Los países de la UE disponen de redes de protección y seguridad social en caso de crisis que, no obstante, han llegado al límite durante estos últimos meses. La sociedad civil y varias asociaciones también han desempeñado un papel importante en este esfuerzo y han contado con el apoyo de la UE.

Sylvie y Francis

Sylvie Feige

Sylvie Feige © Pascal Ito/Les Restos du Coeur, 2020

Sylvie es administradora en los Restos du Cœur («restaurantes del corazón») en Francia, donde supervisa el trabajo de la organización en la región de Belfort.

Francis es médico y nutricionista en Toulouse y voluntario de los Restos du Cœur.

En 1985, los Restos du Cœur crearon una red informal de ayuda a las personas más vulnerables. Inicialmente, la organización prestaba ayuda alimentaria inmediata, pero ha ido evolucionando y ahora ofrece otros servicios, como compañía, asistencia jurídica gratuita o ayuda en la búsqueda de empleo. Se ha convertido en una institución emblemática en Francia.

La UE apoya a los Restos du Cœur desde 1987 financiando la compra, el transporte, el almacenamiento y la distribución de alimentos a través de su Fondo de Ayuda Europea para las Personas Más Desfavorecidas. Una de cada cuatro comidas ofrecidas por los Restos du Cœur está financiada por la UE. Este apoyo es hoy más importante que nunca debido al aumento del número de personas que necesitan ayuda.

Perturbaciones por el coronavirus

La pandemia de coronavirus ha golpeado duramente a Francia y ha incrementado la demanda de servicios de los Restos du Cœur.

«Por lo general, servimos comidas a 300 personas cada noche en la calle, pero a finales de marzo ya eran 360, en junio 500, y casi 800 a finales de agosto», señala Francis.

Para complicar aún más las cosas, muchos voluntarios mayores de 70 años tuvieron que retirarse debido a los riesgos para su salud. Los centros de distribución de alimentos se encontraron pues al principio del confinamiento solo con el 20 % de su número normal de voluntarios, pero pronto numerosos nuevos voluntarios engrosaron las filas en una formidable muestra de solidaridad. Sylvie es una de ellos. Normalmente trabaja en las oficinas, pero desde el inicio de la crisis está presente sobre el terreno en uno de los centros de distribución de Belfort.

No obstante, incluso con un personal motivado y dispuesto a ayudar, no tardaron en surgir nuevos retos.

«No hemos podido distribuir comida caliente desde marzo debido a las medidas de distanciamiento físico. Repartimos bolsas con productos listos para el consumo, principalmente conservas de pescado. Así es difícil ofrecer una dieta equilibrada y los vínculos sociales han desaparecido», afirma Francis.

Group packing food © Romain-Colucci

Voluntarios envasan alimentos © Romain-Colucci/Les Restos du Coeur, 2020

Mucho más que alimentos

Los Restos du Cœur también organizan clases de francés, cursos de cocina, asistencia jurídica, asistencia administrativa, etc., actividades que tuvieron que interrumpirse durante la pandemia. Para Sylvie, durante la crisis, la importancia de la financiación de la UE se hizo cada vez más evidente.

«Hemos visto nuevas categorías de beneficiarios, personas que rara vez necesitaban nuestra ayuda antes de la crisis, como desempleados temporales, trabajadores temporeros, estudiantes extranjeros o familias que, durante el confinamiento, simplemente perdieron el beneficio de los comedores escolares para sus hijos. Es esencial que continúe el apoyo de la UE a medida que crezca la precariedad social».

Y el apoyo continuará. De los 100.000 millones de euros del plan nacional de recuperación de anunciado por el Gobierno francés el 3 de septiembre, 40.000 millones de euros procederán de los fondos europeos de recuperación.

No nos olvidamos de las personas vulnerables en este esfuerzo: la UE dedicará una parte considerable de su fondo de recuperación a ayudar a las personas más desfavorecidas de los países y regiones más afectados por el coronavirus.

Volunteer © Pascal-ITO

Voluntaria © Pascal Ito/Les Restos du Coeur, 2020

La solidaridad en la crisis

La solidaridad es uno de los valores fundamentales de la UE y es una de las principales razones por las que la UE existe. El apoyo ofrecido a los miembros más vulnerables de nuestras comunidades permitirá a muchos de ellos mantenerse a flote y no sucumbir a la pobreza.

Esta es la razón por la que la UE se une a los gobiernos nacionales de los Estados miembros y a la sociedad civil, cofinanciando y apoyando iniciativas y operaciones como los Restos du Cœur, que son esenciales para la cohesión de nuestras sociedades. Juntos somos más fuertes y nadie se quedará atrás.

Man and woman packing food © Eric-PATIN

Un hombre y mujer envasan alimentos © Eric-PATIN, 2020