Cuentas nacionales y PIB


Datos extraídos en agosto de 2020.

Fecha prevista para la actualización del artículo: noviembre de 2021.

Datos destacados

En 2019, el PIB en la EU-27 aumentó por sexto año consecutivo; y también se incrementó por sexto año consecutivo en la zona del euro.

Cambios estructurales divergentes en los últimos 10 años en la EU-27: descenso de las cuotas de la construcción y de las actividades financieras y de seguros en el valor añadido total y aumento de la de los servicios empresariales.

En 2019, la economía de la EU-27 registró su sexto año consecutivo de incremento de la inversión.

[[File:National accounts and GDP-interactive_FP2020-ES.xlsx]]

Crecimiento del PIB real, 2009-2019

Las cuentas nacionales son la fuente de multitud de indicadores económicos conocidos que se presentan en este artículo. El producto interior bruto (PIB) es la medida más utilizada para valorar la magnitud total de una economía, si bien indicadores derivados, como el PIB por habitante (per cápita) [por ejemplo en euros o ajustado en función de las diferencias de los precios (tal como se expresa en el estándar de poder adquisitivo, EPA)] se utilizan con frecuencia para comparar los niveles de vida o supervisar el proceso de convergencia económica en toda la Unión Europea (UE).

Por otra parte, el desarrollo de componentes específicos del PIB y de indicadores relacionados, como los relativos a la producción económica, las importaciones y las exportaciones, el consumo interior (privado y público) o las inversiones, así como los datos sobre la distribución de la renta y el ahorro, pueden ofrecer información valiosa sobre las principales fuerzas que impulsan la actividad económica y, por tanto, pueden constituir la base para concebir, supervisar y evaluar políticas específicas de la UE.

Este artículo se publica todos los años con datos anuales. La presente edición de 2020 solo describe la situación hasta el año 2019. En consecuencia, solo se podrán sacar las primeras conclusiones sobre cualquier implicación relacionada con la COVID-19 a partir de la edición de 2021 del artículo, mientras que el alcance real de la crisis solo se revelará en ediciones posteriores.

Artículo completo

Evolución del PIB en la EU-27: crecimiento desde 2014

La crisis financiera y económica mundial provocó una recesión grave en la EU-27 en 2009 (véase el gráfico 1), seguida de una recuperación en 2010. La crisis comenzó antes en Japón y los Estados Unidos, con tasas de variación interanual negativas del PIB (en términos reales) ya registradas en 2008, que se acrecentaron en 2009, antes de repuntar en 2010. Por el contrario, la producción económica de China (incluido Hong Kong) siguió creciendo a un ritmo rápido durante la crisis (cerca del 10 % cada año), ralentizándose en cierta medida en años posteriores, aunque manteniéndose considerablemente por encima de cualquiera de las otras economías que se muestran en el gráfico 1.

La crisis ya se había manifestado en la EU-27 en 2008, cuando se registró una considerable reducción de la tasa de aumento del PIB, a la que siguió una caída del PIB real del 4,3 % en 2009. Durante la recuperación en la EU-27, el índice del PIB (basado en volúmenes encadenados) aumentó un 2,2 % en 2010, seguido de otro aumento del 1,8 % en 2011. Posteriormente, el PIB se contrajo un 0,7 % en 2012 y la variación en 2013 fue insignificante, antes de que se registrara una tasa de variación positiva en 2014 (1,6 %). Entre de 2015 y 2018, el crecimiento fue relativamente estable, de entre el 2,0 % y el 2,8 % cada año. En 2019, el crecimiento se ralentizó, ya que la EU-27 registró un aumento real del PIB del 1,5 %.

En la zona del euro (EU-19), las tasas de variación correspondientes fueron similares a las registradas en la EU-27: las contracciones registradas en 2009 y 2012 fueron más intensas (-4,5 % y -0,9 %) que en la EU-27 y la contracción de 2012 se mantuvo en 2013 (-0,2 %) mientras que en la EU-27 no hubo variación en 2013. Aunque en la zona del euro se produjo un crecimiento todos los años en los que este se había constatado en la EU-27, la tasa de crecimiento en la zona del euro fue normalmente de 0,1 o 0,2 puntos porcentuales más baja. Como tal, durante el período 2009-2019, el crecimiento del PIB real en la zona del euro fue algo más débil que en la EU-27 en su conjunto.

Gráfico 1: Tasa de variación del PIB real, 2009-2019
(% de cambio con respecto al año anterior)
Fuente: Eurostat (naida_10_gdp)

Dentro de la UE, el crecimiento del PIB real varió considerablemente, tanto a lo largo del tiempo como entre los diferentes Estados miembros de la UE (véase la tabla 1). Después de una contracción en todos los Estados miembros de la UE excepto Polonia en 2009, el crecimiento económico se reanudó en veintitrés Estados miembros en 2010 y en 2001 también se registró crecimiento en veintitrés de los Estados miembros. No obstante, en 2012 esta evolución cambió, ya que apenas algo más de la mitad (catorce) de los Estados miembros notificaron una expansión económica, mientras que el resto de Estados miembros registraron una disminución de la producción. A partir de entonces, una amplia mayoría de Estados miembros registraron crecimiento de nuevo y dieciséis de ellos alcanzaron una tasa de variación positiva en 2013, que aumentó hasta los veintitrés en 2014 y los veintiséis en 2015 y 2016. Los veintisiete Estados miembros registraron una tasa de variación positiva en 2017 (la primera vez que esto ocurría desde 2007), al igual que en 2018 y 2019. El único Estado miembro con una tasa de variación negativa en 2015 y 2016 fue Grecia, que registró caídas del 0,4 % y del 0,2 % tras un crecimiento del 0,7 % en 2014 y cinco reducciones sucesivas en la producción económica durante el período 2009-2013.

