congestión que esta afluencia provocaba en el centro de la ciudad, las autoridades decidieron construir una circunvalación integrada por tres tramos. Abierto en diciembre de 1999, el primer tramo une la Plaza de América a Nueva Paterna y Tamaraceite. Los otros dos tramos se terminaron en mayo de 2003. La construcción de esta circunvalación ha incluido todo una serie de medidas destinadas a atenuar el impacto de los diferentes tramos sobre el medio ambiente. Esas medidas consistieron en consolidar el terreno, plantar árboles de especies nativas, así como acondicionar el paisaje con la ayuda de canales de irrigación.
Este proyecto no solamente ha permitido mejorar considerablemente la calidad de vida en el seno de la ciudad de Las Palmas, sino también reducir notablemente la contaminación sonora y atmosférica. Por ultimo, favorece el desarrollo de nuevas zonas residenciales y nuevas zonas industriales en la periferia de la ciudad.