Representación en España

La inteligencia artificial en el aprendizaje se desarrolla en Málaga con la ayuda de la UE

/spain/file/investeumalagapng_esInvestEU_malaga.png

InvestEU_malaga.png
copyright

En 2009, Daniel González de Vega y Javier Arroyo quisieron poner en marcha desde Málaga una idea innovadora: usar la in­teligencia artificial para potenciar una educación personalizada. Hoy desarrollan, con ayuda de la Unión Europea, SmartickBrain, la primera herramienta que combina la enseñanza de las matemáticas y el entrenamiento cognitivo para mejorar el rendimiento educativo.

30/01/2019

Usar Inteligencia artificial para potenciar el aprendizaje personalizado. Con esa idea, Daniel González de Vega y Javier Arroyo empezaron a desarrollar Smartick, una aplicación que ayudaba a los niños a mejorar su rendimiento en matemáticas. Hoy, con financiación de la Unión Europea, han conseguido desarrollar SmartickBrain, la primera herramienta que combina la enseñanza de las matemáticas y el entrenamiento cognitivo para mejorar el rendimiento educativo.

Tras 10 años y con un equipo de 50 profesionales trabajando en oficinas de todo el mundo, esta pyme creada por un malagueño y un sevillano ha sido selecciona­da por el MIT (Institu­to de Tecnología de Massachuse­tts) como una de las 15 empresas emergentes con mayor potencial mundial.

Daniel y Javier vieron «una oportunidad innovadora de su­mar fuerzas con el entrenamien­to matemático y el entrenamien­to cognitivo, y eso nos animó a solicitar la financiación de la Unión Europea», comenta Daniel. Con este enfoque, la em­presa Smartick recibió 1,3 millo­nes de euros para un proyecto cuyo presupuesto total supera los 1,8 millones. La financiación europea permitió que la ambición por plantear SmartickBrain impulsase su rápido desarrollo y lograra un mayor alcance. «Sin la financiación del Instrumento PYME del programa Horizonte 2020 no hubiéramos podido poner en marcha este proyecto», señala convencido Javier. Gracias a esta ayuda pudieron evitar los enormes procesos burocráticos, inasumibles para una pyme, que presentan otras ayudas asequibles solo para las grandes empresas.

En nuestro país, el potencial de las aplicaciones de Smartick es enorme. Según el Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos, los estudiantes españoles logran puntuaciones en matemáticas por debajo de la me­dia de la OCDE. Además, de acuerdo con el resultado del estudio de la Comisión Europea «The Survey of Schools: ICT in Education» (encuesta escolar sobre las TIC en la educación), España está entre los países con más ordenadores por alumno en la Unión Europea, algo muy positivo para el mercado de las aplicaciones educativas.

 

 

Charlando con Daniel González y Javier Arroyo

/spain/file/investeu-m%C3%A1laga_esinvestEU málaga

investEU málaga
copyright


¿De qué manera puede cam­biar SmartickBrain junto con Smartick la manera en la que aprendemos?
Nuestra visión es potenciar una educación mucho más perso­nalizada como complemento a la clase en grupo, para que cada niño pueda aprender a su propio ritmo.

¿De qué manera ha impulsa­do su proyecto la financia­ción europea?
El Instrumento PYME de Horizonte 2020 nos ha permi­tido poner en marcha el proyecto de SmartickBrain y ganar visibili­dad. Para una empresa dirigida al consumidor final y a un usuario infantil es clave. Que las más al­tas instituciones europeas apues­ten por ti contribuye a tu reputa­ción como empresa seria.

¿Cuál es su consejo para otras pymes que se planteen solicitar esta financiación europea?
Preparar un proyecto original y aportar valor a la sociedad. Es importante presentar una propuesta riguro­sa, sin vestirla con ele­mentos diferentes que no están en su visión para conseguir la financiación porque tendrán que materializar su propuesta y su ejecución podría no ser tan bue­na como debiera.
 

 

 

EUROPA FINANCIA EL CRECIMIENTO DE LAS PYMES 

Al igual que Smartick, son muchas las pymes que cuentan con proyectos innovadores pero que necesitan apoyo para acelerar su crecimiento, consolidarse e internacionalizarse. Con el objetivo de ayudarles e impulsar la competitividad europea y la in­vestigación en las grandes cuestiones que afectan a los ciudadanos europeos, se puso en marcha el Instrumento PYME del programa de investigación y desarrollo de la UE, Horizonte 2020.

Smartick es una de las compañías destinatarias de fondos de este programa, dotado con un presupuesto de 80.000 millones de euros para el período 2014-2020. Para acceder a estos fondos, desde la compa­ñía mostraron su capacidad para introducir en el mercado una solu­ción en el terreno educativo. Esta solución contribuye a mejorar el rendimiento escolar de los estudiantes con el desarrollo de una aplicación inno­vadora. Además, representa un salto cualitativo respecto a las metodologías educativas que existen en la actualidad. El programa Horizonte 2020 ofrece también otras oportunidades de financiación, del mismo modo que lo hacen el Fondo Social Europeo y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

En 2015, la Unión Europea lanzó el Plan de Inversiones de la UE con el objetivo de movilizar la inversión para que llegara a la economía real en un momento en que la financiación era  escasa como con­secuencia de la crisis económica. Algo más de tres años después de su lanzamiento, el también llamado Plan Juncker ha conseguido movilizar más de 355.000 millones de euros en préstamos y garantías y ha apoyado proyectos tanto de pequeña como de gran envergadura. El Centro Europeo de Asesoramiento para la Inversión ofrece ayuda a los inversores, promotores de proyectos y autoridades de gestión públicas para la identificación, preparación y elaboración de proyectos.

En el futuro, la Unión Europea contará con el programa InvestEU, que con la misma filosofía que el Plan de Inversiones de la UE, quiere movilizar más de 650.000 millones de euros en inversiones.

 

También te puede interesar... 

Zaragoza impulsa las energías renovables

Tratamientos personalizados contra el cáncer en Navarra

Esta clínica de Extremadura es puntera en cirugías no invasivas en los pacientes

Un transporte público más eficiente gracias a una empresa de Gijón