Tabla 1: Tasa de variación del PIB real 2009-2019
Fuente: Eurostat (naida_10_gdp)

Las tasas de crecimiento anual del PIB real más elevadas en 2019 se registraron en Irlanda (5,6 %), Hungría (4,9 %) y Malta (4,7 %), mientras que las más bajas se registraron en Alemania (0,6 %) e Italia (0,3 %).

Crecimiento medio anual del PIB del 1,6 % durante la última década en la EU-27 y del 1,4 % en la zona del euro

Polonia registró de forma constante tasas de variación positivas a lo largo del período indicado en la tabla 1, al igual que Albania, Kosovo* (datos del período 2009-2018) y China (datos del período 2009-2018), entre los terceros países de la tabla. Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Alemania, Estonia, Irlanda, Francia, Lituania, Malta y Eslovaquia registraron su décima tasa de variación anual positiva consecutiva en 2019; esta misma situación se registró en el Reino Unido, Noruega, Suiza y los Estados Unidos, mientras que Turquía registró su novena tasa de variación anual positiva consecutiva en 2018.

Los efectos de la crisis económica y financiera mundial redujeron el rendimiento global de las economías de los Estados miembros de la UE, si se analiza la evolución durante la última década. Las tasas medias anuales de crecimiento de la EU-27 y la zona del euro (ZE-19) entre 2009 y 2019 fueron del 1,6 % y del 1,4 %, respectivamente (véase la tabla 1). Según esta medición, el mayor crecimiento entre los Estados miembros se registró en Irlanda (crecimiento anual medio del 6,0 %, que incluye un aumento excepcional en 2015 que refleja las actividades de las empresas multinacionales), seguido de Malta (5,7 %), Estonia (3,7 %), Polonia (3,6 %) y Lituania (3,5 %; nótese que hay una interrupción en la serie). Por el contrario, el crecimiento medio anual fue inferior al 1,0 % en Portugal e Italia, y el desarrollo general del PIB real fue negativo durante el período 2009-2019 en Grecia.

Las comparaciones entre países se realizan a menudo utilizando el estándar de poder adquisitivo (EPA), que son valores ajustados para tener en cuenta las diferencias en los niveles de precios entre países. Obsérvese que los datos mostrados en los gráficos 2 y 3 y en la tabla 2 se ofrecen en precios corrientes y no deben utilizarse para calcular las tasas de variación debido a la inflación y las fluctuaciones de los tipos de cambio.

En 2019, el PIB de la EU-27 ascendió a 13,9 billones EPA (13 900 millardos EPA) (téngase en cuenta que para la EU-27, un EPA equivale a un euro). Como tal, el PIB en EPA de la EU-27 siguió por detrás del de Estados Unidos durante todos los años del período 2009-2019 (como indica el gráfico 2; no obstante, cabe mencionar que las cifras de EPA están destinadas a las comparaciones entre países, más que a las comparaciones temporales, ya que no pueden considerarse series temporales por razones metodológicas). Resulta interesante observar que históricamente China tenía un nivel de producción económica inferior al de la EU-27 o al de los Estados Unidos, situación que ha cambiado con la rápida transformación y la continuada expansión de la economía china. En 2013, el PIB en EPA de China alcanzó un nivel por primera vez superior al registrado en la EU-27. En 2016, el PIB en EPA de China igualó al registrado en los Estados Unidos y en 2017 lo superó (situación que China ha mantenido desde entonces).

Gráfico 2: PIB a precios corrientes de mercado, 2009-2019
(miles de millones EPA)
Fuente: Eurostat (prc_ppp_ind)

En 2019, Alemania representó más de una quinta parte del PIB de la EU-27 en términos de EPA

La zona del euro registró el 81,1 % del PIB de la EU-27 en 2019 (medido en términos de EPA), lo que supuso un descenso desde el 83,2 % registrado en 2009. En 2019, la suma de las cuatro economías más importantes de los Estados miembros de la EU-27 (Alemania, Francia, Italia y España) representó algo más de tres quintos (60,7 %) del PIB de la EU-27, lo que significa que descendió 2,0 puntos porcentuales en relación con la cuota registrada en la década anterior (en 2009). Solo Alemania representó el 22,4 % del PIB de la EU-27 en 2019, un incremento respecto al 21,5 % en 2009. Entre 2009 y 2019, las cuotas de los otros tres Estados miembros más grandes cayeron 1,8 pp, 1,0 pp y 0,1 pp en Italia, España y Francia, respectivamente.

En 2019, la media del PIB por habitante se situaba en 31 100 EUR en el conjunto de la EU-27

Para evaluar los niveles de vida, es habitual utilizar el PIB por habitante, es decir, ajustado al tamaño de una economía en términos de población: la población de la EU-27 en 2019 era de 448 millones. La media del PIB por habitante (en precios corrientes) dentro de la EU-27 en 2019 fue de 31 100 EUR. Los valores expresados en EPA se han ajustado para tener en cuenta las diferencias en los niveles de precios entre los países. La posición relativa de cada país se puede expresar a través de una comparación con la media de la EU-27, que está fijada en 100 (véase la parte derecha de la tabla 2). Sobre la base de esta medida, el máximo valor entre los Estados miembros de la EU-27 correspondió a Luxemburgo, donde el PIB por habitante en EPA fue de aproximadamente 2,6 veces la media de la EU-27 en 2019 (lo que se explica en parte por la importancia de los trabajadores transfronterizos procedentes de Bélgica, Francia y Alemania). Por otra parte, en Bulgaria, el PIB por habitante en EPA superó apenas la mitad de la media de la EU-27.

