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El sentimiento europeo, un sentimiento de hogar

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Dos niñas jugando con un mapa de Europa
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Para ti, ¿qué es el sentimiento europeo? Los padres de la Unión Europea se reunieron en su día para estrechar lazos y crear un sentimiento europeo común, de unidad, que evitara otra guerra entre hermanos. Somos muchos los que hoy nos sentimos europeos, y es que sentirse europeo no está reñido con tu identidad nacional. Al contrario.

15/02/2019

Para nosotros, el sentimiento europeo es un sentimiento de hogar, de pertenencia a una comunidad en la que no hay lugar para la discriminación la ni xenofobia. ¿Te ocurre igual?

Europa siempre ha sido una una, más allá de las nacionalidades de los países que la forman. La cultura siempre ha unido a los pueblos de Europa e incluso h

Sin embargo, también sabemos lo que sucede cuando el sentimiento europeo se diluye y florecen algunos nacionalismos excluyentes. Y no hay mejor ejemplo que el que se vivió en Europa durante las dos Guerras Mundiales.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el sentimiento europeo recibe un renovado impulso cuando los «padres fundadores» de la Unión Europea deciden dar una forma de unión económica y política a ese sentimiento que los unía basándose en u na historia común, unos valores comunes, una idea de paz y prosperidad.

El nacimiento de la Unión Europea

¿Sabías que el nacimiento de la Unión Europea se remonta al año 1951? Ese año se creo la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), que integraron inicialmente Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo.

Seis años después, en 1957, se firmó el Tratado de Roma, constituyéndose la Comunidad Económica Europea (CEE): los países dejaban de percibir derechos de aduana entre sí y se acordó un control conjunto de la producción alimentaria.

A partir de ahí, todo han sido avances de integración entre los países.

Europa, un hogar común

Los padres fundadores se sentían en casa. En esa casa que se llama Europa y que en la puerta tiene una bandera azul con doce estrellas amarillas. Europa es el hogar de todos, como dijo el gran estadista y escritor checo Vaclav Havel en 2009: «Me siento europeo, pero eso no significa que no me sienta checo. Europa es el hogar de nuestros hogares».

Una historia de paz

Además de los padres fundadores, a lo largo del siglo XX, ha habido muchas mujeres y hombres que han hecho suya la causa europeísta y han impulsado la paz y el sentimiento europeo.

Con todo ello, la Unión Europea es a día de hoy reconocida ampliamente como un ejemplo de paz y entendimiento. De hecho, en 1992 recibió el Premio Nobel de la Paz y en 2017, el Princesa de Asturias de la Concordia.

Una UE llena de vida

La idea de una unión basada en el sentimiento europeo está presente desde el comienzo mismo de la UE. Uno de los padres fundadores, el italiano Alcide de Gasperi, señalaba en 1951:

«Si solo creamos administraciones comunes —sin una voluntad política superior, animada por un organismo central, en el que las voluntades nacionales se encuentren, se precisen y se fusionen en una síntesis superior—, corremos el riesgo de que esta actividad europea, comparada con las distintas vitalidades nacionales, aparezca como algo sin calor, sin vida ideal»,.

Dos años más tarde, otro de los padres fundadores, el alemán Walter Hallstein, decía en Estrasburgo que «el impulso que nos anima es sobradamente conocido: existe un sentimiento indestructible de identidad europea. Solo una Europa fuerte y unida traerá a los europeos —y al mundo— la verdadera prosperidad».

Y así, se fundaron también los valores de la UE.

España se siente europea

En las elecciones europeas de 2014, los euroescépticos ganaron escaños en el Parlamento Europeo. Necesitamos que vuelva el sentimiento europeo y, para ello, todos los que nos sentimos europeos debemos reivindicarlo de cara a las elecciones europeas de mayo.

En España, el sentimiento europeísta es fuerte. En los últimos Eurobarómetros se muestra que los españoles son ciudadanos con un alto sentimiento europeísta: el Eurobarómetro estándar de otoño de 2018 indicó que el 83 % de los españoles decían sentirse ciudadanos de la UE.

¿Sabes qué personalidades españolas destacadas forman parte de ese amplio porcentaje?

El golfista Sergio García, que ha representado a Europa en la competición Ryder Cup, entre Europa y Estados Unidos, asegura que: «No me puedo sentir más europeo que viendo a suecos, alemanes, británicos, españoles, italianos alentándome. Es el sentimiento europeo definitivo».

Incluso el escritor Agustín Fernández Mallo, miembro de la conocida como generación Nocilla va más allá: «No me siento ni gallego ni mallorquín, ni siquiera español. Me siento europeo, de la Unión Europea, y me siento occidental. Es el primer macroestado de la humanidad y hay que defenderlo».

También la cinesta Isabel Coixet reivindica el sentimiento de hogar: «Europa es algo que respiramos y sentimos. Está cuando pasas por una plaza en Verona y te sientes en casa. Cuando estás en Múnich y encuentras un libro de Goethe que te hace sentir en casa».