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Comprender el Acuerdo UE-Japón

La UE está negociando un acuerdo con Japón.

Conozca todo sobre el acuerdo: su contenido, su impacto y cómo podremos alcanzar un acuerdo.

Contexto

Contenido

Repercusión

Beneficios
Reservas

Proceso

¿Por qué está negociando la UE un acuerdo comercial con Japón?

Japón es un gran mercado para las exportaciones de la UE.  Cada año, las empresas de la Unión exportan a Japón:

  • 58.000 millones de euros en bienes
  • 28.000 millones de euros en servicios

Un país rico como Japón, con 127 millones de habitantes, ofrece un enorme potencial para que las empresas de la UE exporten aún más.

Pero las empresas europeas se enfrentan a muchos obstáculos comerciales cuando exportan a Japón, como  derechos de importación elevados y procedimientos y normas diferentes de las normas internacionales, lo que lastra su competitividad. 

Cada 1.000 millones de euros de exportaciones de la UE representan cerca de 14.000 puestos de trabajo en Europa.  Cuanto más exporta Europa, más puestos de trabajo puede crear y garantizar.

Así pues, la UE desea celebrar un acuerdo comercial con Japón para:

  • suprimir los obstáculos al comercio y facilitar que las empresas de la UE puedan vender bienes y servicios a Japón;
  • contribuir a que la UE y Japón conformen las normas del comercio mundial en consonancia con nuestros elevados niveles de exigencia y nuestros valores de democracia y Estado de Derecho;
  • enviar una señal inequívoca de que dos de las mayores economías del mundo rechazan el proteccionismo.

¿Cuál es la dimensión del mercado japonés? ¿Cuál es el volumen del comercio de la UE con Japón?

Japón es la cuarta economía mundial.  Tiene una población de 127 millones de habitantes y su economía es aproximadamente un tercio más grande que la de Alemania. 

Es el segundo socio comercial de la UE en Asia, después de China.  Las empresas de la UE exportan cada año a Japón más de 58.000 millones de euros en bienes y 28.000 millones de euros en servicios. 

Sin embargo, aunque Japón es el tercer mercado de consumidores del mundo, solo es el séptimo mercado de exportación de Europa.  Las empresas de la UE podrían exportar más a ese país si fuera más fácil hacerlo.

Japón desarrolla alrededor del 10 % de su comercio con la UE, que es su tercer socio comercial más importante.

¿Qué tipo de problemas encuentran las empresas de la UE cuando exportan a Japón?

Las empresas europeas tienen a menudo dificultades para exportar a Japón, en razón de:

  • los elevados aranceles japoneses sobre algunos productos;
  • los costes del cumplimiento de las normas y reglamentaciones japonesas cuando difieren de las internacionales;
  • obstáculos técnicos al comercio como:
    • permisos distintos para cada variedad de cítricos exportados a Japón;
    • la exclusión de las empresas extranjeras de las licitaciones públicas en determinados sectores.

La UE desea que el acuerdo comercial con Japón elimine tales obstáculos innecesarios a las exportaciones europeas, de modo que las empresas europeas pueden vender más bienes y servicios a Japón.

¿Qué esperan la UE y Japón del acuerdo?

La UE quiere que Japón elimine los obstáculos innecesarios a las importaciones europeas para que las empresas de la Unión puedan exportar más.
 
El interés principal de Japón es que la UE elimine los derechos de aduana sobre las importaciones de productos japoneses, como los automóviles y las piezas de automóviles.

Tanto la UE como Japón desean:

  • conformar las normas del comercio mundial en consonancia con sus elevados niveles de exigencia y los valores de democracia y Estado de Derecho que comparten;
  • enviar una señal inequívoca de que dos de las mayores economías del mundo rechazan el proteccionismo.

En pocas palabras, ¿cuáles serán los principales logros del acuerdo?

1. Eliminar los aranceles

Los elevados aranceles aplicados en Japón encarecen los productos europeos en ese país.  Japón impone elevados aranceles sobre las importaciones de productos europeos tales como:

  • el vino
  • las pastas alimenticias
  • el chocolate
  • el calzado y los productos de cuero. 

La UE quiere que Japón suprima los aranceles de una amplia gama de productos, de manera que:

  • los productos europeos sean más competitivos en Japón;
  • sea más fácil que los productores y exportadores europeos vendan sus productos en Japón.

