Formulación del sistema de cuentas nacionales - conceptos básicos

Este artículo forma parte de un conjunto de artículos que explican en detalle la manera en que los productores de estadísticas, como los institutos nacionales e internacionales de estadística, construyen un coherente sistema de cuentas nacionales (SCN), especialmente en los países en desarrollo. Los artículos están basados en el manual oficial de Eurostat "Fundamentos de SCN: Formulación de los elementos básicos" y se centran principalmente en las fases principales de su implementación.

Los conceptos básicos del SCN 2008 presentados en la primera sección de este artículo ofrecen una visión global de los requisitos fundamentales que deben considerarse en el desarrollo estratégico de las cuentas nacionales. Éstos se centran en las principales categorías que componen el esqueleto del sistema: los agentes económicos, las actividades económicas que llevan a cabo y el alcance de sus actividades, así como las reglas que se aplican a la evaluación de los indicadores de las cuentas nacionales. Una sección separada proporciona pruebas relacionadas con los principales agregados obtenidos a partir de las cuentas nacionales, utilizados para caracterizar la economía.

Artículo completo

Conceptos básicos

El SCN debe ser capaz de describir las economías que, con el paso del tiempo, se vuelven cada vez más complejas, contemplando al mismo tiempo la simplicidad descriptiva. Las cuentas nacionales abarcan una amplia gama de situaciones, desde países desarrollados a países en desarrollo, países menos desarrollados y países en transición. Independientemente del nivel de desarrollo, para poder "medir la economía", deben definirse correctamente los límites de comparación.

El SCN 2008 es un sistema de cuentas macroeconómicas basado en un conjunto de conceptos, definiciones, clasificaciones y normas de registro que proporciona un marco de recopilación y análisis de datos económicos para facilitar la toma de decisiones y proporcionar orientación sobre política económica.

Las cuentas nacionales tienen como objetivo describir la actividad económica (medible en términos monetarios) de cada unidad de la economía nacional. Los conceptos básicos del SCN se emplean para analizar y agregar los numerosos aspectos de las acciones elementales de la economía y ofrecen respuestas a varias preguntas importantes:

  • ¿Quién opera en la economía?
  • ¿Qué hacen?
  • ¿Por qué operan?
  • ¿Cómo se conocen estas acciones?

Las definiciones, clasificaciones y normas contables del SCN ofrecen respuestas a estas preguntas (véase el Gráfico 1).

Gráfico 1: Conceptos principales del SCN 2008

¿QUIÉN? Unidades y sectores institucionales

El SCN está concebido para representar la economía de una manera simplificada. Sin embargo, dada la complejidad de la totalidad de la economía, es necesario llevar a cabo una complicada tarea de agregación que emplea clasificaciones específicas:

  • Clasificación por sectores, también llamada "clasificación funcional" porque representa el proceso de producción y los flujos que experimentan los bienes y servicios producidos en una economía, es decir, muestra el equilibrio entre la oferta y la demanda. En este caso, las unidades se definen según su perfil técnico-productivo, de modo que son unidades de producción en el sentido estricto del término.
  • La clasificación por sectores institucionales es otro enfoque del proceso de producción en que las unidades se definen según su comportamiento económico, su función económica y sus objetivos económicos. Esta clasificación se centra en cómo se obtiene y se distribuye la renta en la economía, cómo se genera el capital social y cómo se financia.
Gráfico 2: Unidades institucionales clasificadas por sector y titularidad - Fuente: System of National Accounts 1993 Training manual, SADC, 1999

La clasificación por sectores está relacionada con las TOD, mientras que la clasificación institucional se asocia a las cuentas económicas integradas (CEI).

Una unidad institucional reúne las siguientes características:

  • puede ser titular de bienes o activos por derecho propio y puede, por lo tanto, intercambiar la propiedad de los bienes o activos mediante operaciones con otras unidades institucionales;
  • tiene capacidad para tomar decisiones económicas y realizar actividades económicas de las que es directamente responsable ante la ley;
  • tiene capacidad para contraer pasivos en nombre propio, aceptar otras obligaciones o compromisos futuros y suscribir contratos;
  • dispone de un conjunto completo de cuentas, inclusive un balance de activos y pasivos, o sería posible y significativo, desde un punto de vista económico, compilar un conjunto completo de cuentas si fuera necesario.

Fundamentalmente, existen dos tipos de unidades institucionales en la economía:

  • Personas y hogares: En la misma categoría se incluyen los grupos de personas ingresadas en hospitales, hogares para jubilados o centros penitenciarios durante un período prolongado de tiempo.

El SCN 2008 distingue tres categorías de unidades jurídicas:

  1. Las sociedades (financieras o no financieras) son entidades capaces de generar beneficios u otra ganancia financiera para sus propietarios, están reconocidas por la ley como entidades jurídicas separadas de sus propietarios, que gozan de una responsabilidad limitada, y se constituyen con el fin de realizar producción de mercado. Esta categoría comprende tanto las sociedades constituidas legalmente (tales como las empresas constituidas en sociedad, las sociedades anónimas, las empresas públicas, las empresas privadas, las sociedades de acciones, las sociedades de responsabilidad limitada, etc.), como las unidades nacionales residentes (unidades no residentes cuyo centro de interés económico predominante es el territorio económico de un país distinto de su país de residencia anterior) y las cuasisociedades (empresas no constituidas en sociedad propiedad de una unidad institucional residente que disponen de un conjunto completo de cuentas, que se gestionan como si fueran una sociedad separada y cuya relación de hecho con su propietario es la de una sociedad con sus accionistas).
  2. Las instituciones sin fines de lucro (ISFL), creadas con el fin de producir bienes y servicios, cuyos estatutos no les permiten ser fuente de ingresos, beneficios u otra ganancia financiera para las unidades que las establecen, controlan o financian.
  3. Las unidades de las administraciones públicas son entidades jurídicas creadas mediante procedimientos políticos y dotadas de poder legislativo, judicial o ejecutivo sobre otras unidades institucionales en un área determinada. Las principales funciones de las unidades de las administraciones públicas son asumir la responsabilidad de la provisión de bienes y servicios a la comunidad o a hogares individuales y financiar dicha provisión mediante ingresos tributarios o de otro tipo, redistribuir la renta y la riqueza mediante transferencias y dedicarse a la producción no de mercado.