Tabla 2: PIB a precios corrientes de mercado, 2009 y 2017-2019
Fuente: Eurostat (prc_ppp_ind)

El análisis de la evolución de las cifras de EPA durante la década pasada indica que se produjo cierta convergencia en los niveles de vida. La mayoría de los Estados miembros que se adhirieron a la UE en 2004, 2007 o 2013 pasaron de estar situados bastante por debajo de la media de la EU-27 en 2009 a acercarse a la media de la EU-27 en 2019, pese a algunos contratiempos experimentados durante la crisis económica y financiera mundial (véase el gráfico 3). Chipre fue la excepción, ya que pasó de estar situada por encima de la media de la EU-27 (106 % de la media de la EU-27 en 2009) a situarse en una posición inferior a esta (89 %). Entre los Estados miembros más antiguos, Italia y España también pasaron de estar situados por encima de la media de la EU-27 a situarse en una posición inferior a esta. Grecia y Portugal siguieron bajando y alejándose de la media de la EU-27. Dinamarca, Alemania y Luxemburgo siguieron subiendo y aumentaron su distancia respecto a la media de la EU-27, al igual que lo hizo de forma destacable Irlanda. El resto de Estados miembros de la EU-15 (Austria, Bélgica, Francia, Suecia, Finlandia y los Países Bajos) descendieron, pasando de estar por encima de la media de la EU-27 en 2009 a acercarse más a dicha media (aunque siguieron estando por encima) en 2019.

Gráfico 3: PIB per cápita a precios corrientes de mercado, 2009 y 2019
(EU-27 = 100; basado en EPA por habitante)
Fuente: Eurostat (prc_ppp_ind)

Valor añadido bruto en la EU-27 por actividad económica

Casi tres cuartas partes del valor añadido total de la EU-27 en 2019 se generaron en el sector de los servicios

Respecto al PIB desde la óptica de la producción, la tabla 3 proporciona una visión de conjunto de la importancia relativa de diez actividades económicas (definidas por la NACE Rev. 2) en cuanto a su aportación al valor añadido bruto total a precios básicos corrientes.

Entre 2009 y 2019, la cuota del valor añadido de la industria en la EU-27 aumentó en 0,7 puntos porcentuales hasta el 19,7 %, adelantando al sector de la distribución comercial, el transporte y los servicios de hostelería como la principal de estas diez actividades; la cuota del valor añadido bruto total en el sector de la distribución comercial, el transporte y los servicios de hostelería fue idéntico en 2009 y 2019, con un 19,3 %. El mayor aumento durante este período, hasta 1,1 puntos porcentuales del 10,2 % al 11,3 %, se registró en los servicios profesionales, científicos, técnicos, administrativos y auxiliares (en adelante, servicios a las empresas) que se convirtieron en la cuarta actividad, superando a las actividades inmobiliarias. Las únicas actividades que también registraron un aumento de la cuota fueron los servicios de información y comunicación (hasta 0,3 puntos porcentuales para llegar al 5,0 %) y la agricultura, la silvicultura y la pesca (hasta 0,1 puntos porcentuales para llegar al 1,8 %).

La tercera actividad más importante en 2019 (sobre la base del valor añadido bruto) fue la correspondiente a la administración pública, la defensa, la educación, la salud humana y las actividades de trabajo social, que disminuyeron su cuota de valor añadido total en 0,6 puntos porcentuales, hasta alcanzar el 18,7 % en 2019. Las demás actividades que registraron importantes descensos similares en sus cuotas de producción fueron la construcción (descenso de 0,6 puntos porcentuales hasta el 5,6 %) y los servicios financieros y de seguros (descenso de 0,7 puntos porcentuales hasta el 4,5 %). Las dos actividades restantes registraron descensos más leves de sus cuotas de producción: la cuota de las actividades inmobiliarias descendió 0,1 puntos porcentuales hasta el 10,8 % y pasó de ser la cuarta actividad más importante a ser la quinta; la segunda contribución más pequeña (por delante de la agricultura, la silvicultura y la pesca) se registró en las actividades artísticas, los servicios de espectáculos y otros servicios cuya cuota descendió 0,3 puntos porcentuales hasta el 3,3 %.

Tabla 3: Valor añadido bruto a precios básicos corrientes, 2009 y 2019
(% del valor añadido bruto total)
Fuente: Eurostat (nama_10_a10)

Los servicios aportaron el 72,9 % del valor añadido bruto total de la EU-27 en 2019 frente al 73,2 % en 2009. La importancia relativa de los servicios fue especialmente elevada en Luxemburgo, Malta, Chipre, Francia, Grecia, los Países Bajos, Bélgica y Portugal, donde supusieron al menos tres cuartas partes del valor añadido total. Por el contrario, la cuota de los servicios fue de entre el 61 % y el 66 % en Irlanda, Chequia, Rumanía, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia y Hungría, que registraron cuotas relativamente elevadas para la industria.

Divergencias en la evolución de las actividades económicas a lo largo de la última década

El cambio estructural se debe, al menos parcialmente, a fenómenos como el cambio tecnológico, la evolución de los precios relativos, la externalización y la globalización, lo que, a menudo, provoca que las actividades de fabricación y algunos servicios (aquellos que pueden prestarse de forma remota, por ejemplo en línea o a través de centros de llamadas) se transfieran a zonas con costes laborales más bajos, tanto dentro como fuera de la EU-27. Además, varias actividades se vieron especialmente afectadas por la crisis económica y financiera mundial y sus consecuencias, pero para la mayoría de las actividades el principal impacto de la crisis se produjo entre 2007 y 2009, en otras palabras, antes de la serie temporal indicada en los gráficos 4 y 5.

Entre 2009 y 2014, la producción de la agricultura, la silvicultura y la pesca en la EU-27 fluctuó, con tasas de variación que iban del -4,7 % al 5,4 %. A partir de entonces, los cambios fueron más moderados, con descensos del 0,7 % y el 1,1 % en 2015 y 2016 seguidos de tres expansiones relativamente pequeñas (0,4 %-1,3 %) entre 2017 y 2019. En general, la producción fue un 5,0 % superior en 2019 respecto a 2009. La producción industrial de la EU-27 aumentó un 11,9 % entre 2009 y 2011, ya que se recuperó tras la crisis, pero descendió un 2,3 % entre 2011 y 2013. A partir de entonces, la producción industrial creció a un ritmo relativamente rápido durante los siguientes cuatro años (con incrementos anuales de entre el 2,4 % y el 3,3 %) y a un ritmo más moderado (1,9 %) en 2018 antes de sufrir una contracción de 0,5 % en 2019. La producción industrial fue un 24,5 % superior en 2019 respecto a 2009. La construcción registró la contracción más profunda y prolongada tras la crisis, ya que su producción disminuyó un 14,9 % en toda la EU-27 entre 2009 y 2013 (habiendo ya disminuido en 2008 y 2009), período durante el cual sufrió una disminución cada año. Así, el incremento del 1,6 % registrado para la construcción en 2015 (tras no producirse cambios en 2014) fue el primer crecimiento anual en ocho años y estuvo seguido de un aumento del 1,3 % y el 3,8 % hasta 2019. A pesar de este reciente período de crecimiento sostenido, la producción de la construcción en 2019 fue un 3,4 % inferior respecto a 2009 (y, por tanto, considerablemente inferior respecto al nivel anterior al inicio de la crisis).

Dos actividades de servicios (servicios de información y comunicación y actividades inmobiliarias) registraron tasas de variación interanual positivas todos los años entre 2009 y 2019. Una situación similar se registró para los servicios empresariales, salvo por un leve descenso del 0,2 % en 2012, para la administración pública, la defensa, la educación, la salud humana y las actividades de trabajo social excepto en 2012, año en que no se produjeron cambios y en 2013, cuando se produjo una leve disminución del 0,1 %, así como para el sector de la distribución comercial, el transporte y los servicios de hostelería con excepción de un descenso del 0,5 % en 2013. Entre estos, el crecimiento total más rápido entre 2009 y 2019 se produjo en los servicios de información y comunicación, ya que el resultado de 2019 fue un 48,9 % superior al de 2009; el crecimiento más lento se produjo en la administración pública, la defensa, la educación, la salud humana y las actividades de trabajo social (hasta un 9,5 % en total). Las otras dos actividades de servicios (las actividades financieras y de seguros, así como las actividades artísticas, los servicios de espectáculos y otros servicios) registraron tres años de disminución de la producción entre 2009 y 2019, y un crecimiento general relativamente moderado de entre el 5,4 % y el 4,8 %, respectivamente.

En 2019, todas las actividades en la EU-27 notificaron un crecimiento de su valor añadido bruto en comparación con 2018, salvo la industria. Las actividades con el crecimiento más acusado fueron las de información y comunicación (3,9 %) y la construcción (3,4 %). La producción industrial cayó un 0,5 %, mientras que el crecimiento más lento entre las demás actividades fue el de la agricultura, la silvicultura y la pesca (0,4 %).

Gráfico 4: Evolución del valor añadido bruto real, EU-27, 2009-2019
(2010 = 100)
Fuente: Eurostat (nama_10_a10)


Gráfico 5: Evolución del valor añadido bruto real, EU-27, 2009-2019
(2010 = 100)
Fuente: Eurostat (nama_10_a10)

Productividad laboral

Para eliminar los efectos de la inflación, la productividad laboral por persona empleada puede calcularse utilizando datos ajustados a los cambios de precios. Un análisis de la productividad laboral por persona empleada en términos reales (basada en volúmenes encadenados) a lo largo de la década entre 2009 y 2019 pone de manifiesto que se produjeron incrementos en la mayor parte de las actividades económicas en la EU-27, registrándose los principales aumentos de la productividad en la agricultura, la silvicultura y la pesca (un aumento general del 30,1 %), la industria (24,3 %) y los servicios de información y comunicación (22,8 %) (véase el gráfico 6). Obsérvese que solo es posible realizar una comparación precisa de los niveles de productividad laboral en términos reales entre actividades para el año de referencia 2010, debido a la no aditividad de los volúmenes encadenados.

Gráfico 6: Productividad laboral real, EU-27, 2009, 2014 y 2019
(miles EUR por persona empleada)
Fuente: Eurostat (nama_10_a10) y (nama_10_a10e)

En la tabla 4 se muestran más datos sobre el desarrollo de la productividad laboral real medida por persona empleada o bien por hora trabajada. La productividad laboral por persona empleada aumentó, en términos reales, entre 2009 y 2019, en prácticamente todos los Estados miembros de la EU-27, si bien Grecia registró una caída (no hay datos disponibles en el caso de Malta). Igualmente, durante el mismo período, la productividad laboral por hora trabajada también aumentó en todos los Estados miembros de la EU-27 excepto en Grecia (de nuevo, no hay datos disponibles para Malta). Más allá de los Estados miembros con una interrupción en la serie (véase la tabla 4), los aumentos más importantes (en términos de porcentaje) para ambas mediciones de la productividad laboral real se registraron en Rumanía, Bulgaria, Estonia y Letonia, mientras que los más bajos (aparte de Grecia) se registraron en Luxemburgo e Italia.

Tabla 4: Productividad laboral real, 2009, 2014 y 2019
Fuente: Eurostat (nama_10_gdp) y (nama_10_a10_e)

Gasto en consumo

Si se analiza la evolución de los componentes del PIB desde la óptica del gasto, se observa que el gasto en consumo final en la EU-27 aumentó un 10,8 % en términos de volumen entre 2009 y 2019 (véase el gráfico 7), pese a registrar un ligero descenso en 2012 y 2013. El gasto en consumo final de las administraciones públicas ascendió a un ritmo ligeramente inferior, hasta un 10,0 % entre 2009 y 2019. Durante ese mismo período, la formación bruta de capital fue relativamente volátil: aumentó entre 2009 y 2011 un 8,2 %, cayó casi en la misma medida (8,1 %) entre 2011 y 2013, y luego siguió un ritmo ascendente hasta 2019, creciendo un 26,9 % entre 2013 y ese último año. El crecimiento de las exportaciones superó al de las importaciones entre 2009 y 2013, así como en 2017, mientras que las importaciones crecieron más rápido en cinco de los seis años que conforman el período 2014-2019. Durante el período 2009-2019, las exportaciones crecieron un 61,0 % en total, mientras que las importaciones aumentaron un 55,3 %.

Gráfico 7: Evolución del gasto en consumo real, formación bruta de capital, exportaciones e importaciones, EU-27, 2009-2019
(2010 = 100)
Fuente: Eurostat (nama_10_gdp)

Después de su caída en 2009, en la EU-27 el gasto en consumo de los hogares y de las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH) se recuperó en 2010 (hasta un 0,9 % en términos de volumen) y 2011 (0,3 %), antes de volver a caer en 2012 (descenso del 0,9 %) y en 2013 (disminución del 0,5 %). posteriormente, este gasto se incrementó durante seis años consecutivos, aumentando inicialmente del 1,1 %, al 2,2 %, antes de desacelerar hasta un 1,6 % en 2019.

En 2010, el ritmo de crecimiento del gasto de las administraciones públicas de la EU-27 se desaceleró en términos de volumen, y esta tasa de variación se mantuvo relativamente estable (dentro del rango del -0,2 % al 0,4 %) entre 2011 y 2013, antes de volver a experimentar un crecimiento ligeramente más acusado (entre un 1,0 % y un 2,0 %) entre 2014 y 2019.

Inversión

A pesar de que registró un aumento en 2011 (2,0 %), la formación bruta de capital fijo de la EU-27 no pudo recuperarse plenamente de su drástica caída en 2009 (-11,3 %) y volvió a registrar una tasa de variación negativa en 2012 y 2013. Sin embargo, durante el período 2014-2019 la formación bruta de capital fijo en la EU-27 aumentó entre un 2,1 % y un 5,6 % cada año.

Gráfico 8: Tasa anual real de variación de los componentes del gasto del PIB, EU-27, 2009-2019
(%)
Fuente: Eurostat (nama_10_gdp)

En términos de precios corrientes, el gasto en consumo de los hogares y de las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares aportó un 53,2 % del PIB de la EU-27 en 2019, mientras que la cuota de formación bruta de capital fue de un 22,5 % y la del gasto de las administraciones públicas fue de un 20,6 %, mientras que el saldo exterior de bienes y servicios fue del 3,8 % (véase el gráfico 9).

Gráfico 9: Componentes del gasto del PIB a precios corrientes de mercado, EU-27, 2019
(% del PIB)
Fuente: Eurostat (nama_10_gdp), (tec00009), (tec00010), (tec00011) y (tec00110)

Entre los Estados miembros de la EU-27 se produjo una gran variación en la intensidad de la inversión (véase el gráfico 10), lo que puede reflejar, en parte, las distintas fases del desarrollo económico y la dinámica del crecimiento a lo largo de los últimos años. En 2019, la formación bruta de capital fijo (a precios corrientes) como porcentaje del PIB fue de un 22,1 % en la EU-27 y de un 22,0 % en la zona del euro. El más elevado se registró, con diferencia, en Irlanda (45,6 %), mientras que Hungría (28,6 %), Chequia (26,2 %) y Estonia (26,1 %) también registraron cuotas por encima del 25,0 %. La cuota más baja con diferencia fue la de Grecia (11,4 %).

Gráfico 10: Formación bruta de capital fijo a precios corrientes de mercado, 2019
(% del PIB)
Fuente: Eurostat (nama_10_gdp)

La gran mayoría de la inversión en la EU-27 fue realizada por el sector privado, como puede observarse en la tabla 5: en 2019 las inversiones de empresas y hogares supusieron el 19,4 % del PIB de la EU-27, mientras que el porcentaje correspondiente a las inversiones del sector público solo alcanzó el 3,0 %. En relación con el PIB, Hungría y Chipre (ambos 5,8 %; datos de 2018), tuvieron las tasas más elevadas de inversión pública en el PIB, mientras que las inversiones del sector empresarial más elevadas se registraron en Irlanda (19,1 %; datos de 2018), Chequia (16,9 %) y Suecia (16,4 %) y las correspondientes a los hogares, en Finlandia (7,2 %) y en Chipre(7,1 %; datos de 2018). La inversión de los hogares (como porcentaje del PIB) en 2018 fue notablemente inferior a la de 2009 en Grecia, Chipre, España e Irlanda, mientras que Rumanía registró una cifra notablemente superior (2019 en comparación con 2009).

Tabla 5: Inversión a precios corrientes de mercado, 2009, 2014 y 2019
(% del PIB)
Fuente: Eurostat (nasa_10_ki)

Renta

El análisis del PIB en la EU-27 desde la óptica de la renta muestra que la distribución entre los factores de producción de la renta resultante del proceso de producción se vio dominada por la remuneración de los empleados, que supuso un 47,5 % del PIB a precios corrientes de mercado en 2019. La cuota del excedente bruto de explotación y de la renta mixta fue de un 40,6 % del PIB, mientras que la correspondiente a los impuestos sobre la producción y las importaciones menos las subvenciones fue de un 11,9 % (véase el gráfico 11). Irlanda registró el porcentaje más bajo de remuneración de los empleados en PIB (28,2 %), seguido de Grecia (34,7 %), mientras que se registraron porcentajes superiores al 50,0 %, en Eslovenia, Francia, Dinamarca y Alemania (donde se alcanzó un máximo del 53,6 %). En el caso de Irlanda, este porcentaje particularmente bajo es una consecuencia de los efectos relacionados con la globalización (en inglés).

Gráfico 11: Distribución de la renta a precios corrientes de mercado, 2019
(% del PIB)
Fuente: Eurostat (nama_10_gdp)

En 2011, los agregados de la renta se habían recuperado de las pérdidas que habían sufrido durante la crisis económica y financiera mundial. La renta procedente de la remuneración de los empleados aumentó todos los años entre 2009 y 2019 en la EU-27, incrementándose así un 30,5 % durante dicho período (en términos de precios actuales). Para el excedente bruto de explotación y la renta mixta, el porcentaje total de crecimiento fue casi el mismo (hasta un 29,9 %); este aumento estaba compuesto por aumentos anuales cada año, excepto en 2012. La renta procedente de impuestos sobre la producción y las importaciones aumentó todos los años entre 2009 y 2019, lo que derivó en un porcentaje total de crecimiento del 43,1 %.

Gráfico 12: Evolución de la renta a precios corrientes de mercado, EU-27, 2009-2019
(2009 = 100)
Fuente: Eurostat (nama_10_gdp)

Consumo de los hogares

El gasto en consumo de los hogares supuso al menos la mitad del PIB (a precios corrientes de mercado) en 17 de los Estados miembros de la EU-27 en 2019; esta cuota alcanzó sus valores más altos en Grecia (65,2 %) y Chipre (63,9 %). En cambio, el más bajo se registró en Luxemburgo (27,8 %), que sin embargo, registró el mayor promedio de gasto en consumo de los hogares por habitante con diferencia (23 010 EPA) — véase la tabla 6 — incluso después de ajustar las diferencias en los niveles de precios entre los Estados miembros.

Tabla 6: Gasto en consumo de los hogares, 2009, 2014 y 2019
Fuente: Eurostat (nama_10_gdp) y (nama_10_pc)

Aparte de Luxemburgo, el promedio del gasto en consumo de los hogares por habitante en términos de EPA también fue relativamente alto en 2019 en Austria (19 990 EPA) y Alemania (19 450 EPA). En cambio, Bulgaria fue el único Estado miembro de la EU-27 que notificó un gasto en consumo medio de los hogares por habitante inferior a 10 000 EPA.

Un análisis de la evolución real del gasto en consumo medio por habitante en euros (basado en un índice de volúmenes encadenados) durante el período 2014-2019 muestra que el crecimiento más rápido se registró en Rumanía, Bulgaria, Hungría y Lituania. Austria registró el aumento más lento en el promedio del gasto en consumo de los hogares por habitante, hasta una media de un 0,4 % cada año durante el período de 2014 a 2019, y también se registraron aumentos con una media inferior al 1,0 % anual en Luxemburgo (0,5 %) y Grecia (0,8 %).

Datos para las tablas y los gráficos

Fuentes de datos

El Sistema Europeo de Cuentas Nacionales y Regionales de la Unión Europea (SEC) establece la metodología de las cuentas nacionales en la UE. La versión actual ESA 2010 (en inglés) se adoptó en mayo de 2013 y se está aplicando desde septiembre de 2014. Es plenamente coherente con las orientaciones mundiales relativas a las cuentas nacionales, el SCN 2008. Cabe señalar que la mayoría de los Estados miembros de la EU-27 realizaron revisiones comparativas en agosto-octubre de 2019. Para más información, consulte el sitio web de Eurostat (en inglés) y, en concreto, este documento (en inglés).

