Sobre esta consulta

Periodo de consulta
15 Marzo 2018 - 7 Junio 2018
Topics
Transportes

Resultados de la consulta y próximas etapas

La Comisión hará un resumen de las respuestas al término del periodo de consulta. Los resultados se tendrán en cuenta en la elaboración de la propuesta legislativa.

Grupo destinatario

Todos los ciudadanos interesados en el sector de la aviación pueden participar.

En consonancia con las directrices para la mejora de la legislación, se llevan a cabo dos amplias actividades de consulta para el doble ejercicio de evaluación ex post y evaluación de impacto del Reglamento (CE) n.º 1008/2008 sobre normas comunes para la explotación de servicios aéreos en la UE y el EEE (en lo sucesivo, "el Reglamento"). Un consultor externo realiza, en el marco de un estudio de apoyo, un conjunto de actividades de consulta específicas dirigidas tanto a las principales partes del sector sujetas a las disposiciones del Reglamento (compañías aéreas, aeropuertos, sindicatos, organizaciones de consumidores, arrendadores de aeronaves y financieros) como a los Estados miembros y los organismos de ejecución implicados en su aplicación. Por su parte, la Comisión realiza la consulta pública abierta al conjunto de la población.

La empresa Ricardo plc inició el 12.12.2017 el estudio externo de evaluación, que durará hasta junio de 2018. A partir de mediados de febrero y hasta abril de 2018, el contratista llevará a cabo una consulta específica de las partes interesadas. Se prevé que la evaluación de impacto se producirá en el segundo semestre de 2018, en función de los resultados de la evaluación.

Las demás partes interesadas u organizaciones con conocimientos especializados sobre el tema que deseen participar en la consulta específica —ya sea en la fase de evaluación, en la fase de evaluación de impacto o en ambas fases— pueden manifestar su interés enviando un correo electrónico a MOVE-AIR-SERVICES-REGULATION@ec.europa.eu, especificando a) la categoría de partes interesadas a la que pertenecen (Administración pública, sindicatos, consultorías, universidad, etc.) y b) la fase o fases del ejercicio en las que desean intervenir.

Objetivo de la consulta

La Comisión Europea ha puesto en marcha una evaluación, que irá seguida de una evaluación de impacto, con vistas a la posible revisión del Reglamento (CE) n.º 1008/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo sobre normas comunes para la explotación de servicios aéreos ("Reglamento de servicios aéreos").

En 1944 entró en vigor el Convenio de Chicago, acuerdo internacional por el que se establecen las bases y el marco jurídico de la normativa que rige los servicios de navegación aérea a escala mundial. Entre otras cuestiones técnicas, el Convenio precisa que ningún transportista puede prestar servicios aéreos con destino en el territorio de otro Estado, salvo que cuente con la autorización específica de dicho Estado. Estas autorizaciones, conocidas como "derechos de tráfico", se conceden mediante acuerdos internacionales entre Estados denominados "acuerdos sobre servicios aéreos" (ASA por sus siglas en inglés). Tales acuerdos suelen establecer también que las compañías aéreas a las que se otorgan los derechos de tráfico han de estar bajo propiedad y control del Estado contratante o sus nacionales. Los requisitos de propiedad y control garantizan que los derechos de tráfico intercambiados en el marco de estos acuerdos sean explotados exclusivamente por las partes contratantes.

En 1992, la UE adoptó tres reglamentos (el "tercer paquete") con vistas a establecer y organizar su mercado interior de la aviación. A diferencia de lo establecido en la normativa de aviación internacional con arreglo al Convenio de Chicago, en la UE todos los transportistas aéreos comunitarios tienen derecho a volar a cualquier punto de la UE o del EEE, salvo que se lo impida alguna restricción específica.

En 2008, el Reglamento de servicios aéreos consolidó en un único texto los tres reglamentos anteriores, introduciendo algunas modificaciones.