Las unidades institucionales se agrupan en sectores institucionales según sus principales funciones, su comportamiento y sus objetivos. El SCN 2008 incluye cinco sectores institucionales principales:

  1. sociedades no financieras
  2. sociedades financieras
  3. administraciones públicas
  4. hogares
  5. instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH).

Para que el SCN pueda proporcionar información relativa a las relaciones entre la economía nacional y el resto del mundo, las transacciones entre residentes y no residentes como, por ejemplo, derechos de residentes sobre no residentes y viceversa, se registran en la cuenta del resto del mundo. No se trata de un sector para el cual deban compilarse conjuntos completos de cuentas, aunque a menudo es conveniente describir el resto del mundo como si se tratara de un sector. La cuenta del resto del mundo comprende las unidades institucionales situadas físicamente dentro de las fronteras geográficas de un país como, por ejemplo, los enclaves extranjeros tales como embajadas, consulados o bases militares, así como los organismos internacionales.

La asignación de una unidad a un sector institucional se basa en las siguientes preguntas:

  • ¿Se trata de una unidad residente?
  • ¿Se trata de un hogar, un hogar institucional (por ejemplo, un hospital) o una unidad jurídica?
  • ¿Es la unidad un productor de mercado o no de mercado?
  • ¿Está la unidad controlada por la administración pública?
  • ¿Ofrece la unidad servicios financieros?
  • ¿Se trata de una unidad bajo control extranjero?

Las unidades institucionales también se pueden agrupar según su titularidad. Se distingue entre sociedades públicas, sociedades privadas nacionales y sociedades bajo control extranjero. Las sociedades privadas nacionales y las sociedades bajo control extranjero pertenecen al sector privado. Las administraciones públicas pertenecen al sector público en su totalidad. Los hogares y las ISFLSH pertenecen al sector privado. Las sociedades se clasifican como públicas si el gobierno las controla a través de unidades de las administraciones públicas u otras empresas públicas, normalmente mediante la titularidad de más de la mitad de las acciones con derecho de voto.

El control gubernamental también puede deberse a la legislación específica. El criterio de titularidad de más de la mitad de las acciones con derecho de voto también se aplica a la clasificación de las sociedades como privadas nacionales o bajo control extranjero.

El total de la economía y el concepto de residencia

El total de la economía se define en términos de unidades institucionales.

El territorio económico de un país no coincide exactamente con su territorio geográfico. El término territorio económico abarca el territorio geográfico administrado por un gobierno dentro del cual las personas, los bienes, los servicios y el capital disponen de libertad de movimientos. También comprende las aguas internacionales declaradas como zona económica exclusiva en la cual el país goza de derechos exclusivos de explotación pesquera, petrolera y minera. Por último, ciertos enclaves en países extranjeros, tales como las embajadas, los consulados y las bases militares, se incluyen en el territorio económico. Por otra parte, los enclaves dentro de un país utilizados por gobiernos extranjeros y organismos internacionales quedan excluidos del territorio económico de dicho país.

El concepto de territorio económico del SCN 2008 coincide con el del Manual de balanza de pagos y posición de inversión internacional, sexta edición.

Residencia:

El concepto de residencia no se basa en la nacionalidad o en criterios jurídicos. Tener un centro de interés económico predominante en un territorio supone el desarrollo durante un período prolongado de tiempo (normalmente un año o más) de actividades económicas en dicho territorio (por ejemplo, ser propietario de un terreno o de estructuras o dedicarse a la producción en un territorio).

A continuación se presentan algunas aclaraciones sobre la residencia:

  • Un hogar es residente cuando mantiene una vivienda que sus miembros tratan y utilizan como residencia principal. Todas las personas que forman parte de dicho hogar son también residentes. Existen varios casos especiales para continuar considerando un hogar como residente:
  • los estudiantes siguen siendo residentes en el territorio donde residían antes de estudiar en el extranjero;
  • los pacientes que viajan al extranjero para seguir un tratamiento médico, incluso si el tratamiento dura un año o más;
  • la tripulación de barcos, aeronaves, plataformas petroleras, estaciones espaciales, etc. que operan fuera del territorio o en varios territorios;
  • los diplomáticos, personal militar y otros funcionarios públicos empleados en el exterior en enclaves de la administración pública;
  • los trabajadores transfronterizos, que mantienen su vivienda principal en el territorio nacional;
  • los refugiados, cuando no cambian su territorio de origen, independientemente de su estatuto jurídico o de su intención de regresar.
  • Una sociedad o cuasi sociedad se considera residente si mantiene al menos un establecimiento desde el que tiene previsto operar durante un período prolongado de tiempo, es decir, al menos un año. A menudo es necesario tener en cuenta los aspectos prácticos relacionados con la construcción por parte de empresas extranjeras, ya que suele tratarse de casos límite.

Empresas, establecimientos e industrias

Las unidades dedicadas a la producción se denominan empresas en el SCN 2008. Una empresa puede ser una sociedad, una cuasisociedad, una institución sin fines de lucro o una empresa no constituida en sociedad.

Una unidad institucional como, por ejemplo, una sociedad, puede llevar a cabo distintas actividades de producción en distintos emplazamientos y producir varios tipos de bienes y servicios. Esto conlleva la división de muchas unidades institucionales en unidades menores y más homogéneas. La homogeneidad de la actividad es un criterio para la división de una empresa en unidad de actividad económica (UAE).

Una empresa que se dedica a distintas actividades posee uno o más emplazamientos y, a efectos de análisis diferencial, resulta conveniente su división en unidades locales.

La combinación de emplazamiento y actividad económica de una empresa resulta en lo que se denomina "establecimiento".