Un acuerdo comercial con ese país podría mejorar enormemente el acceso de las exportaciones europeas al mercado japonés y propiciar la supresión gradual de hasta más de 1.000 millones de euros al año en aranceles.

2. Eliminar otros obstáculos al comercio

Los principales obstáculos de las empresas de la UE para acceder al mercado japonés son las normas y reglamentaciones distintas de las normas y prácticas internacionales, y los consiguientes costes de cumplimiento elevados que les suponen. 

Según algunas empresas, esos obstáculos hacen que exportar a Japón sea entre un 10% y un 30% más caro.

La mayoría de las normas de la UE se basan en las internacionales, pero las japonesas a menudo difieren de ellas en mayor o menor medida. 

Esto acarrea costes y dificultades para los exportadores de la UE, que deben crear líneas de producción independientes para el mercado japonés.

La UE desea mejoras en más de 70 ámbitos en los que las barreras comerciales japoneses plantean dificultades a los exportadores europeos.

La UE quiere que Japón adecúe sus normas a las internacionales.  De este modo:

  • se facilitarán las exportaciones de las empresas de la UE a Japón;
  • se reforzarán las normas internacionales.

3. Mostrar al mundo que la UE y Japón rechazan el proteccionismo

Ahora que las presiones proteccionistas están aumentando, un acuerdo comercial entre la UE y Japón enviaría una señal clara de que dos de las mayores economías del planeta:

  • rechazan el proteccionismo;
  • están abiertas a la actividad empresarial y al comercio sobre la base de normas justas y requisitos estrictos. 

¿Qué significará el acuerdo para el comercio de bienes?

La UE quiere que Japón suprima los aranceles a la importación de productos europeos y elimine los obstáculos a sus exportaciones, como la opacidad de las normas y reglamentaciones.
La facilitación de las exportaciones a Japón debería beneficiar a las empresas europeas que fabrican y venden:

  • productos agroalimentarios
  • maquinaria eléctrica
  • productos farmacéuticos
  • productos sanitarios (máquinas de rayos X, marcapasos, etc.)
  • vehículos de motor
  • material de transporte
  • materias textiles y prendas de vestir
  • calzado y productos de cuero
  • productos forestales.

Cada 1.000 millones de euros de exportaciones de la UE representan cerca de 14.000 empleos en Europa.  Cuanto más exporta Europa, más puestos de trabajo puede crear y garantizar.

¿Qué significará el acuerdo para el comercio de servicios?

El acuerdo facilitará que las empresas de la UE puedan vender sus servicios en Japón.
Deberían de beneficiarse, en particular, las empresas pertenecientes a los siguientes sectores:

  • servicios a empresas
  • servicios financieros
  • telecomunicaciones
  • transportes
  • distribución.

El acuerdo impedirá que la UE o Japón discriminen a los prestadores de servicios de la otra Parte.

El acuerdo:

  • permitirá que la UE o Japón puedan regular sus mercados de servicios de manera no discriminatoria;
  • no afectará a servicios públicos como la asistencia sanitaria o la enseñanza públicas.

Con independencia de que se apliquen a los prestadores de servicios nacionales o extranjeros, el acuerdo no supondrá cambio alguno ni afectará a las normas sobre:

  • seguridad
  • salud
  • estándares medioambientales
  • requisitos de cualificación
  • derechos laborales
  • condiciones laborales.

¿Qué repercusión real tendrá un acuerdo comercial entre la UE y Japón?

Una evaluación independiente de la repercusión de un posible acuerdo comercial con Japón sugiere que podría aumentar la producción de la UE hasta un 0,76%.

La London School of Economics ha realizado una evaluación del impacto sobre la sostenibilidad de un posible acuerdo comercial entre la UE y Japón. En él se examinan sus posibles repercusiones económicas, sociales y medioambientales.  Las exportaciones de la UE a Japón podrían aumentar en más de un tercio.

Hoy en día, más de 600.000 puestos de trabajo de la UE están relacionados con las exportaciones a Japón. Empresas japonesas dan empleo a más de medio millón de personas y forman parte integrante de la economía de la UE. Si se facilita el comercio y la inversión con Japón, estas cifras podrían aumentar.

