La PAC y la sostenibilidad social en la UE

La agricultura, además de cubrir las necesidades de los agricultores y sus familias en toda la UE, también sostiene a la sociedad en su conjunto al proporcionar varios servicios esenciales. La contribución de la agricultura a la sociedad consiste en:

  • proporcionar alimentos y otras materias primas esenciales para los ciudadanos,
  • actuar como columna vertebral de las comunidades rurales.

La política agrícola común (PAC) ofrece a los agricultores la garantía de poder seguir prestando esos servicios a largo plazo, impulsando la sostenibilidad económica de la agricultura. A su vez, las medidas económicas de la PAC contienen disposiciones que favorecen la inclusión social, como las ayudas a los pequeños agricultores y los pagos redistributivos.

Las medidas medioambientales de la PAC también están concebidas para ser socialmente sostenibles. Al apoyar los compromisos de gestión y las inversiones beneficiosas para el medio ambiente, la PAC permite a todos los agricultores proteger los recursos naturales y la biodiversidad en nombre de la sociedad, un servicio esencial que, de otro modo, no podría ser remunerado por el mercado.

Además, a través de políticas y medidas orientadas específicamente a la seguridad alimentaria y al apoyo de las comunidades rurales, la PAC garantiza que la agricultura pueda contribuir a la sostenibilidad en todos los niveles de la sociedad.

Producir alimentos seguros y sostenibles

La seguridad alimentaria es esencial para la UE. Uno de los primeros objetivos de la PAC —la primera y una de las más importantes políticas de la UE— fue garantizar la seguridad alimentaria tras la Segunda Guerra Mundial.

La estrategia «De la granja a la mesa» se hace eco de los primeros objetivos de la UE al proponer el camino hacia un sistema alimentario sostenible en la UE. Esta estrategia responderá a las necesidades de poblaciones en crecimiento y, al mismo tiempo, garantizará que los alimentos se produzcan de acuerdo con niveles elevados en materia de salud, medio ambiente y ética.

Para ayudar a la agricultura a responder a las demandas de la sociedad, la PAC aboga por una producción de alimentos eficiente que ofrezca el máximo rendimiento para los agricultores, los consumidores y el medio ambiente, mediante:

  • la transformación de los métodos de producción y los sistemas de gestión para reducir el uso de plaguicidas y fertilizantes y hacer el mejor uso posible de soluciones naturales, tecnológicas y digitales;
  • una amplia gama de medidas de apoyo que refuercen las rentas agrarias e impulsen la competitividad;
  • la financiación de medidas de información y promoción para que los consumidores sepan que la agricultura de la UE es una fuente segura y sostenible de alimentos.

Impulsar la resiliencia de las comunidades rurales

La agricultura es la columna vertebral de las comunidades rurales de toda la UE. Estas comunidades se enfrentan a una serie de retos, como el envejecimiento demográfico, infraestructuras poco desarrolladas y la falta de servicios y de oportunidades de empleo.

La PAC favorece la resiliencia de las comunidades rurales de varias maneras:

  • la política de desarrollo rural se centra en la inclusión social, la creación de empleo y la diversificación económica, y el desarrollo de las infraestructuras rurales, como la ampliación de la cobertura de banda ancha;
  • los programas de desarrollo rural también apoyan el programa LEADER,
  • métodos que reúnen a las comunidades rurales con el fin de elaborar y gestionar estrategias de desarrollo local para ayudarlas a resolver sus dificultades;
  • un apoyo adicional a los agricultores de zonas con limitaciones específicas, naturales o de otro tipo, contribuye a mitigar las consecuencias socioeconómicas negativas del abandono de tierras, mientras que los pagos específicos para jóvenes agricultores fomentan el relevo generacional y la durabilidad de las poblaciones rurales;
  • a través del marco común de seguimiento y evaluación (MCSE), la Comisión recopila indicadores socioeconómicos exhaustivos sobre las zonas rurales y propone soluciones basadas en los datos para resolver problemas sociales importantes como la despoblación, la pobreza y el desempleo.

La PAC también reconoce y refuerza la relación entre las comunidades rurales y su entorno. Las medidas que protegen los paisajes, la fauna salvaje y los recursos naturales, como el aire puro y los ríos, no solo son beneficiosas para la agricultura y el medio ambiente: también contribuyen a la calidad de vida en las zonas rurales, así como a la creación de oportunidades para las actividades recreativas y el turismo, que ofrece un apoyo adicional a las comunidades rurales.

El papel del conocimiento y la innovación

El conocimiento, la investigación y la innovación pueden aportar vitalidad a las zonas rurales y contribuir a garantizar un futuro dinámico para las comunidades rurales:

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