Los establecimientos también reciben el nombre de unidades de actividad económica local (UAEL). Los establecimientos pueden realizar una o más actividades secundarias, aunque estas deben ser de pequeña escala en comparación con la actividad principal. La actividad principal de una empresa también puede suponer actividades auxiliares que faciliten el buen funcionamiento de la empresa pero que no resultan en bienes y servicios que se puedan comercializar (por ejemplo, la gestión de registros, la compra de materiales y equipamiento, la reparación y mantenimiento de maquinaria y equipamiento, la limpieza y mantenimiento de edificios e instalaciones, la promoción de ventas, etc.) aunque no puedan identificarse por separado.

Una empresa puede contar con uno o más establecimientos. Por otra parte, un establecimiento puede pertenecer a una única empresa. En la práctica, normalmente se puede identificar un establecimiento con un lugar de trabajo individual en el que se realiza un tipo concreto de actividad productiva: una explotación agrícola, una mina, una cantera, una fábrica, una planta, una tienda, un almacén, una obra, un centro logístico, un aeropuerto, un garaje, un banco, una oficina, una clínica, etc.

No se puede compilar un conjunto completo de cuentas, inclusive balances, de un establecimiento porque no puede poseer activos, contraer pasivos o realizar transacciones con otras entidades por derecho propio. Los únicos datos significativos de un establecimiento que se pueden compilar son los siguientes:

  • los elementos incluidos en las cuentas de producción y de explotación;
  • formación bruta de capital fijo y variación de existencias;
  • stocks de capital fijo y terrenos;
  • número de empleados, tipos de empleados, horas trabajadas.

Un SCN distingue, como rasgo esencial de su estructura, entre establecimientos que son productores de mercado, productores para uso final propio y productores no de mercado.

Los establecimientos de mercado producen bienes y servicios principalmente para su venta a precios económicamente significativos. Los productores para uso final propio producen bienes y servicios principalmente para su consumo final o para la formación de capital fijo por parte de los propietarios de las empresas en que se producen. Los establecimientos no de mercado ofrecen la mayor parte de los bienes y servicios que producen de forma gratuita o a precios que no son económicamente significativos.

Un grupo de establecimientos dedicados a clases de actividad idénticas o similares se define como industria, según la CIIU, Rev. 4. La clasificación hace referencia a la actividad principal del establecimiento, como se ha definido anteriormente. Ciertas actividades producen simultáneamente más de un producto, mientras que un mismo producto puede producirse a veces mediante técnicas de producción diferentes. El criterio más importante empleado para la clasificación de las industrias es el tipo de bienes y servicios producidos.

La empresa es la principal unidad para las cuentas nacionales, ya que representa la unidad institucional para la cual se preparan cuentas de producción y se calcula el valor añadido. La agregación del valor añadido en cada actividad es una de las principales actividades de los expertos en contabilidad nacional, ya que el resultado directo de la misma es el PIB. Las actividades se agrupan en "industrias", que se clasifican según la CIIU 4. Al mismo tiempo, la actividad principal es una de las variantes importantes del REE y la base para la definición de las muestras de las encuestas económicas.

Para más información véase el artículo Formulación del sistema de cuentas nacionales - estrategia.

La actividad principal determina a qué clase de actividades en la CIIU pertenece una empresa. Es importante comprender que, una vez realizada esta asignación, toda la empresa, inclusive su producción en otras actividades, pertenecerá a esta clase, incluso si parte del resto de la producción pertenece a una clase diferente. Esta producción restante se denomina producción secundaria. La distinción entre producción principal y producción secundaria viene determinada por su importancia relativa. Habitualmente se considera el valor añadido, pero también es posible tener en cuenta la producción, las ventas, los sueldos y salarios y el número de empleados. Si se elige el valor añadido para determinar el criterio de inclusión, la actividad principal de la unidad será aquella con un mayor valor añadido. De este modo, existe una única actividad principal, pero puede haber más de una actividad secundaria. El valor añadido de una actividad secundaria suele ser menor que el de la actividad principal, aunque no siempre sea así necesariamente. Normalmente, también hay un valor mínimo como, por ejemplo, el 10%. Las actividades que no alcanzan este umbral son ignoradas. Es bastante frecuente que una empresa tenga al menos algunas actividades secundarias, aunque esto es menos probable en el caso de las pequeñas empresas.

Es importante comprender que no es necesario que la actividad principal suponga el 50 % o más del valor añadido total de una unidad.

Si existen tres actividades, A, B y C, con una participación en el valor añadido del 40 %, 30 % y 30 % respectivamente, la actividad A será la principal y las actividades B y C serán secundarias. También debe tenerse en cuenta que, para que una actividad sea principal o secundaria, su producción debe ser apta para su entrega fuera de la unidad de producción.

La determinación de la actividad principal de una empresa que realiza dos o más actividades cuya producción está destinada al mercado se basa en el denominado método "descendente". El método funcionasegún las siguientes reglas:

  • si una actividad supone más del 50% del valor añadido, esta actividad determina la clasificación;
  • la actividad se determina según la clase de la CIIU con una participación mayor en el valor añadido de arriba abajo:
  • primero se determina el nivel de clasificación más alto (1 dígito);
  • luego los niveles inferiores (2 y 3 dígitos);
  • finalmente, la clase (nivel de 4 dígitos).

El Gráfico 3 presenta un ejemplo de cómo determinar la actividad principal de una empresa.

Gráfico 3: Determinación de la actividad principal de una empresa

¿QUÉ? Flujos y stocks

El objetivo de las cuentas, tablas y balances del SCN es registrar en términos monetarios las acciones o acontecimientos económicos que tienen lugar en un período determinado de tiempo y el efecto de los mismos en los stocks de activos y pasivos al principio y al final de dicho período.

En la economía, las unidades institucionales desempeñan varias funciones económicas: producen, consumen, ahorran, invierten, etc. Cuando producen, pueden realizar varios tipos de producción (agrícola, industrial, comercial, etc.) como empresarios, proveedores de mano de obra o fuentes de capital. Las acciones que emprenden tienen por objetivo, crear, transformar, intercambiar o transferir valor económico o cambiar el volumen, composición o valor de activos y pasivos. Todas estas acciones se denominan flujos económicos.