¿Qué sectores serán los más beneficiados?

En la UE, entre los sectores que se espera se beneficien figuran:

  • los productos farmacéuticos
  • los productos sanitarios
  • los productos agroalimentarios
  • los vehículos de motor
  • el material de transporte.

¿Cómo se garantizará que el acuerdo ayude a las pequeñas empresas, y no solo a las grandes?

Los exportadores más pequeños se ven afectados de manera desproporcionada incluso por los obstáculos de menor dimensión, pues carecen del tiempo o los recursos necesarios para superarlos.  Por eso la UE desea incluir un capítulo específico para ellos en el acuerdo.

La UE quiere que el acuerdo:

  • permita a los exportadores conocer más fácilmente qué normas japonesas se aplican a sus productos;
  • haga más transparente la normativa japonesa;
  • simplifique los procedimientos aduaneros japoneses.

Estas mejoras serán especialmente útiles para las pequeñas empresas. 

¿Cómo se beneficiarán los consumidores europeos?

El acuerdo abaratará los productos japoneses disponibles en el mercado.

¿Cómo se beneficiarán las comunidades agrícolas de la UE?

Las comunidades agrícolas de la UE podrán acceder con mayor facilidad al mercado japonés y tendrán mayores oportunidades para vender sus productos a los 127 millones de consumidores japoneses.

La población nipona aprecia los productos europeos de alta calidad, como los vinos y quesos, el chocolate, los productos porcinos o la pasta.

Japón, no obstante, impone aranceles elevados a las importaciones de esos y otros alimentos y bebidas.  Por ejemplo:

  • 30%-40 % sobre el queso
  • 38,5% sobre la carne de vacuno
  • 15% sobre el vino
  • hasta el 24% sobre las pastas alimenticias
  • hasta el 30% sobre el chocolate.

La UE quiere que Japón elimine esos elevados aranceles y otros obstáculos al comercio, como las normas y reglamentaciones opacas, para que los productores europeos puedan exportar más fácilmente sus productos a Japón.

¿Cómo ayudará el acuerdo a los productores de alimentos y bebidas de la UE a comercializar los productos regionales típicos (indicaciones geográficas)?

La UE es un importante fabricante de productos alimenticios y bebidas regionales con carácter propio, como el jamón ibérico, el queso parmesano, el vino de Rioja o el whisky irlandés. 

Estos productos gozan de una protección especial denominada «indicación geográfica», que permite a los consumidores reconocer los productos genuinos.  También permite a los productores europeos cobrar un precio mayor por unos productos de gran calidad.

La UE quiere que Japón reconozca 205 indicaciones geográficas europeas, de modo que solo los productos así protegidos podrán ser vendidos en Japón con la denominación correspondiente. 

Así será ilegal vender imitaciones; por ejemplo, un queso etiquetado como de Roquefort, pero que no haya sido elaborado en esa localidad.

De este modo:

  • se ayudará a los productores y exportadores europeos;
  • se garantizará a los consumidores japoneses que están comprando productos europeos genuinos.

¿Cómo abrirá el acuerdo el mercado japonés de la contratación pública?

El acuerdo facilitará que las empresas europeas puedan participar en las licitaciones públicas japonesas.

En particular, el lucrativo sector ferroviario es un ámbito que Japón ha mantenido herméticamente cerrado a la competencia extranjera. En virtud del acuerdo comercial, la UE quiere que Japón abra ese sector de modo que los fabricantes de trenes europeos puedan competir en igualdad de condiciones

¿Cómo ayudará el acuerdo a las industrias creativas, los innovadores y los artistas europeos?

Tanto la UE como Japón cuentan con sistemas sólidos de protección y garantía del cumplimiento de derechos de propiedad intelectual tales como:

  • las marcas comerciales
  • las patentes
  • los dibujos y diseños
  • los secretos comerciales.

La UE desea que el acuerdo reafirme los sistemas existentes en la UE y en Japón.

También quiere que ese país respete las normas internacionales, en particular las relativas a la protección de los derechos de autor.

¿Cómo fomentará el acuerdo la inversión entre la UE y Japón?

Permitirá que las empresas europeas y japonesas inviertan más fácilmente en los respectivos mercados, por lo que más empresas niponas podrían invertir en Europa o radicar su producción en la UE.

