Visión general

La libre circulación de capitales es uno de los fundamentos del mercado único de la UE y está consagrada en el Tratado de Maastricht. Con la entrada en vigor de este Tratado, en 1994, quedaron prohibidas todas las restricciones a los pagos y movimientos de capitales a través de las fronteras.

El objetivo de la liberalización es hacer posibles unos mercados financieros europeos integrados, abiertos y eficientes.

Para los ciudadanos europeos, la libre circulación de capitales trae consigo la posibilidad de un gran número de operaciones, por ejemplo:

  • abrir cuentas bancarias en el extranjero
  • comprar participaciones en sociedades de otros países
  • invertir allí donde haya el mejor rendimiento
  • comprar bienes inmuebles en otros países.

Para las empresas, supone poder:

  • invertir y ser propietarias de otras empresas europeas
  • obtener crédito allí donde sea más barato.

Definición

El Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea no define los movimientos de capitales. A falta de una definición, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dictaminado que las definiciones de la nomenclatura anexa a la Directiva 88/361/CEE pueden servir para definir este concepto. Según dichas definiciones, los movimientos transfronterizos de capitales abarcan:

  • la inversión extranjera directa (IED)
  • las inversiones o compras inmobiliarias
  • las inversiones en valores (acciones, obligaciones, letras, fondos de inversión, etc.)
  • la concesión de préstamos y créditos
  • otras operaciones con entidades financieras, incluidas operaciones de capitales de carácter personal tales como dotes, legados o dotaciones.

Marco legal

La libre circulación de capitales es la más reciente de las libertades fundamentales que sustentan el mercado único de la UE (libre circulación de personas, mercancías, servicios y capitales). Pero solo con el Tratado de Maastricht pasó a ser una libertad directamente aplicable.

El marco legal para la libre circulación de capitales esta compuesto por:

  • las disposiciones del Tratado
  • protocolos y declaraciones
  • las medidas transitorias contempladas en los textos de adhesión de nuevos países miembros.

El artículo 63 del Tratado de Funcionamiento de la UE prohíbe toda restricción a los pagos y los movimientos de capitales, no solo dentro de la UE, sino también entre países miembros y no miembros de la UE. Pero hay otras disposiciones del Tratado que establecen excepciones al principio del libre circulación de capitales, sobre todo para evitar problemas de fiscalidad, supervisión prudencial de las entidades financieras, orden público y seguridad.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) tiene la última palabra a la hora de interpretar las disposiciones del Tratado, y en este campo hay abundante jurisprudencia.

Más información:

Control y ejecución

La Comisión Europea aplica la libre circulación de capitales al supervisar los flujos de capitales y garantizar que los países de la UE apliquen correctamente las normas del Tratado.

En julio de 2018, la Comisión publicó una Comunicación en la que recuerda las normas fundamentales de la legislación europea que protegen las inversiones en el mercado único. La Comunicación apareció después de una sentencia del Tribunal de Justicia que declaraba incompatibles con el Tratado las cláusulas de arbitraje inversor-Estado en los acuerdos de inversión vigentes entre Estados miembros de la UE.

Obstáculos a la libre circulación de capitales

La Unión de los Mercados de Capitales (UMC) es un plan de la Comisión Europea para crear en la UE un verdadero mercado único de capitales de aquí a 2019. Dentro de este plan de acción, la Comisión Europea ha empezado a estudiar conjuntamente con los países de la UE las barreras nacionales que aún dificultan la libre circulación de capitales.

Para intercambiar puntos de vista al respecto, se ha creado un grupo de expertos sobre barreras a la libre circulación de capitales integrado por representantes de los países de la UE.

En marzo de 2017, la Comisión adoptó un informe sobre la manera de hacer frente a las barreras nacionales para favorecer el flujo de inversiones transfronterizas en la UE.

En mayo de 2017, la Comisión y los Estados miembros acordaron una hoja de ruta conjunta que contempla medidas para hacer frente a las barreras nacionales a los flujos de capital.

Relaciones internacionales

La libre circulación de capitales es la libertad del Tratado que tiene el mayor ámbito de aplicación. Es la única libertad que va más allá de los límites del mercado interior de la UE, ya que también se aplica a los flujos de capitales entre países de la UE y del resto del mundo.

Pero esa libertad no puede existir sin salvaguardias y protecciones razonables. Los países de la UE tienen autorización legal para tomar precauciones que garanticen que la inversión extranjera no suponga amenazas a la seguridad pública, y la propia UE puede tomar medidas que restrinjan esta libertad tanto en situaciones de urgencia como en circunstancias económicas normales.

La UE también ha asumido el liderazgo a la hora de impulsar la libre circulación internacional de capitales. La UE aboga por reducir los obstáculos comerciales y garantizar condiciones de competencia equitativas para las inversiones.

La UE defiende estos principios en:

Documentos