El SCN 2008 distingue dos grandes categorías de flujos económicos: transacciones y otros flujos económicos.

Transacciones

Una transacción es un flujo económico que resulta de una interacción entre unidades institucionales de mutuo acuerdo y que puede tener lugar entre unidades institucionales o entre establecimientos pertenecientes a una misma empresa. Los principales tipos de transacciones son los siguientes:

  • Las transacciones de bienes y servicios (productos) describen la fuente de abastecimiento de productos (producción interior o importaciones) y el uso de los mismos (consumo intermedio, consumo final, formación de capital o exportación). Un ejemplo sería la producción de camisas fabricadas por una empresa, el consumo intermedio de tejidos y botones empleados en la fabricación de las camisas, la inversión en una nueva máquina de coser, etc.
  • Las transacciones distributivas comprenden:
  • Las transacciones mediante las cuales los ingresos generados en el proceso productivo (valor añadido) se distribuyen en calidad de remuneración de asalariados, de impuestos sobre la producción e importaciones (menos subvenciones) o de impuesto sobre la propiedad a diferentes sectores institucionales y al resto del mundo (por ejemplo, los salarios brutos abonados a sus empleados por una empresa que fabrica camisas);
  • Las transacciones mediante las cuales los ingresos generados se redistribuyen como transferencias entre sectores institucionales y/o al resto del mundo (por ejemplo, una prima de seguro general abonada por la empresa por el edificio en que se producen las camisas).
  • Las transacciones sobre instrumentos financieros incluyen las adquisiciones y enajenaciones de activos financieros y la emisión neta de pasivos (por ejemplo, una empresa de fabricación paga las materias primas mediante un cheque, con el dinero de un depósito en moneda nacional constituido en un banco).
  • Otras partidas de acumulación, como resultados de las transacciones definidas anteriormente que permiten el cambio del patrimonio neto de una unidad institucional o sector entre el inicio y el final de un período contable (por ejemplo, el consumo de capital fijo registrado por la maquinaria empleada en la producción de pan en una fábrica de pan).

Las transacciones de bienes y servicios también se clasifican según el tipo de producto. El SCN 2008 recomienda el uso de la Clasificación central de productos (CCP) Versión 2 para la clasificación de bienes y servicios. Además de los productos que, por definición, deben ser el resultado de actividad productiva, la CCP también incluye algunos activos no producidos, tales como terrenos, patentes, licencias, marcas registradas y derechos de autor.

Existen otros sistemas de clasificación de bienes, usados sobre todo en estadísticas de comercio exterior; estos son el Sistema armonizado (SA 2007), muy detallado, y la Clasificación uniforme para el comercio internacional (CUCI). Tanto el SA como la CUCI se utilizan también en estadísticas industriales. Estos sistemas emplean una dimensión para la clasificación de producción distinta de la empleada por la CCP. Se trata de la clasificación de productos como de mercado, por cuenta propia o no de mercado.

La sección Clasificaciones, en el artículo registro de empresas y las clasificaciones estadísticas presenta las principales clasificationes utilizadas en el sistema estadistica y el SCN.

Las transacciones pueden ser monetarias (por ejemplo, la compra o la venta de un producto a cambio de un número determinado de unidades monetarias) o no monetarias (por ejemplo, el trueque o el consumo de capital fijo).

Ambas categorías pueden ser de dos tipos:

  • transacciones de contrapartida ("algo a cambio de algo"). Existe un intercambio entre dos partes en las transacciones de productos, mano de obra y/o activos;
  • transacciones sin contrapartida ("algo a cambio de nada"). Solo una de las partes de la transacción recibe algo. Ejemplos de este tipo son los impuestos, la asistencia social o los regalos en especie. Las transacciones de este tipo se denominan transferencias.

Otros flujos económicos

Los otros flujos económicos se derivan de fenómenos no económicos, registrados únicamente en las cuentas de acumulación. Incluyen el consumo de capital fijo, la revalorización de activos y pasivos, la aparición y desaparición económica de activos, el crecimiento natural de recursos biológicos no cultivados, las expropiaciones sin indemnización y las pérdidas de activos a causa de catástrofes. Otras partidas de acumulación engloban las transacciones y otros flujos económicos no tenidos en cuenta anteriormente y que alteran la cantidad o el valor de los activos y pasivos. Entre ellas se encuentran:

  • las adquisiciones menos cesiones de activos no financieros no producidos;
  • otros flujos económicos de activos no producidos, tales como el descubrimiento o el agotamiento de los recursos del subsuelo o las transferencias de otros recursos naturales a las actividades económicas;
  • los efectos de fenómenos no económicos, como desastres naturales o acontecimientos políticos (por ejemplo, guerras) y, por último, las ganancias y pérdidas de posesión debidas a variaciones en los precios (por ejemplo, la ganancia de posesión de una empresa debido al aumento de los precios a lo largo de un año de las existencias de camisas producidas), así como otras partidas menores.

Los stocks son una posición o tenencia de activos no financieros (producidos o no producidos) y los activos y pasivos financieros en un momento dado. Deben estar sujetos a derechos de propiedad (la propiedad económica prevalece sobre la propiedad jurídica) y también deben emplearse en algún tipo de actividad económica. Los bienes de consumo duradero, así como los recursos naturales que carecen de propietarios, quedan excluidos.

Los flujos y los stocks se registran en ambos lados de las cuentas y balances. Un saldo contable se obtiene como la diferencia entre las sumas de las entradas de ambos lados de una cuenta o balance contable. Los saldos contables poseen un considerable valor analítico. De hecho, muchas variables importantes de las cuentas nacionales se calculan como saldos contables, por ejemplo, el valor añadido.