Además, el acuerdo contendrá algunas disposiciones sobre la gobernanza empresarial.  Se trata de atraer y estimular la inversión aumentando la confianza de los inversores y mejorando la competitividad.  Todo ello permitirá que los inversores saquen el máximo partido de las oportunidades que brinda el acuerdo comercial.

La UE se ha comprometido a integrar su nuevo enfoque en materia de protección de inversiones y solución de diferencias (un sistema de tribunales de inversiones) en todos sus nuevos acuerdos comerciales.  El sistema de tribunales de inversiones creará un entorno más previsible para los inversores.

¿Cómo protegerá el acuerdo las normas europeas, incluidas las de seguridad alimentaria?

Como ocurre con todos los acuerdos comerciales de la UE, el celebrado con Japón no menoscabará las normas europeas, incluidas las relativas a los alimentos y productos agrícolas.

Japón cuenta, como la UE, con normas muy estrictas para los productos, incluidos los productos agrícolas y alimentarios.  De hecho, la UE y Japón aplican las normas de protección del consumidor más rigurosas del planeta.  El acuerdo reforzará esas normas.

Ahora, gracias a las negociaciones, la UE y Japón están colaborando más estrechamente en varios organismos internacionales de normalización, en ámbitos como:

  • los vehículos
  • los productos farmacéuticos
  • el etiquetado de conservación de los productos textiles.

Como las normas de la UE ya están en consonancia con las internacionales, ello facilitará las exportaciones a Japón de las empresas de la UE.

¿Cómo defenderá el acuerdo los derechos de los trabajadores en la UE y Japón?

Tanto la UE como Japón tienen legislaciones rigurosas que protegen los derechos de los trabajadores.  Han convenido en que el acuerdo comercial que celebren apoye los derechos existentes, y que no los rebaje ni los debilite.

El acuerdo prohíbe a ambas partes fomentar indebidamente el comercio o la inversión mediante:

  • excepciones a la legislación laboral;
  • el incumplimiento de la legislación laboral.

Así es cómo podemos contribuir a configurar la globalización.

¿Cómo afectará a los fabricantes de automóviles de la UE?

Japón quiere que la UE elimine los aranceles impuestos a las importaciones de automóviles y componentes japoneses. Así se abaratarían esas importaciones.

Sin embargo, más de dos tercios de todos los vehículos de marcas japonesas vendidos en la UE están fabricados en la UE.  Otros 240.000 vehículos de marcas japonesas fabricados en la UE se exportan a terceros países.

Los fabricantes de automóviles japoneses tienen 14 fábricas en la UE y 16 centros de investigación y desarrollo. De acuerdo con sus datos, dan empleo a 34.000 personas en la UE y mantienen otros 127.000 empleos indirectos.

Así pues, eliminar los aranceles podría incrementar el empleo y la producción en las fábricas de automóviles japonesas en Europa.

En 2014 la UE vendió en Japón automóviles por valor de 6.000 millones de euros, mientras que Japón vendió en la UE automóviles por valor de 4.700 millones de euros, un superávit para la UE de 1.300 millones de euros.

Antes de que la UE firmara un acuerdo comercial con Corea, algunos temían que diese lugar a una avalancha de importaciones de automóviles coreanos en Europa. En realidad, el acuerdo comercial con ese país ha propiciado un fuerte aumento de las exportaciones de automóviles de la UE a Corea y la transformación del déficit comercial en un superávit.

¿Qué ocurre con el impacto del acuerdo sobre el medio ambiente?

La Comisión Europea encargó a un contratista independiente la realización de una evaluación del impacto sobre la sostenibilidad del acuerdo comercial entre la UE y Japón.

El estudio, que se publicó en 2016, examinó los posibles efectos medioambientales, sociales y económicos del acuerdo.  Llegó a la conclusión de que el acuerdo:

  • propiciará el crecimiento del comercio en tecnologías ecológicas, compensando así cualquier efecto negativo sobre el medio ambiente, como el aumento del uso de los recursos o de los residuos;
  • beneficiará a los sectores que hacen un uso menos intensivo de la energía y generan menos emisiones y propiciará un desplazamiento de la producción hacia los sectores más limpios, tanto en Japón como en la UE;
  • no incrementará la demanda de energía;
  • no dará lugar a un aumento de las importaciones de recursos naturales.

