Representación en España

Ventajas para España

EE.UU. ocupa un puesto muy relevante en el comercio exterior de España al ser, en 2014,  el primer mercado de exportación fuera de la UE con unos flujos comerciales que alcanzaron los 20.953 millones de euros.

De todas las empresas exportadoras en España, alrededor de dos tercios son pymes (más de 70.000). Por ello, se estima que las pymes serán las primeras beneficiarias de este acuerdo, ya que son las mayores exportadoras en los sectores industriales con más potencial de intercambio comercial con EE.UU. Estas empresas exportan el 88 % de los productos alimenticios españoles,  el 93 % de las bebidas, más del 50 % de los servicios técnicos, dos tercios de los productos textiles y más del 50 % del calzado y artículos de cuero.

Impulsa el crecimiento, la creación de empleo, el consumo y los salarios


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En octubre del 2015, un equipo de investigadores españoles e internacionales presentó un estudio de impacto sobre la economía española, dirigido por la Profesora María de la Concepción Latorre de la Universidad Complutense de Madrid y coordinado por el Instituto de Estudios Económicos.

Este estudio concluye que un acuerdo ambicioso crearía a largo plazo (entre unos tres y cinco años posteriores a la entrada en vigor del acuerdo) más de 83.000 empleos anuales en España. En los primeros cinco años, el TTIP ayudaría a crear en total más de 330.000 nuevos puestos de trabajo. Durante este mismo periodo, el PIB podría crecer 2,94 puntos porcentuales, mientras que los salarios de los trabajadores experimentarían un incremento del 0,72% al año y el consumo privado un incremento del 0,98% al año. Las exportaciones e importaciones bilaterales hacia EE.UU. para el total de los sectores se incrementarían en torno al 30%.


El estudio determina, al igual que la mayoría de los análisis realizados, que el elemento más decisivo del TTIP es el tratamiento de los obstáculos no arancelarios, mientras que la eliminación de aranceles tiene un impacto más reducido.

España, entre los países más beneficiados

Las principales conclusiones de este estudio español confirman los resultados de análisis europeos anteriores, como el de la Fundación Bertelsmann, encargado por la Comisión Europea, que sitúa a España entre los principales beneficiarios del acuerdo. De hecho, España sería el cuarto país que más puestos de trabajo crearía si se llegaste a concretar el acuerdo, entre 36.000 y 143.000 nuevos empleos, dependiendo de si se reducen solo las barreras arancelarias o si desaparecen también las no arancelarias, que son las que más lastran el comercio.

Este estudio también prevé que España también sea uno de los países en los que habrá un mayor incremento de la renta per cápita a largo plazo, entre 0,31% y 6,55%, en función de si sólo se reducen aranceles o se concluye un acuerdo más amplio, por encima de la media de la Unión Europea que se situaría entre el 0,27% y el 4,95%.

Intercambios comerciales e inversión

Otro de los estudios de impacto encargados por la Comisión, esta vez al Centro de Investigación de Políticas Económicas (CEPR por sus siglas en inglés), señala que las exportaciones de la UE hacia EE.UU. aumentarían un 28%, lo que equivale a 187.000 millones euros en exportaciones de bienes y servicios. Las importaciones comunitarias procedentes de EE.UU. también aumentarían en 159.000 millones euros.

Además de estas importantes oportunidades de exportación para las empresas españolas, también se prevé un incremento potencial de la inversión de las empresas estadounidenses en España. Un factor importante para crear crecimiento y empleo ya que las inversiones de EE.UU. en España en 2013 ascendieron a 45.082 millones de euros y las empresas estadounidenses emplearon a 156.241 personas en España. En 2013 EE.UU. fue el principal inversor en España, en términos de stock de inversión.


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Estrecha el lazo transatlántico

El TTIP es también relevante para España desde un punto de vista geopolítico, en concreto, por su capacidad para establecer normas en diferentes ámbitos que se conviertan en un referente mundial España también podría beneficiarse de sus lazos históricos, económicos y lingüísticos con los EE.UU. (y todo el continente americano), así como de su propia posición geográfica.