¿POR QUÉ? Finalidad

Desde el punto de vista del SCN, la finalidad es la función relativa al tipo de necesidad que una transacción o conjunto de transacciones intentan satisfacer. El SCN analiza las transacciones en primer lugar según su naturaleza. Para algunos sectores o tipos de transacciones, estas se analizan según su finalidad, en respuesta a la pregunta "¿con qué finalidad?".

En este caso, el SCN recomienda emplear las siguientes clasificaciones para un análisis funcional:

Para más información véase en el artículo registro de empresas y las clasificaciones estadísticas, sección "clasificaciones".

¿CÓMO? Normas contables

Las transacciones de agentes económicos (quién) y sus acciones (qué) realizadas con distintas finalidades (porqué) se registran en el SCN según unas normas claras (cómo). Estas Normas se refieren al contenido de los recursos y los empleos de las unidades institucionales, la valoración de las transacciones y el cómo y cuándo se registran en una estructura definida.

El modelo contable

Las cuentas nacionales se construyen en torno al modelo contable empleado en la contabilidad empresarial (véase el articulo fuentes administrativas). Ambos sistemas contables comparten las siguientes similitudes:

Presentación en dos lados
  • el lado izquierdo de las cuentas "T" de una empresa se llama "debe" y el lado derecho se llama "haber";
  • En contabilidad nacional se utilizan los siguientes términos:
  • recursos, para las transacciones que incrementan el valor económico de una unidad o sector, que figuran en el lado derecho de las cuentas;
  • empleos, para las transacciones que reducen el valor económico de una unidad o sector, que se muestran en el lado izquierdo de la cuenta corriente.
El principio de la partida doble
  • La contabilidad empresarial se basa en el principio de la partida doble, según el cual una transacción requiere dos asientos, en principio, uno en el haber y uno en el debe.
  • La contabilidad nacional refleja relaciones económicas mutuas entre distintas unidades institucionales basadas en la partida doble "horizontal". Esto significa que si una unidad institucional suministra algo a una unidad de otra institución, las cuentas de ambas unidades reflejarán esta transacción: como un recurso en las cuentas de una de las unidades y como un empleo en las cuentas de la otra. Por ejemplo, la remuneración de asalariados abonada por distintas unidades económicas debe ser igual a la suma recibida por los asalariados.
  • En las cuentas de una unidad institucional, cada transacción debe registrarse dos veces, como recurso (o una variación del pasivo) y como empleo (o variación del activo). Esta es la denominada partida doble "vertical". De este modo, el total de las transacciones registradas como recursos (o variaciones del pasivo) y el total de las transacciones registradas como empleos (o variaciones del activo) son iguales, permitiendo la comprobación de la coherencia. La aplicación simultánea de los resultados de la contabilidad vertical y horizontal por partida doble da como resultado una contabilidad por partida cuádruple, que es el sistema contable subyacente en los registros del SCN (las cuentas financieras deben compilarse para aprovechar plenamente las ventajas del principio de partida cuádruple).

Como ejemplo de transacción relevante para las cuentas nacionales, se puede mencionar la "Producción" (P1), que mide la cantidad de bienes y servicios producidos durante el ejercicio contable. Para generar esta producción mediante un proceso de producción determinado, se necesitan insumos, tales como materias primas, energía, transporte, etc. Los costes de estos insumos los mide la transacción "Consumo intermedio" (P2). Entre ellos existe una identidad desde el punto de vista contable. Para cada unidad institucional, los recursos (que representan flujos monetarios de entrada) y los empleos (que representan flujos monetarios de salida) se recopilan y se presentan en una cuenta T, con las transacciones que suponen recursos en el lado derecho y las que representan empleos en el lado izquierdo.

Empleos Recursos
P2 Consumo Intermedio 2800 P1 Producción 4500
B1g Valor añadido bruto 1700

Por ejemplo, una prestación social en efectivo abonada por una unidad de la administración pública a un hogar se registra en las cuentas públicas como un empleo en el tipo de transferencias correspondiente y como una adquisición negativa de activos en efectivo y depósitos; en las cuentas del sector de los hogares, se registra como un recurso en las transferencias y como una adquisición de activos en efectivo y depósitos.

Momento del registro

El momento del registro en el SCN es distinto para los flujos y para los stocks:

  • los flujos se registran durante un período determinado de tiempo;
  • los stocks se registran en un momento determinado, es decir, al principio (balance de apertura) y al final (balance de cierre) del ejercicio contable.

El ejercicio contable en la contabilidad nacional suele corresponder a un año natural o a un trimestre.

El momento del registro debe ser el mismo para las entradas en las distintas cuentas de todas las partes implicadas. Los flujos pueden tener lugar en tres momentos distintos y cada uno de ellos determina un criterio de asignación temporal:

  • el "criterio de caja" registra los flujos de caja en el momento en el que tienen lugar los pagos;
  • el "criterio de vencimiento" registra los flujos en el momento de su vencimiento;
  • el "criterio de devengo" registra los flujos en el momento en que se crea, transforma, intercambia, transfiere o extingue el valor económico.

Como principio general, las transacciones entre unidades institucionales en el SCN deben registrarse cuando se crean, se transforman o se cancelan los derechos y las obligaciones. Este momento representa el criterio de devengo. Por ejemplo, una empresa entrega en mayo unos ordenadores a un cliente que los abonará 30 días más tarde. Según el criterio de caja, los ingresos procedentes de esta venta se registrarán en junio, cuando se reciba el pago; sin embargo, el criterio de devengo requiere que los ingresos se registren en mayo, mes en que tuvo lugar la transacción.

El SCN prefiere el criterio de devengo por los siguientes motivos:

  1. La asignación temporal de la contabilidad de devengo concuerda plenamente con el modo en que se definen en el SCN las actividades económicas y los otros flujos. Esta concordancia permite una correcta evaluación de la rentabilidad de las actividades productivas (es decir, sin la perturbadora influencia de los adelantos y los atrasos en los flujos de caja) y un cálculo correcto del patrimonio neto de un sector en cualquier momento.
  2. La contabilidad de devengo se puede aplicar también a los flujos no monetarios.

Uno de los problemas que afronta contabilidad nacional es que las actividades de las unidades institucionales a menudo se prolongan durante períodos en los que se pueden distinguir varios momentos importantes. Por ejemplo, muchas ventas comerciales comienzan con la firma de un contrato entre el vendedor y el comprador, que estipula la fecha de entrega y una o varias fechas de vencimiento de los pagos, y que finaliza en la fecha en que el vendedor recibe el último pago. Cada uno de estos momentos tiene cierta relevancia desde el punto de vista económico.

A efectos tributarios, por ejemplo, los momentos importantes son el día o el período en el que se genera la deuda, el momento en el que se determina definitivamente la deuda tributaria, la fecha en que vence el pago sin sanción y la fecha en que se hace efectivo el pago del impuesto o se efectúan las devoluciones.

He aquí algunas cuestiones relativas al momento del registro de las principales transacciones:

  • El momento del registro de la adquisición de bienes es el correspondiente al momento en que cambia de manos la propiedad económica de los mismos. Cuando el cambio de propiedad no sea evidente, una buena aproximación puede ser la anotación en los libros de los participantes en la transacción y, si esto no es posible, el momento en que se adquiere la posesión y el control físico.
  • Las importaciones y exportaciones de bienes se registran cuando se produce el cambio de propiedad. En ausencia de fuentes que especifiquen la fecha en que se traspasa la propiedad, hay motivos sólidos para suponer que los bienes cruzarán las fronteras de los países implicados en las fechas inmediatamente anteriores o posteriores al cambio de titularidad.
  • Los servicios se registran en el SCN cuando se prestan. Algunos servicios tienen la peculiaridad de prestarse habitualmente de manera continua. Ejemplos de este tipos de servicios son el arrendamiento operativo, el seguro y los servicios de alojamiento (incluidas las viviendas ocupadas por sus propietarios). Estos servicios se registran como prestados de manera continua durante todo el período de vigencia del contrato o de disponibilidad de la vivienda.
  • La producción se contabiliza durante el período en que tiene lugar el proceso productivo. Por consiguiente, las adiciones a los trabajos en curso se registran de manera continua según avanza el trabajo. Cuando finaliza el proceso de producción, todos los trabajos en curso acumulados hasta ese momento se transforman efectivamente en existencias de productos terminados listos para su entrega o venta.
  • El consumo intermedio de un bien o servicio se registra en el momento en que el bien o el servicio entra en el proceso de producción, que es distinto del momento en que fue adquirido por el productor.
  • Las existencias pueden ser de materiales y suministros mantenidos como insumos por los productores, de productos todavía no vendidos o de productos en poder de los comerciantes mayoristas y minoristas. En todos los casos, las adiciones a las existencias se registran cuando los productos se compran, se producen o se adquieren de algún otro modo. Las deducciones de las existencias se registran cuando los productos se venden, se utilizan como consumo intermedio o se ceden de otra manera.
  • Las transacciones distributivas como, por ejemplo, la remuneración de asalariados, los intereses, el alquiler de terrenos o las cotizaciones y prestaciones sociales, se registran en todos los casos en el período durante el cual se generan las cantidades que deben abonarse.
  • Los asientos de los impuestos se efectúan en el momento en que se producen las correspondientes transacciones o los otros flujos que dan lugar a la obligación de pago. Esto significa que los impuestos sobre los productos y sobre las importaciones se registran en el momento en que los productos en cuestión se producen, se importan o se venden, según cómo se aplique el impuesto.
  • Los impuestos corrientes sobre la renta se registran cuando se genera el ingreso del que se derivan, aunque es posible que los impuestos deducidos en la fuente se deban registrar cuando se deducen.

Valoración

En el SCN, una transacción debe registrarse con el mismo valor en todas las cuentas de todos los sectores que intervienen en ella.

Las transacciones se valoran al precio real acordado por los agentes económicos. La referencia básica para la valoración en el SCN son los precios corrientes de mercado. En ausencia de transacciones de mercado, la valoración se realiza de acuerdo a los costes asumidos (por ejemplo, los servicios de no mercado producidos por las administraciones públicas) o con referencia a los precios de mercado de bienes y servicios análogos (por ejemplo, en el caso de los servicios de alojamiento en viviendas ocupadas por sus propietarios).

Los métodos de valoración de transacciones empleados en el SCN se basan en más de un conjunto de precios, dependiendo de la forma en que se registren los impuestos y las subvenciones a los productos, así como los gastos de transporte.

Para medir la producción, el SCN emplea dos tipos de precios, los precios básicos y los precios a la producción.

El precio básico mide la cantidad que retiene el productor y, por tanto, el precio más relevante para que éste tome sus decisiones. El precio básico excluye cualquier impuesto sobre los productos que el productor reciba del comprador y reintegre a la administración pública, pero incluye cualquier subvención que el productor reciba de la administración pública y que emplee para bajar los precios cobrados a los compradores.

El precio a la producción incluye impuestos sobre los productos (impuestos que se pagan por unidad de producción) y excluye las subvenciones a los productos (subvenciones que se reciben por unidad de producción). Es el precio, excluido el IVA, que el productor factura al comprador. En muchos países está generalizándose la costumbre de que los productores desglosen los impuestos por separado en sus facturas, a fin de que los compradores conozcan cuánto pagan por el producto (al productor) y cuánto pagan en concepto de impuestos (a la administración pública).

Un comprador cuenta con dos opciones de compra:

  • Directamente del productor. En este caso, el precio de adquisición puede superar precio a la producción en (i) el valor de cualquier IVA no deducible abonado por el comprador y (ii) el valor de los gastos de transporte del bien abonados por separado por el comprador.
  • De un comerciante mayorista o minorista. En este caso, también hay que tener en cuenta los márgenes comerciales que aplicará el vendedor.

El Gráfico 7 presenta las relaciones entre precios.

Gráfico 7: Relaciones entre precios - Fuente: The 2008 SNA, Comisión Europea, FMI, OCDE, ONU, Banco Mundial, 2009


Gráfico 8: Ejemplo de relaciones entre precios

Cuentas y principales agregados

Cuentas

El inmenso número de transacciones, de otros flujos y de activos individuales deben agregarse en un número manejable de grupos analíticamente útiles que representen las cuentas según las clasificaciones estándar del SCN.

La secuencia de cuentas describe cómo la renta se genera, se distribuye, se redistribuye y se utiliza para el consumo o para la adquisición de activos, y cuándo se dispone de activos o se contraen pasivos para adquirir otros activos o para consumir más de lo que permite la renta actual. A continuación se describen las cuentas de la economía presentadas en el SCN.

a) Las cuentas corrientes constan de la cuenta de producción y las cuentas que muestran la distribución primaria de la renta, su distribución secundaria y su uso. Además de estas cuentas, los registros procedentes del resto del mundo (importaciones y exportaciones de bienes y servicios) muestran el valor de los bienes y servicios que llegan a la economía nacional procedentes del resto del mundo y aquellos que son producidos en la economía nacional pero que se suministran al resto del mundo. Más detalladamente, estas cuentas son: (i) una cuenta de producción; (ii) una cuenta de explotación; (iii) una cuenta de asignación de la renta primaria (inclusive una cuenta de renta empresarial y una cuenta de asignación de otra renta primaria); (iv) una cuenta de distribución secundaria de la renta; (v) una cuenta de utilización de la renta (inclusive una cuenta de utilización de la renta disponible y una cuenta de utilización de la renta disponible ajustada).

b) Las cuentas de acumulación están representadas por cuatro cuentas dedicadas a las variaciones de valor de los activos que poseen las unidades institucionales y que registran las transacciones de activos financieros y no financieros y las otras variaciones del volumen de activos: (i) cuenta de capital; (ii) cuenta financiera; (iii) cuenta de otras variaciones de los activos, (iv) cuenta de revalorización. Los efectos de las variaciones de precios se registran en la cuenta de revalorización. Estas cuatro cuentas permiten descomponer la variación del patrimonio neto de un sector o unidad institucional, entre el comienzo y el final del período contable, en sus elementos constitutivos, registrando todas las variaciones en los precios y en el volumen de activos, sean o no el resultado de transacciones. El impacto de estas cuatro cuentas se refleja en el balance.

c) Un balance presenta, respecto a un momento concreto en el tiempo, los valores de los activos que se poseen y de los pasivos adeudados por una unidad institucional o un grupo de unidades. El balance puede confeccionarse para las unidades institucionales, los sectores institucionales o el total de la economía. Un balance incluye: (i) un balance de apertura; (ii) total de las variaciones de los activos; (iii) un balance de cierre.

d) La cuenta de bienes y servicios (véase a continuación).

e) Las cuentas del resto del mundo. Los registros en las cuentas integradas del resto del mundo se corresponden con los registros de la balanza de pagos, como se establece en el MBP sexta edición.

Una visión alternativa de la economía, presentada en la cuenta de bienes y servicios, se centra menos en la renta y más en los procesos de producción y consumo.

La cuenta de bienes y servicios es la identidad básica del SCN. Recoge la idea de que toda producción más las importaciones debe registrarse en una de las dos actividades básicas del SCN (consumo o acumulación de bienes y servicios). La secuencia completa de cuentas se construye en torno a la cuenta de bienes y servicios agregando transacciones relacionadas con la generación, distribución y redistribución de la renta y del ahorro.

La cantidad total de bienes y servicios ofrecidos en la economía debe ser igual al uso total que se hace de estos bienes y servicios. Esta identidad se puede expresar así:

Producción + importaciones + impuestos menos subvenciones sobre los productos = Consumo intermedio + consumo final + exportaciones + formación de capital

Esta ecuación refleja el hecho de que los bienes y servicios producidos en el período corriente se utilizan:

  • para generar más bienes y servicios en el período corriente (consumo intermedio);
  • para generar más bienes y servicios en períodos futuros (formación de capital);
  • para satisfacer las necesidades humanas de forma inmediata (consumo final).

Dado que ninguna economía es totalmente cerrada, es necesario sumar los bienes y servicios procedentes de fuera de la economía (importaciones) y aquellos usados por otras economías (exportaciones).

Principales agregados

Los agregados en las cuentas nacionales son valores compuestos que miden un aspecto de la actividad de la economía en su conjunto. Son indicadores sintéticos y magnitudes clave para el análisis macroeconómico y las comparaciones en el tiempo y en el espacio. Para satisfacer las necesidades de los usuarios, los agregados del SCN ofrecen una imagen simplificada, pero completa y detallada, de la economía.

En el SCN, algunos agregados pueden obtenerse directamente como totales de transacciones específicas, como la producción total, el consumo final, la formación bruta de capital fijo, etc. Otros son el resultado de agregar los saldos contables de los sectores institucionales: el valor añadido, el saldo de rentas primarias, la renta disponible y el ahorro, etc.

Los saldos contables reflejan la aplicación de las normas contables generales a los registros específicos de ambos lados de una cuenta. No se refiere a ningún conjunto específico de transacciones o de activos, por lo que no puede expresarse en términos de sus propias unidades de precio o de cantidad. Los saldos contables suelen utilizarse como indicadores macro-económicos clave para evaluar los resultados económicos. Los saldos contables en las cuentas de los sectores se presentan en el Gráfico 9.

Gráfico 9: Lista de saldos contables y patrimonio neto - Fuente: The 2008 SNA, Comisión Europea, FMI, OCDE, ONU, Banco Mundial, 2009

Según los saldos contables, los principales agregados del SCN 2008 empleados como indicadores clave para evaluar el rendimiento económico son los siguientes:

  • Producto interior bruto (PIB);
  • Renta nacional bruta (RNB) y renta nacional neta (RNN);
  • Renta nacional disponible bruta (RNDB) y renta nacional disponible neta (RNDN).