Tanto la UE como Japón tienen una sólida legislación medioambiental. Han convenido en que el acuerdo comercial que celebren apoye los derechos existentes, y que no los rebaje ni los debilite.

El acuerdo prohíbe a ambas partes fomentar indebidamente el comercio o la inversión mediante:

  • excepciones a la legislación medioambiental;
  • el incumplimiento de la legislación medioambiental.

¿Cómo abordará la UE la cuestión de la caza de ballenas por Japón?

La UE y sus Estados miembros están comprometidos con la protección y conservación de las ballenas y han expresado serias reservas sobre su caza con fines científicos. 

La UE participa activamente en la Comisión Ballenera Internacional, el marco internacional más eficaz para abordar la caza de ballenas por Japón,  y trabaja en ella en estrecha colaboración con socios afines.

Las ballenas gozan de una especial protección con arreglo al Derecho de la UE, y la Unión aplica estrictamente la prohibición del comercio de productos derivados de esos cetáceos en el marco de la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas (CITES).  El acuerdo de libre comercio entre la UE y Japón no cambiará nuestra posición.

La UE ya celebra encuentros periódicos con Japón en los que aborda cuestiones relacionadas con el medio ambiente, incluida la caza de ballenas.

En las negociaciones del acuerdo comercial con ese país estamos discutiendo un capítulo sobre el desarrollo sostenible.  Ese capítulo constituirá una plataforma adicional para fomentar el diálogo y la colaboración entre la UE y Japón sobre las cuestiones medioambientales pertinentes en el contexto del comercio.

¿Obligará el acuerdo a los gobiernos de la UE a privatizar empresas estatales o a romper monopolios estatales?

No. El acuerdo NO obligará a ningún gobierno de la UE a:

  • privatizar ninguno de los monopolios o las empresas estatales existentes;
  • reducir los derechos o privilegios concedidos a los monopolios o las empresas estatales;
  • rebajar el nivel de los servicios públicos.

La UE desea que las empresas europeas puedan vender productos o servicios a Japan Post, la empresa estatal más grande del mundo, sin ser objeto de discriminación.

¿Contiene el acuerdo alguna referencia al principio de precaución?

No, pero no es necesario porque ese principio ya está consagrado en los Tratados de la UE y los acuerdos comerciales de la UE deben respetar esos Tratados.

La UE vela por que todos sus acuerdos comerciales:

  • respeten plenamente el derecho a regular sobre la base del principio de precaución;
  • se atengan a la reglamentación en vigor en materia de seguridad alimentaria y las demás disposiciones del "Derecho derivado" que incluyan el principio de precaución.

¿Tendrá fuerza ejecutiva el capítulo sobre desarrollo sostenible?

Sí.


El capítulo sobre desarrollo sostenible abarca cuestiones como:

  • los derechos de los trabajadores
  • el medio ambiente
  • el cambio climático.

Los compromisos establecidos en el capítulo tendrán fuerza ejecutiva a través de un mecanismo de solución de diferencias que incluirá:

  • una revisión externa realizada por un grupo de expertos independientes;
  • la participación de la sociedad civil, incluidos los representantes de los empresarios y los sindicatos, en todas las fases;
  • el asesoramiento de organizaciones internacionales, como la Organización Internacional del Trabajo.

¿Cómo afectará el acuerdo a los servicios públicos en Europa?

El acuerdo no afectará a los servicios públicos.

Ningún acuerdo comercial suscrito por la UE obliga a los gobiernos a privatizar o liberalizar los servicios públicos a escala nacional o local. El acuerdo entre la UE y Japón no será diferente.

Los gobiernos de los países de la Unión seguirán pudiendo nacionalizar cualquier servicio privado.  Por supuesto, tendrán que respetar su propia legislación y la de la UE, por ejemplo sobre las condiciones para poner fin a los contratos anticipadamente o sobre el pago de indemnizaciones por expropiación.

Los acuerdos comerciales de la UE no afectan a la capacidad de ningún país para regular sus mercados de servicios.  Aspiran a impedir que los gobiernos puedan discriminar a los proveedores de servicios en razón de su nacionalidad.

