El 13 de octubre, los Estados miembros de la UE adoptaron una Recomendación del Consejo relativa a un enfoque coordinado de las restricciones a la libre circulación en respuesta a la pandemia de COVID-19.

Para limitar la propagación de la pandemia de COVID-19, los 27 Estados miembros de la UE han adoptado diversas medidas, algunas de las cuales han repercutido en el derecho de los ciudadanos a circular libremente por toda la Unión Europea, como los requisitos de someterse a cuarentena o una prueba de diagnóstico del coronavirus.

Si bien esas medidas tienen por objeto proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos, han tenido graves consecuencias en la economía y los derechos de los ciudadanos. El derecho de los ciudadanos europeos a circular y residir libremente en la Unión Europea es uno de los logros más apreciados de la UE, además de un motor importante de su economía.

Es necesario un enfoque bien coordinado, predecible y transparente en la adopción de restricciones a la libertad de circulación con el fin de evitar la propagación del virus, salvaguardar la salud de los ciudadanos y mantener la libre circulación dentro de la Unión en condiciones seguras. Se trata de una cuestión importante para los millones de ciudadanos que dependen en su día a día de los desplazamientos transfronterizos y es crucial para nuestros esfuerzos por empezar a reconstruir con seguridad la economía.

La Recomendación establece cuatro ámbitos clave para la coordinación de los esfuerzos de los Estados miembros:

1. Criterios comunes

Los Estados miembros tendrán en cuenta los siguientes criterios esenciales cuando consideren restringir la libre circulación en respuesta a la pandemia de coronavirus:

  • el índice de notificación (el número total de casos nuevos de COVID-19 por cada 100 000 habitantes notificados en los últimos catorce días a escala regional)
  • el índice de resultados positivos de las pruebas (el porcentaje de resultados positivos de todas las pruebas de detección de la COVID-19 realizadas durante la semana previa)
  • la tasa de pruebas (el número de pruebas de detección de la COVID-19 por cada 100 000 habitantes realizadas durante la semana previa)

Para garantizar la disponibilidad de datos completos y comparables, los Estados miembros facilitarán todas las semanas al Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades los datos pertinentes.

2. Un mapa común

Sobre la base de los datos facilitados por los Estados miembros, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades publicará un mapa de los Estados miembros de la UE, desglosado por regiones, que mostrará los niveles de riesgo en las regiones europeas mediante un sistema de semáforos. Las regiones se indicarán con los colores «verde», «naranja», «rojo» y «gris» (si no se dispone de información suficiente).

El mapa incluirá también los datos de Islandia, Liechtenstein y Noruega.

Cada zona del mapa debe aparecer con uno de los siguientes colores:

  • verde, si el índice de notificación es inferior a 25 y el índice de resultados positivos de las pruebas es inferior al 4 %;
  • naranja, si el índice de notificación es inferior a 50 pero el índice de resultados positivos de las pruebas es igual o superior al 4 %, o si el índice de notificación oscila entre 25 y 150 pero el índice de resultados positivos de las pruebas es inferior al 4 %;
  • rojo, si el índice de notificación es igual o superior a 50 y el índice de resultados positivos de las pruebas es igual o superior al 4 %, o si el índice de notificación es superior a 150;
  • gris, si no se dispone de suficiente información o si la tasa de pruebas es inferior o igual a 300.
  • El mapa también facilitará a los viajeros información general sobre el nivel de riesgo en su destino. Junto con la información disponible en la plataforma web «Re-open EU», permitirá a los viajeros saber si pueden aplicárseles determinadas medidas en caso de que viajen a otra región de la UE.

3. Un enfoque común para los viajeros

En función de este mapa común, los Estados miembros decidirán si aplican determinadas restricciones, tales como cuarentena o pruebas de diagnóstico, a los viajeros procedentes de otras zonas. Los Estados miembros han acordado que no habrá restricciones, como cuarentena o pruebas de diagnóstico para los viajeros procedentes de las regiones de color «verde».

Los Estados miembros que consideren necesario introducir restricciones a la libre circulación, sobre la base de sus propios procesos de toma de decisiones, pueden exigir a las personas que viajen desde una zona que no esté clasificada como «verde»:

  • someterse a cuarentena; y/o
  • someterse a una prueba de detección de la COVID-19 a su llegada.

Corresponde a los Estados miembros decidir qué medidas aplicar a las personas que viajen desde zonas de riesgo a sus territorios. Esto significa que algunos Estados miembros no aplicarán ninguna restricción a los viajes dentro de la UE, mientras que otros podrían decidir aplicar determinadas medidas, como una cuarentena o pruebas de diagnóstico, a los viajeros procedentes de zonas «naranjas», «rojas» o «grises». La información sobre las medidas que aplica cada Estados miembro estará disponible en la plataforma web «Re-open EU». Los Estados miembros también pueden exigir a las personas que entren en su territorio que presenten formularios de localización de pasajeros, de conformidad con los requisitos de protección de datos.

Las medidas no deben ser discriminatorias, lo que significa que también han de aplicarse a los nacionales del Estado miembro de que se trate cuando regresen a su país.

No se exigirá cuarentena a los viajeros con funciones o necesidades esenciales en el ejercicio de sus funciones, en particular a:

  • los trabajadores por cuenta ajena o por cuenta propia que ejerzan ocupaciones críticas, como los trabajadores sanitarios, los trabajadores fronterizos y desplazados, así como los trabajadores de temporada a que se refieren las Directrices relativas al ejercicio de la libre circulación de los trabajadores durante el brote de COVID-19;
  • los trabajadores del transporte o los proveedores de servicios de transporte, como los conductores de vehículos de mercancías que transporten mercancías para su uso en el territorio, así como los que simplemente transiten;
  • los pacientes que viajen por razones médicas imperiosas;
  • los alumnos, estudiantes y becarios que viajen diariamente al extranjero;
  • las personas que viajen por razones familiares o profesionales imperiosas (incluidos los miembros de familias transfronterizas que viajen regularmente);
  • los diplomáticos, el personal de organizaciones internacionales y las personas invitadas por estas cuya presencia física sea necesaria para el buen funcionamiento de dichas organizaciones, los militares y los policías, los trabajadores humanitarios y el personal de protección civil, en el ejercicio de sus funciones;
  • los pasajeros en tránsito;
  • los marinos;
  • los periodistas, en el ejercicio de sus funciones.

4. Información clara y oportuna al público sobre las restricciones

Los Estados miembros facilitarán a los demás Estados miembros y a la Comisión información sobre las nuevas restricciones a la libre circulación o sobre el levantamiento de las restricciones de viaje. Estos cambios también se recogerán en «Re-open EU». Como norma general, la información sobre nuevas medidas se publicará 24 horas antes de su entrada en vigor.

Esta información también debe estar disponible en «Re-open EU», que ha de incluir una referencia cruzada al mapa publicado periódicamente por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades.