La calidad gravada en mármol

En el corazón de la “comarca del mármol”, el nuevo Centro Tecnológico Andaluz de la Piedra (CTAP) se ha convertido en la piedra de toque del sector regional de la piedra natural y una sólida referencia en materia de innovación.

Otras herramientas

 
El Centro Tecnológico Andaluz de la Piedra completamente revestido de mármol. El Centro Tecnológico Andaluz de la Piedra completamente revestido de mármol.

Contexto

El mármol de Macael, comparable al de Carrara, ya era apreciado por los fenicios y ha valido a esta localidad de 6.200 habitantes de la provincia de Almería la denominación de “Ciudad del oro blanco”. Macael es el centro de un territorio de 300 km² poblado por 23.000 habitantes, una zona cuya densidad empresarial es una de las más elevadas en Andalucía, ya que cuenta con un parque de 300 empresas dedicadas al trabajo de la piedra ornamental que suministran empleo directo a 5.400 personas.

Esta comarca industrial en plena evolución ha sabido atravesar varias crisis sin perder el filón y renaciendo cada vez. Así se constató en la década de los años 1980, cuando tuvo que fortalecerse la industrialización ante la pérdida de rentabilidad de las empresas locales, o en la década de los años 1990 cuando, a causa de la disminución de los recursos de mármol blanco, fue necesario impulsar la artesanía industrial de calidad o desarrollar materiales innovadores. Recientemente, apareció un nuevo factor, que implica dificultades que pueden limitar en el futuro la expansión del sector: la protección del medio ambiente.

Unir el alma de la piedra al espíritu de innovación

En este contexto, el proyecto de creación de un Centro Tecnológico Andaluz de la Piedra (CTAP) ha sido muy oportuno. La firma, en 1998, de un acuerdo entre la Consejería de Trabajo e Industria y la Empresa Pública de Suelo de la Junta de Andalucía dio el pistoletazo de salida y, cincelazo tras cincelazo, nació el CTAP. El proyecto ha gozado de la ayuda del FEDER para la construcción del edificio y la adquisición de equipos científicos y técnicos tales como un laboratorio de pruebas. El nuevo Centro se sitúa bajo los auspicios de la Fundación CTAP, donde la administración pública coopera con las empresas y agentes económicos en los distintos ámbitos de actividad del sector (piedra elaborada, artesanía, explotación del carbonato de calcio, el mineral que constituye el mármol) así como con empresas auxiliares u organismos tecnológicos.

El objetivo consiste en asociar el sumamente tradicional sector de la piedra y el espíritu de investigación e innovación con el fin de garantizar la competitividad de una de las industrias más importantes para la economía andaluza. A tal efecto, el CTAP funciona en estrecha cooperación con las empresas, poniendo a disposición de la “gente de piedra” las tecnologías modernas necesarias a la evolución de los mercados, a la vez que promueve en éstos los conceptos resultantes del patrimonio artesanal andaluz.

Las actividades van de los ensayos en laboratorio al desarrollo de programas de calidad y certificación pasando por toda la gama de servicios a las PYME, según un plan de acción en cinco ejes: diseño, comercialización, desarrollo tecnológico, formación y respeto del medio ambiente. Además de sus numerosos equipos especializados, el Centro alberga un Observatorio de la Piedra Natural así como una escuela de ingeniería industrial y comercialización de productos de la piedra, administrada en asociación con la Universidad de Almería.

Resultados

En tres años, el CTAP ha generado proyectos tan diversos como la caracterización mecánica de columnas de piedra, el tratamiento de la piedra con agua de alta presión, el copiado de piezas de mármol, la explotación de minas subterráneas, la limpieza de las canteras de la Sierra de Macael, un servicio de muestras para arquitectos y decoradores, concursos internacionales, o también un portal de recursos humanos para el sector.

No obstante, no se trata de una fórmula mágica, sino de un esfuerzo constante de diversificación y equilibrio de las actividades, ante la necesidad de convencer de que la piedra puede ser un sector sostenible. Cabe destacar que la zona de Macael no conoce el paro, y que las empresas en pleno crecimiento se enfrentan a la falta de mano de obra especializada. Asimismo, los industriales están empezando a querer proteger sus competencias, haciendo de CTAP un importante solicitante de patentes y etiquetas. A medio plazo, los principales retos consisten en mejorar la clasificación de las piedras ornamentales de Macael y proteger la denominación así como encontrar nuevas aplicaciones para la arquitectura y la decoración de interiores.


Fecha provisional

01/03/2006