El sistema de control de productos ecológicos

Cada país de la UE designa a una "autoridad competente" que es responsable, en última instancia, de garantizar que se respetan las normas de la UE sobre productos ecológicos. Suele tratarse de un Ministerio o Dirección de Agricultura o de Salud Pública.

Esta autoridad competente puede delegar dicha función en:

  • uno o varios organismos de control privados,
  • una o varias autoridades de control públicas, o
  • un sistema mixto de organismos de control privados y autoridades de control públicas.

Independientemente del sistema elegido, la autoridad competente es responsable, en última instancia, de auditar el sistema de inspección dentro de su ámbito de competencia.

Una vez al año, los países de la UE informan a la Comisión Europea de los resultados de los controles llevados a cabo sobre los operadores de productos ecológicos y de las medidas adoptadas en caso de incumplimiento.

Sistema de información sobre agricultura ecológica (OFIS)

La base de datos de OFIS contiene las autorizaciones de ingredientes e información sobre las autoridades y los organismos de control

El papel de la Comisión Europea

La Comisión Europea supervisa a los países de la UE para que estos asuman sus responsabilidades, lo que contribuye a reforzar la confianza de los consumidores de la UE, ya que de este modo saben que los productos ecológicos han sido inspeccionados rigurosamente con independencia del país de la UE del que procedan.

La Comisión utiliza tanto los informes presentados por los países de la UE como las auditorías periódicas para cerciorarse de que se llevan a cabo controles adecuados.

Información relacionada

Informes de auditoría de la Comisión

Controles en la práctica

Los agricultores, transformadores o comerciantes deben ser objeto de control por parte de un organismo o autoridad de control antes de poder comercializar sus productos como ecológicos. Una vez se hayan comprobado y se haya determinado que cumplen la normativa, reciben un certificado que confirma que cumplen los requisitos de la UE.

Por otra parte y con independencia de que sean ecológicos o no, los agricultores deben cumplir un conjunto de normas sectoriales que protegen la salud pública, la sanidad animal y la fitosanidad, el medio ambiente y el bienestar de los animales. Además, todos los agricultores que reciban una ayuda a la renta deben cumplir los requisitos legales de gestión que fija la legislación sobre condicionalidad, lo que demuestra su respeto por la legislación alimentaria y medioambiental de la UE.

Con carácter adicional, todos los productores de alimentos deben respetar la legislación alimentaria general, que incluye la normativa sobre etiquetado. Algunos productos pueden estar sujetos a normas adicionales, como requisitos de etiquetado más exhaustivos. Estas normas son obligatorias para los productores ecológicos, que, además, deben cumplir normas ecológicas específicas.