El acuerdo entre la UE y Japón no alterará las normas que los suministradores, tanto nacionales como extranjeros, deben satisfacer para:

  • proteger la salud y la seguridad de las personas;
  • organizar los sistemas educativos;
  • distribuir los recursos hídricos;
  • proteger el medio ambiente.

Algunos Estados miembros de la UE autorizan a prestadores de servicios de terceros países a impartir enseñanza privada y prestar servicios sanitarios. Otros los han prohibido.

Independientemente de lo que decida cada Estado miembro, el Tratado de Lisboa no limita:

  • la capacidad de los Estados miembros para regular o prestar servicios de interés general, como el agua y la energía;
  • la capacidad de la UE para regular dichos servicios de manera no discriminatoria.

¿Cómo salvaguardará el acuerdo el derecho a regular de los gobiernos en aras del interés público?

El acuerdo no afectará a la capacidad de la UE o Japón para:

  • regular atendiendo a objetivos de política pública, como la protección de la salud pública, el medio ambiente o los trabajadores;
  • prestar servicios públicos.

Ningún acuerdo comercial suscrito por la UE obliga a los gobiernos a privatizar o liberalizar los servicios públicos a escala nacional o local.  El acuerdo entre la UE y Japón no será diferente.

El acuerdo permitirá que la UE y Japón colaboren, voluntariamente, respecto a algunas cuestiones de reglamentación. 

La cooperación se ceñirá únicamente a la legislación general de la UE o a las disposiciones legislativas que puedan afectar al comercio o a las inversiones.  No incluirá las legislaciones de los Estados miembros de la UE.

¿Por qué desea incluir la UE un sistema de tribunales de inversiones si en Japón ya existe un poder judicial imparcial e independiente?

La UE se ha comprometido a integrar su nuevo enfoque en materia de protección de inversiones y solución de diferencias (un sistema de tribunales de inversiones) en todos sus nuevos acuerdos comerciales.  Ya lo ha incluido en sus recientes acuerdos con Canadá y Vietnam.

Como en Canadá, en Japón el poder judicial es independiente e imparcial. 

Pero incluir un sistema de tribunales de inversiones en sus acuerdos comerciales ayudará a la UE a recabar apoyo para el establecimiento de un tribunal internacional de inversiones público con:

  • jueces altamente cualificados;
  • métodos de trabajo transparentes.

El tribunal internacional de inversiones sustituiría a la actual variedad de mecanismos privados de arbitraje previstos en miles de acuerdos bilaterales de comercio en todo el mundo.

Supone otro paso importante en la configuración de la mundialización y en el establecimiento de un sistema justo y basado en normas y fundamentado en los estándares más exigentes.

¿Quién decidió iniciar las negociaciones de un acuerdo comercial con Japón?

En 2013, los 28 Estados miembros decidieron por unanimidad que la UE entablase las negociaciones con Japón para la celebración de un acuerdo comercial.

Decidieron hacerlo después de que un estudio publicado en 2012 pusiera de manifiesto el interés económico de la UE en hacerlo

Los gobiernos de los Estados miembros de la UE encomendaron a la Comisión Europea que negociara en nombre de la Unión y le dieron un mandato (una serie de directrices) con objetivos precisos.

¿Qué capacidad de control tienen los gobiernos electos y los diputados al Parlamento Europeo durante todo el proceso?

La Comisión Europea está negociando en nombre de la UE, ateniéndose a las directrices formuladas por los gobiernos de los 28 Estados miembros de la Unión.

Ha velado siempre por que en el proceso de negociación se rindan cuentas a los Estados miembros y al Parlamento Europeo.

Tanto Cecilia Malmström, la comisaria de Comercio de la UE, como los negociadores de la Comisión:

  • colaboran con los Estados miembros de la UE para preparar las negociaciones y los textos de negociación;
  • informan a los Estados miembros reunidos en el Consejo sobre la manera en que se están llevando a cabo las negociaciones; 
  • mantienen al Parlamento Europeo al corriente de la evolución de la situación;
  • comparecen ante la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo. 

Tan solo desde enero de 2016 se han celebrado nada menos que 13 reuniones con todos los Estados miembros de la UE y 10 con la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo.