PIB y componentes principales

Los principales agregados de las cuentas nacionales se compilan a partir de unidades institucionales: las instituciones financieras o sociedades no financieras, el sector de las administraciones públicas, los hogares y las instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH).

Los datos de las cuentas nacionales incluyen la información sobre los componentes del PIB, el empleo, los agregados relativos al consumo final y el ahorro. Muchas de estas variables se calculan por años o trimestres.

El PIB es la medida más importante de las cuentas nacionales que resume la posición económica de un país (o región). Puede calcularse utilizando distintos enfoques: el enfoque de la producción; el enfoque del gasto; y el enfoque de los ingresos.

El análisis del PIB por habitante elimina la influencia del tamaño absoluto de la población, lo que facilita la comparación entre distintos países. El PIB por habitante es un indicador económico general de los niveles de vida. Los datos del PIB expresados en monedas nacionales pueden convertirse en estándares de poder adquisitivo (EPA) utilizando las paridades de poder adquisitivo (PPA), que reflejan el poder adquisitivo de cada moneda, en vez de utilizar los tipos de cambio del mercado; así se eliminan las diferencias en los niveles de precios entre países. El índice de volumen del PIB por habitante en EPA se expresa en relación a la media de la EU-27 (que es igual a 100). Si el índice de un país es superior o inferior a 100, el nivel del PIB per cápita de dicho país es superior o inferior a la media de la EU-27; este índice está diseñado para realizar comparaciones entre países en lugar de comparaciones temporales.

El cálculo de la tasa de variación anual del PIB utilizando índices de volúmenes encadenados (cambios reales) pretende comparar la dinámica de la evolución económica a lo largo del tiempo y entre economías de distintos tamaños, independientemente de los niveles de los precios.

Datos complementarios

La producción económica también puede analizarse por actividad. En el nivel más agregado de análisis utilizado para las cuentas nacionales, hay diez rúbricas de la NACE: agricultura, silvicultura y pesca; industria; construcción; distribución comercial, transporte, servicios de hostelería; servicios de información y comunicación; servicios financieros y de seguros; actividades inmobiliarias; servicios profesionales, científicos, técnicos, administrativos y auxiliares; administración pública, defensa, educación, salud humana y de servicios sociales; actividades artísticas, servicios de espectáculos, actividades recreativas y otros servicios y actividades de los hogares y de las organizaciones y organismos extraterritoriales.

Se puede facilitar el análisis de la producción por actividad a lo largo del tiempo si se utiliza una medida de volumen (cambios reales), en otras palabras, deflactando el valor de la producción para eliminar el impacto de los cambios en los precios; cada actividad se deflacta por separado para reflejar los cambios en los precios de sus productos asociados.

En el contexto de los análisis de competitividad se utiliza otro conjunto adicional de datos de las cuentas nacionales, a saber, indicadores relativos a la productividad de la mano de obra, como medidas relativas a la productividad laboral. Las medidas relativas a la productividad expresadas en EPA son particularmente útiles para efectuar comparaciones entre países. El PIB por persona empleada tiene por objetivo ofrecer una idea general de la productividad de las economías nacionales. No obstante, ha de tenerse en cuenta que esta medida depende de la estructura del empleo total y, por ejemplo, puede verse reducida por un cambio de jornada completa a jornada parcial. El PIB por hora trabajada ofrece una imagen más clara de la productividad, ya que la incidencia del empleo a jornada parcial varía mucho entre países y actividades.

La información anual sobre el gasto de los hogares se obtiene a partir de las cuentas nacionales compiladas mediante un enfoque macroeconómico. Otra fuente para analizar el gasto de los hogares es la encuesta de presupuestos familiares (EPF): la información para esta última se obtiene pidiendo a los hogares que lleven un diario de sus compras y ofrece muchos más detalles sobre los bienes y servicios y los tipos de análisis socioeconómicos disponibles. La EPF solo se lleva a cabo y se publica cada cinco años: el último año de referencia para el que actualmente se dispone de cifras es 2015, aunque (en el momento de redactar el presente documento) los datos aún no están disponibles para dos de los Estados miembros de la EU-27 (Dinamarca y Francia).

Contexto

Las instituciones europeas, las administraciones públicas, los bancos centrales y otros organismos económicos y sociales de los sectores público y privado necesitan un conjunto de estadísticas comparables y fiables en las que basarse para tomar decisiones. Las cuentas nacionales pueden utilizarse para varios tipos de análisis y evaluación. El empleo de conceptos y definiciones aceptados a escala internacional permite analizar economías distintas, como las interdependencias entre las economías de los Estados miembros de la UE o la comparación entre los Estados miembros de la UE y terceros países.

Ciclo económico y análisis de la política macroeconómica

Uno de los usos principales de las cuentas nacionales está relacionado con la necesidad de sustentar las decisiones en materia de política económica europea y la consecución de los objetivos de la unión económica y monetaria (UEM) con estadísticas a corto plazo de alta calidad que permitan supervisar la evolución en el ámbito macroeconómico y obtener asesoramiento relativo a la política macroeconómica. Por ejemplo, uno de los usos más básicos y antiguos de las cuentas nacionales consiste en cuantificar la tasa de crecimiento de una economía, es decir, el crecimiento del PIB. Las cifras de las cuentas nacionales esenciales se utilizan en particular para desarrollar y supervisar las políticas macroeconómicas, mientras que los datos detallados de las cuentas nacionales sirven también para desarrollar políticas industriales o sectoriales, en especial mediante el análisis de las tablas input-output.

