Preparación y respuesta

Gestión de crisis

A nivel de la UE, la Decisión 1082/2013/UE sobre las amenazas transfronterizas graves para la salud establece el marco para coordinar la planificación de la preparación y respuesta, con el fin de reforzar las capacidades de seguimiento, alerta precoz, evaluación y respuesta frente a las amenazas transfronterizas graves para la salud. La Decisión:

  • promueve que se compartan las mejores prácticas y la experiencia en materia de planificación de la preparación y respuesta
  • sienta las bases para desarrollar planes nacionales que aborden distintos tipos de amenazas para la salud: gripe pandémica, epidemia de SARS, emergencias causadas por agentes biológicos o desconocidos, accidentes causados por agentes químicos, fenómenos naturales de origen medioambiental o actos deliberados
  • contribuye a garantizar la interoperabilidad de los planes nacionales, gracias a los mecanismos de coordinación, el análisis y las herramientas de comunicación
  • apoya la aplicación de los requisitos de capacidad básica contemplados en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la OMS para detectar, evaluar, notificar y atajar las emergencias de salud pública.

En el marco del Programa de Salud de la UE, se organizan formaciones y ejercicios de apoyo y se facilita el intercambio de experiencias, directrices y procedimientos entre países de la UE. La Comisión Europea organiza ejercicios periódicos para poner a prueba los planes de preparación a nivel nacional y europeo. Así se garantiza que las autoridades y las instituciones de los Estados miembros estén en condiciones de colaborar entre sí, y con la Comisión, para compartir información en caso de crisis de rápida evolución.

Evaluación de los riesgos para la salud pública

Para responder a una amenaza sanitaria transfronteriza emergente, el primer paso crucial es evaluar los riesgos que conlleva. La UE cuenta con los mecanismos coordinados de evaluación de riesgos que establece la Decisión 1082/2013/UE sobre las amenazas transfronterizas graves para la salud. En ellos se recurre a los conocimientos técnicos de organismos europeos e internacionales, cuyo asesoramiento científico orienta la coordinación de la respuesta.

En un primer momento, las amenazas transfronterizas graves para la salud se notifican a través del Sistema de Alerta Precoz y Respuesta (SAPR). El SAPR es un sistema informático confidencial que permite a los Estados miembros enviar alertas sobre incidentes que pueden tener efectos en la UE, compartir información y coordinar su respuesta.

Si la coordinación de la respuesta a escala de la UE lo requiere, el Comité de Seguridad Sanitaria (grupo de expertos que coordina las medidas de preparación, respuesta y cooperación internacional) puede pedir a la Comisión Europea una evaluación de riesgos que contemple las posibles medidas de salud pública. Son responsables de evaluar los riesgos:

Si la evaluación de riesgos que se requiere queda total o parcialmente excluida del mandato de las agencias de la UE, la Comisión proporciona una evaluación de riesgos ad hoc. Así, por ejemplo, el Comité Científico de Riesgos Sanitarios, Ambientales y Emergentes es el encargado de evaluar los riesgos para la salud pública en caso de amenaza química transfronteriza grave.

En los casos de emergencia de salud pública de importancia internacional, la evaluación de riesgos tiene en cuenta la información que puedan facilitar otras entidades, en especial la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Coordinación de la respuesta

Las autoridades nacionales de la UE tienen hasta 24 horas para notificar a la Comisión, a través del sistema de alerta SAPR, cualquier amenaza transfronteriza grave para la salud que hayan podido detectar. Posteriormente, la Comisión trabaja en estrecha colaboración con todos los países de la UE para garantizar una respuesta coherente y bien coordinada. Un ejemplo de esta coordinación fue la actuación de la UE en el brote de ébola en África Occidental.

A petición de la Comisión, o de los representantes de los servicios nacionales de salud de los países afectados, se realizan consultas en el marco del Comité de Seguridad Sanitaria, en colaboración con la Comisión, a fin de coordinar:

  • las respuestas nacionales frente a la amenaza transfronteriza grave para la salud
  • la comunicación de riesgos y crisis al público y a los profesionales de la sanidad de la UE, adaptada a las necesidades y circunstancias nacionales.

Si un país de la UE tiene previsto adoptar medidas de salud pública para luchar contra una amenaza transfronteriza grave para la salud, debe informar y consultar previamente a los demás países de la UE sobre la finalidad y el alcance de tales medidas, salvo que sea necesario adoptarlas inmediatamente. En tal caso, está obligado a informar inmediatamente a los otros países de la UE y a la Comisión.

Cuando se produzca una amenaza grave para la salud que supere las capacidades de respuesta nacionales, el Estado miembro afectado también puede pedir ayuda a otros países de la UE a través del Mecanismo Comunitario de Protección Civil (Decisión 2007/779/CE, Euratom).

El Comité de Seguridad Sanitaria se reúne dos veces al año en sesión plenaria y convoca otras reuniones en función de las necesidades. Los informes resumidos y las actas de las reuniones del Comité están a disposición del público.

Comunicación de riesgos y crisis

La claridad y la eficacia de la información y la comunicación con el público y las autoridades nacionales constituyen una parte fundamental de la respuesta a las crisis. Para establecer claramente estas líneas de comunicación, la Comisión Europea:

  • desarrolla estrategias europeas de actuación
  • mejora la integración de los comunicadores en el proceso de gestión de las crisis
  • refuerza la cooperación de los comunicadores con las autoridades decisorias y los gestores de riesgos.

Red de comunicación

El Comité de Seguridad Sanitaria ha establecido una red de comunicadores —en la que participan expertos en gestión de riesgos de los países de la UE, la Comisión y las agencias de la UE— que toma la iniciativa en los aspectos comunicativos de las crisis sanitarias.

Esta red facilita la cooperación:

  • en el transcurso de la crisis (al favorecer el intercambio de información desde el primer momento y coordinar las estrategias comunes y los mensajes públicos)
  • a largo plazo (al promover el intercambio de mejores prácticas de comunicación en caso de crisis y riesgos sanitarios y formular recomendaciones sobre medidas preventivas).

A escala internacional, la red constituye un canal importante para recoger y reducir las amenazas sanitarias mundiales. Permite a la UE divulgar rápidamente información en todo el mundo, al poner en contacto las redes de comunicación existentes dentro de la Iniciativa Global para la Seguridad Sanitaria y la red de la OMS del Reglamento Sanitario Internacional.