El Parlamento Europeo también ha creado un grupo de específico de seguimiento para supervisar las negociaciones.

¿Cómo garantiza la Comisión que cualquier ciudadano pueda seguir el desarrollo de las conversaciones?

Periódicamente durante las negociaciones, la Comisión se ha reunido y ha informado exhaustivamente a:

  • los gobiernos de los Estados miembro de la UE
  • el Parlamento Europeo
  • las organizaciones de la sociedad civil.

En su sitio web, la Comisión ha publicado:

  • los informes de las rondas de negociación
  • los textos de las propuestas de la UE presentadas a Japón
  • los comunicados de prensa
  • información sobre los antecedentes de las negociaciones.

Asimismo, la Comisión:

  • celebra conferencias de prensa;
  • mantiene diálogos con los ciudadanos en los Estados miembros de la UE;
  • utiliza las redes sociales, como twitter.

¿Cómo ha velado la Comisión por que se escuche a todos los interesados en el acuerdo?

La Comisión Europea informa regularmente a los gobiernos de los Estados miembros de la UE y mantiene informado al Parlamento Europeo acerca de los avances en las negociaciones.

También ha celebrado numerosas reuniones con representantes de más de 470 organizaciones de la sociedad civil. Entre las organizaciones sin ánimo de lucro con sede en la UE consultadas figuran: 

  • sindicatos
  • organizaciones de consumidores
  • organizaciones patronales
  • federaciones de empresas
  • organizaciones de agricultores
  • organizaciones de protección del medio ambiente
  • organizaciones de defensa del bienestar animal
  • agrupaciones religiosas
  • grupos de reflexión
  • agrupaciones locales.

En estas reuniones, una amplia gama de entidades pueden hacer oír sus puntos de vista y formular observaciones sobre las negociaciones.  En las reuniones, la Comisión informa y pone al día a la sociedad civil sobre el transcurso de las negociaciones.

En 2015, la Comisión Europea publicó nuevas directrices en materia de transparencia.  Desde entonces, la Comisión ha hecho públicos todos los nuevos documentos de negociación presentados en las conversaciones.

Las puertas de la Comisión Europea están siempre abiertas, de modo que cualquier organización interesada en las conversaciones puede reunirse con los funcionarios competentes para exponer sus opiniones y puntos de vista.

Si el AECG es un acuerdo "mixto", ¿tendrá también ese carácter el celebrado con Japón?

Las negociaciones se centran específicamente en el contenido del acuerdo.


Una vez finalizadas, y en función del contenido real del acuerdo, la Comisión decidirá la conveniencia de proponer que el acuerdo sea:

  • "exclusivamente de la UE", en el sentido de que se refiere únicamente a ámbitos de competencia exclusiva de la UE;

o

  • un acuerdo "mixto", en el sentido de que abarca ámbitos que son competencia tanto de la UE como de los Estados miembros.

¿Cuándo empezaron las negociaciones? ¿Cuándo terminarán?

Las negociaciones comenzaron en 2013 y se espera que concluyan en 2017.

¿Qué ocurrirá cuando las negociaciones hayan concluido?

Una vez concluidas, el texto del acuerdo será:

  • publicado en el sitio web de la Comisión Europea;
  • traducido a todas las lenguas oficiales de la UE;
  • examinado por los juristas lingüistas;
  • enviado a los Estados miembros de la UE, el Parlamento Europeo y, en su caso, los Parlamentos nacionales de los Estados miembros. 

En Japón se traducirá al japonés.

¿Quién tiene la última palabra sobre si el acuerdo se celebra o no?

Una vez finalizadas las negociaciones, la Comisión decidirá la conveniencia de proponer que el acuerdo sea "exclusivamente de la UE" o un "acuerdo mixto".

Si se trata de un acuerdo "exclusivamente de la UE", deberá ser aprobado posteriormente por:

  • los gobiernos de los Estados miembros de la UE
  • el Parlamento Europeo

Si se trata de un acuerdo "mixto", deberá ser aprobado posteriormente por:

  • los gobiernos de los Estados miembros de la UE
  • el Parlamento Europeo
  • los parlamentos nacionales y, en su caso, regionales, de los de los Estados miembros.

En Japón, ambas cámaras parlamentarias deberán aprobar el acuerdo.