El Reglamento establece el concepto de "compañía aérea de la UE". En particular, determina quién ha de conceder la licencia de explotación (esto es, el instrumento que otorga a las compañías aéreas de la UE el derecho a explotar servicios aéreos comerciales) y bajo qué condiciones. Una de ellas es la posesión de un certificado de operador aéreo válido que acredite la capacidad técnica de la empresa para prestar servicios aéreos de manera segura. Por otra parte, las compañías aéreas deben tener en la UE su centro de actividad principal (esto es, el domicilio o sede social a partir del cual realizan el control operativo y financiero) y, además, ser propiedad mayoritaria y estar bajo control efectivo de los Estados miembros o sus nacionales.

Toda compañía aérea de la UE en posesión de una licencia de explotación válida tiene derecho a explotar servicios aéreos en cualquier ruta dentro de la UE, sin necesidad de obtener autorización adicional alguna. El Reglamento también contempla el seguimiento periódico de la situación financiera de las compañías aéreas.

Por otra parte, el Reglamento establece algunas excepciones a la libertad de prestación de servicios aéreos. En particular, permite a los Estados miembros imponer, en determinadas condiciones, obligaciones de servicio público para garantizar el transporte aéreo con origen o destino en regiones insuficientemente atendidas. Asimismo, faculta a los Estados miembros para regular la distribución del tráfico aéreo entre aeropuertos, siempre que se cumpla una serie de condiciones. El Reglamento también establece que las compañías aéreas son libres de fijar el precio de sus servicios aéreos dentro de la UE, ajustándose a disposiciones sobre transparencia de precios. Por último, incluye disposiciones en materia de código compartido (acuerdo entre compañías aéreas que permite a una de ellas vender una parte de las plazas en un vuelo que será realizado por la otra con un número o código diferente) y de arrendamiento financiero de aeronaves (acuerdo al objeto de arrendar una aeronave con o sin tripulación).

El Reglamento se aplica en todo el territorio de la UE y el EEE.

Partiendo de la información preliminar recabada, los servicios de la Comisión han señalado diversos ámbitos del actual Reglamento que podrían ser problemáticos y que se describen detalladamente en la evaluación inicial de impacto. Cabe mencionar los siguientes:

  • factores que siguen menoscabando la competencia entre las compañías aéreas de la UE y la protección del consumidor (aplicación desigual de las normas vigentes, definiciones poco claras de disposiciones fundamentales, etc.)
  • riesgo de obstaculizar la innovación en los modelos de negocio de las compañías aéreas de la UE y de poner en peligro los puestos de trabajo de calidad
  • riesgos que afectan a la capacidad de los transportistas de la UE para mantener y desarrollar sus actividades en un entorno cada vez más globalizado
  • riesgos que afectan a la capacidad de los consumidores de la UE para beneficiarse de un sector aéreo verdaderamente globalizado y de una mayor competencia en el mercado interior de la aviación.

Para confirmar o refutar esta constatación inicial, la Comisión ha puesto en marcha una evaluación de la aplicación y los efectos del Reglamento.

La presente consulta pública tiene por objeto contribuir tanto a la evaluación del actual Reglamento de servicios aéreos, como al análisis de los problemas, objetivos y posibles opciones de cara al futuro. En este sentido, la Comisión publicó una hoja de ruta el 21.11.2016 y dio a conocer una evaluación inicial de impacto el 22.2.2018.

El objetivo de la presente consulta pública es garantizar que —más allá de las organizaciones y personas directamente implicadas en la aplicación del Reglamento de servicios aéreos o sujetas a sus requisitos— el público en general también tenga la posibilidad de expresar su opinión sobre este tema.

Se invita a los encuestados a que amplíen sus respuestas en los recuadros previstos para ello. Al final del cuestionario, los encuestados también pueden adjuntar archivos (documentos expositivos, estadísticas, etc.) que respalden y completen su aportación.

Cómo enviar su respuesta

El cuestionario está disponible en todas las lenguas oficiales de la UE (excepto el irlandés). Las respuestas pueden enviarse en cualquier lengua oficial de la UE.

Con el fin de garantizar la equidad y transparencia del proceso de consulta, solo se tendrán en cuenta y se incluirán en el informe resumido las respuestas recibidas a través de los cuestionarios online.