Inseparables
Comer, comprar y vender pescado sostenible

Eat

Eat

Comer

Mójate: come pescado sostenible. Mejora tu dieta y la salud de nuestros mares.

¿Por qué comer pescado sostenible?

Porque el pescado es un elemento importante de nuestra dieta y aporta proteínas, aceites esenciales y vitaminas y minerales necesarios para un estilo de vida saludable. 

Porque al gestionar adecuadamente nuestros recursos para que las poblaciones de peces puedan recuperarse y crecer, podemos disfrutar de los beneficios que nos ofrece el pescado ahora y permitimos que nuestros hijos los disfruten mañana.

Porque sabemos que el mercado reacciona a nuestras decisiones individuales y colectivas como consumidores.

Porque si queremos que las cosas cambien tenemos que estar mejor informados sobre las diferentes opciones sostenibles; si elegimos de manera más inteligente nuestros alimentos, podemos influir realmente.

Porque si no pasamos a la acción, los mares, las redes de los pescadores y hasta nuestros platos pronto estarán vacíos.

¿Cómo puedo comer pescado sostenible?

Existen cientos de especies comestibles de peces, crustáceos y moluscos. Como consumidores, debemos intentar escoger los que no están en riesgo de extinción.

Simplemente, podemos cambiar nuestros hábitos y sustituir el bacalao por solla del Mar del Norte, carbonero o eglefino, o probar un producto de la acuicultura como la trucha arco iris o la lucioperca, o incluso lenguado o bacalao de piscifactoría. El jurel del sur es una especie infravalorada y el arenque del Mar del Norte es una población bien gestionada: ambos son opciones nutricionales perfectamente aceptables y sostenibles.

También se pueden escoger especies menos conocidas, como el gallo, con un sabor tan bueno como el pescado tradicional, pero que además suele costar mucho menos. Utilizar la creatividad en la cocina e inventar nuevas recetas, o volver a descubrir las preferidas de nuestros abuelos, son otras posibilidades.

El tamaño sí importa para algunas especies. En esos casos, la UE ha introducido tallas mínimas o periodos de veda legales para garantizar que los peces que comemos hayan tenido tiempo para reproducirse. 

En un restaurante, deberíamos preguntar de dónde procede el pescado que estamos comiendo, cómo se ha producido y si se ha pescado de manera sostenible. Podemos preguntar al chef su opinión sobre el pescado sostenible. Nuestro pescadero habitual es otro de los expertos en pescado y mariscos, ¿por qué no preguntárselo también a él?

Hay todo un mundo de nuevos productos de la pesca esperando para ser descubierto. Busca la información de tu país y ¡mójate!