Estas circunstancias son especialmente pertinentes si se tienen en cuenta las infraestructuras de España: tres de los diez puertos comerciales europeos más importantes (Valencia, Barcelona, Algeciras) y seis de las 13 terminales portuarias para gas natural licuado (GNL) se encuentran en nuestro país. España, por tanto, podrían reforzar su posición como uno de los puntos fundamentales de entrada para el comercio entre la UE y los EE.UU., incluida la energía.

Aumenta la competitividad de las pymes

España saldría muy beneficiada de la eliminación o de la fuerte reducción de los aranceles en sectores muy importantes para la economía española. Por ejemplo, para la industria del automóvil, textiles y calzado, cerámica, atún y otros alimentos en conserva, aceitunas de mesa, artículos de confitería y productos de panadería, queso y otros productos lácteos.

Además, las futuras preferencias arancelarias permitirían a las empresas españolas competir en igualdad de condiciones con exportadores de otros países con los que EE.UUU tiene ya un acuerdo de libre comercio en vigor o en negociación. Gracias a estos acuerdos de libre comercio, muchos productos acceden ya al mercado estadounidense sin aranceles.


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Ofrece oportunidades de trabajo y de negocio internacionales

La exportación de servicios españoles a EE.UU. alcanzó en 2013 los 7.647 millones de euros. Esto supone un 7% del total de las exportaciones de servicios y con un total de 3.493 empresas exportadoras.

También es de especial interés para España los beneficios que aportaría la facilitación de la movilidad para profesionales como arquitectos, ingenieros y consultores. También se espera mejorar el acceso al mercado en una serie de subsectores, entre ellos banca y seguros, telecomunicaciones, sector del transporte marítimo, servicios portuarios y aeroportuarios, energías renovables o servicios a empresas, medioambientales, o de construcción.

La apertura del mercado norteamericano en materia de contratación pública es una de las prioridades de España; en concreto, la eliminación de cláusulas como el ‘Buy American Act’. Dicha cláusula impone obligaciones de fabricación en EE.UU. y penalizaciones de precio a ofertas de empresas extranjeras, lo que dificulta en gran medida la participación de empresas españolas en los concursos públicos.

La apertura de la contratación pública beneficiará a nuestras empresas de construcción de infraestructuras, en las que España se encuentra en una posición de liderazgo. El año pasado las empresas españolas ganaron contratos en EE.UU. por valor de 5.137 millones de euros.

Favorece la cooperación y protege nuestros productos

En el ámbito de la cooperación reglamentaria, existen oportunidades importantes de mejora en áreas como la eliminación de obstáculos técnicos al comercio (OTC) y de problemas sanitarios y fitosanitarios.

Por un lado, las diferencias en materia normativa dificultan las exportaciones al mercado de los EE.UU. en sectores clave como el automóvil (en el que existen estándares diferentes y reglas de seguridad) o el calzado, textiles o los azulejos (donde se exigen distintos requisitos de marcado).

En el campo sanitario y fitosanitario, otro objetivo para España es reducir los costes de inspección o certificación y agilizar los procedimientos de autorización para exportar productos agroalimentarios y en particular frutas y hortalizas. Otro de los mayores puntos de interés para nuestro país es la lista acordada para las indicaciones geográficas (IG). Abarca muchos productos de calidad (queso, productos oleícolas, jamón, etc.), y sería de suma importancia acordar al menos la coexistencia (por ejemplo, el caso del queso manchego). La actualización del TTIP sobre el vino podría garantizar la protección de algunos productos con IG, como los vinos de Jerez y Málaga (denominados «semigenéricos») y otros productos agroalimentarios.

Se ha puesto de manifiesto que son las pymes quienes se beneficiarán especialmente, ya que representan la mayoría de las exportaciones en diversos sectores industriales con un elevado potencial para impulsar los intercambios comerciales con los EE.UU. Las pymes representan las exportaciones del 64 % del total de los productos alimenticios españoles; el 79 % de las bebidas; el 86%% de los servicios técnicos de arquitectura, ingeniería, ensayos y análisis técnicos; el 87% de los productos textiles; el 91% de las exportaciones de calzado y artículos de cuero. De todas las empresas exportadoras en España, el 98% son PYME (92.999), si bien son responsables del 47,9% de la exportación.