Desde el inicio de la UEM en 1999, el Banco Central Europeo (BCE) ha sido uno de los principales usuarios de las cuentas nacionales. Su estrategia para evaluar los riesgos para la estabilidad de los precios se basa en dos perspectivas analíticas, llamadas los «dos pilares»: el análisis económico y el análisis monetario. Por tanto, se evalúa una gran cantidad de indicadores monetarios y financieros en relación con otros datos pertinentes que permiten combinar el análisis monetario, financiero y económico, como los agregados clave de las cuentas nacionales. De esta forma es posible analizar los indicadores monetarios y financieros en el contexto del resto de la economía.

La Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros supervisa la evolución económica. La UE tiene establecido un ciclo anual de coordinación de la política económica denominado el Semestre Europeo. Cada año, la Comisión Europea lleva a cabo un análisis detallado de los planes de las reformas estructurales, macroeconómicas y presupuestarias de los Estados miembros de la UE y proporciona recomendaciones específicas por país para los siguientes doce a dieciocho meses.

La Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros también elabora las previsiones macroeconómicas (en inglés) de la Comisión Europea cuatro veces al año (otoño, invierno, primavera y verano), en coordinación con el ciclo anual del Semestre Europeo. Estas previsiones incluyen a todos los Estados miembros de la UE a fin de obtener previsiones para la zona del euro y la UE y con frecuencia también contienen previsiones relativas a los países candidatos a la adhesión y algunos terceros países.

Estas estadísticas también se utilizan desde hace tiempo para analizar las finanzas públicas a través de las cuentas nacionales. En el seno de la UE se desarrolló una aplicación específica en relación con los criterios de convergencia de la UEM, dos de los cuales se refieren directamente a la hacienda pública. Dichos criterios se han definido en términos de cifras de las cuentas nacionales, a saber, el déficit de las administraciones públicas y la deuda de estas en relación con el PIB; para obtener más información, véase el artículo sobre estadísticas de las finanzas públicas.

Políticas regionales, estructurales y sectoriales

Además del análisis del ciclo económico y de la política macroeconómica, hay otros usos de los datos de las cuentas nacionales y regionales de la UE relacionados con la política, en particular en relación con asuntos regionales, estructurales y sectoriales.

La asignación del gasto para los fondos estructurales se basa en parte en las cuentas regionales. Asimismo, las estadísticas regionales se utilizan para la evaluación ex post de los resultados de la política regional y de cohesión.

Una de las prioridades estratégicas para la UE y los Estados miembros es una economía que funcione para las personas. Para apoyar estas prioridades estratégicas se aplican políticas comunes en todos los sectores de la economía de la UE, mientras que los Estados miembros llevan a cabo sus propias reformas estructurales nacionales (en inglés).

La Comisión Europea efectúa análisis económicos que ayudan a desarrollar la política agrícola común (PAC) analizando la eficiencia de sus distintos mecanismos de apoyo y desarrollando una perspectiva a largo plazo. Ello supone, entre otras cosas, efectuar investigaciones, análisis y evaluaciones de impacto sobre temas relacionados con la agricultura y la economía rural en la UE y en terceros países, en parte utilizando las cuentas económicas para la agricultura.

Establecimiento de objetivos, evaluación comparativa y contribuciones

Las políticas de la UE establecen cada vez más objetivos a medio o largo plazo, de tipo vinculante o no. Para algunos de estos se utiliza el PIB como denominador para una evaluación comparativa, por ejemplo, estableciendo un objetivo de gasto en investigación y desarrollo del 3,0 % del PIB (que es uno de los objetivos de Europa 2020).

Las cuentas nacionales también se emplean para determinar los recursos de la UE con las normas básicas establecidas en una Decisión del Consejo. El importe global de recursos propios necesarios para financiar el presupuesto de la UE viene determinado por el gasto total menos otros ingresos, y el volumen máximo de los recursos propios está vinculado a la renta nacional bruta de la UE.

Además de usarse para establecer las contribuciones presupuestarias en la UE, los datos de las cuentas nacionales también se emplean para determinar las aportaciones a otros organismos internacionales, como las Naciones Unidas. Las contribuciones al presupuesto de las Naciones Unidas se basan en la renta nacional bruta y en una serie de ajustes y límites.

Analistas y elaboradores de previsiones

Los analistas y los investigadores también utilizan ampliamente las cuentas nacionales para examinar la situación y la evolución de la economía. Los interlocutores sociales, como los representantes de las empresas (por ejemplo, las asociaciones profesionales) o de los trabajadores (por ejemplo, los sindicatos) también se interesan por las cuentas nacionales para analizar los fenómenos que afectan a las relaciones laborales. Los investigadores utilizan las cuentas nacionales, entre otros fines, para analizar los ciclos económicos, también a largo plazo, y relacionarlos con fenómenos económicos, políticos o tecnológicos.

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Main GDP aggregates (t_nama_10_ma)
Auxiliary indicators (population, GDP per capita and productivity) (t_nama_10_aux)
Basic breakdowns of main GDP aggregates and employment (by industry and by assets) (t_nama_10_bbr)
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Breakdowns of non-financial assets by type, industry and sector (nama_10_nfa)
Regional economic accounts (nama_10reg

Notas

*Esta denominación se entiende sin perjuicio de las posiciones sobre su estatuto y está en consonancia con la Resolución 1244/1999 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y con la Opinión de la Corte Internacional de Justicia sobre la declaración de independencia de Kosovo.