El concepto de "producto interior" es básicamente un concepto de producción: mide el valor total creado en la producción de bienes y servicios. Por otra parte, la renta nacional y la renta nacional disponible son conceptos diseñados para medir distintos aspectos de las rentas totales que se perciben en la economía.

El Gráfico 10 presenta los métodos de cálculo de los principales agregados mediante distintos enfoques.

Gráfico 10: Principales agregados del SCN - Fuente: System of National Accounts 1993, Training manual, SADC, 1999

El agregado más conocido y usado es el PIB. El objetivo de la primera fase de la aplicación de las cuentas nacionales es estimarlo según la producción y según el gasto.

Los tres métodos para la estimación del PIB definen las necesidades y los límites para la generación de estadísticas de apoyo a las cuentas nacionales, que difieren de un país a otro. En estas condiciones, existen varios métodos de compilación de cuentas nacionales, desde la simple compilación del PIB por actividades económicas y por tipo de gastos hasta los sistemas de cuentas nacionales más exhaustivos, que incluyen tablas de origen y destino, cuentas del sector institucional, análisis del flujo de fondos, balances y, recientemente, cuentas satélite, tales como cuentas medioambientales y cuentas de recursos humanos, basadas en objetivos intermedios (véase el articulo: Formulación del sistema de cuentas nacionales – estrategia).

(1) El enfoque de la producción

El PIB según el enfoque de la producción se obtiene en el marco de la cuenta de producción. Los productores que llevan a cabo actividades de producción pueden ser unidades institucionales clasificadas por unidad institucional o establecimiento, clasificados por actividad económica. La segunda opción es la más habitual en la práctica.

La fórmula de compilación es la siguiente:

PIB a precios de mercado = valor añadido bruto (VAB) a precios básicos

+ impuestos sobre los productos

– subvenciones a los productos

El valor añadido representa una medida del valor adicional creado en el proceso de producción y es igual a:

Valor añadido bruto = producción – consumo intermedio

(2) El enfoque del gasto

El PIB según el enfoque del gasto se estima en el marco de la cuenta de bienes y servicios. La fórmula ampliada de compilación es la siguiente:

PIB a precios de mercado = Gasto en consumo final (de los hogares, de las ISFLSH y de las administraciones públicas)

+ Formación bruta de capital (Formación bruta de capital fijo y Variación de existencias)

+ Exportaciones de bienes y servicios

- Importaciones de bienes y servicios

(3) El enfoque de la renta

El PIB estimado según el enfoque de la renta se obtiene de la cuenta de explotación de los productores, clasificados por actividad económica o por sector institucional. Las componentes del valor añadido producido se introducen en la fórmula (véase el Gráfico 10). Por ello, en ocasiones se utiliza este proceso como alternativa al enfoque de la producción para calcular los valores añadidos.

El Gráfico 10 muestra cómo se pueden obtener agregados netos restando el consumo de capital fijo a los agregados brutos. El consumo de capital fijo no es un valor creado en el proceso de producción sino un coste de producción. Por consiguiente, se recomienda medir en neto los valores añadidos, el producto interior y la renta. No obstante, resulta muy difícil medir correctamente el consumo de capital fijo, por lo que muchos países no llevan a cabo esta medición. A menudo la disponibilidad de agregados brutos es mayor, por lo que se usan con más frecuencia.

Los enfoques según la producción, el gasto y la renta constituyen los métodos básicos de compilación de cuentas nacionales y corresponden a los objetivos intermedios 1 y 2. Estos enfoques simples de la contabilidad nacional tienen por objetivo estimar el PIB y sus desgloses alternativos por actividad económica o sector, por gasto y por renta (que representa los componentes de gasto del valor añadido). El ámbito de este enfoque se representa en el Gráfico 11.

Gráfico 11: Métodos de compilación de cuentas nacionales según la producción, el gasto y la renta - Fuente: A system approach to national accounts compilation, Studies in methods, Series F,No77, ONU 1999

A menudo, en algunos países se estima el PIB según uno o dos métodos; en la mayoría de los casos, falta el método del gasto dado que generalmente se considera el más difícil de compilar. En la mayoría de los casos, el PIB se estima según el enfoque de la producción. Las unidades estadísticas básicas empleadas pueden ser los establecimientos, que agrupan actividades de producción de características similares en términos de producción, insumos y tecnologías empleadas; como alternativa, en otros enfoques menos precisos, se pueden emplear las unidades institucionales. Se compilan la producción y el consumo intermedio totales y se calcula el valor añadido como la diferencia entre ambos. Las fuentes estadísticas empleadas van desde encuestas y censos específicos (agrícolas, industriales, etc.) hasta la contabilidad de las empresas públicas y privadas de los sectores financiero y no financiero, inclusive los registros administrativos relativos a los ingresos y gastos de las administraciones públicas. Las estimaciones iniciales se pueden ajustar posteriormente para tener en cuenta la producción de los hogares para su consumo propio, las imputaciones de la producción de los intermediarios financieros (SIFMI) y los seguros, entre otros.

Fuentes estadisticas y administrativas son presentadas en Formulación del sistema de cuentas nacionales – fuentes estadisticas.

Cuando se emplea el enfoque del gasto, los distintos elementos se estiman de la siguiente manera:

  • el gasto en consumo final de las administraciones públicas se estima a partir de los datos obtenidos de los registros de las administración públicas relativos a sus gastos e ingresos;
  • el gasto en consumo final de los hogares se estima a partir de las estadísticas sobre las ventas al por menor o, cuando sea posible, de encuestas sobre el gasto de los hogares y otras fuentes adecuadas;
  • los datos sobre la formación de capital fijo se obtienen de encuestas especializadas o de las encuestas generales sobre la producción y, en el caso de las administraciones y empresas públicas, directamente de su contabilidad;
  • las variaciones de existencias son más difíciles de estimar, precisamente por los problemas asociados de valoración de existencias.
  • las estimaciones de importaciones y exportaciones se basan en las estadísticas de comercio exterior y de balanza de pagos, que suelen ser de fácil acceso.

El enfoque de la renta se utiliza en relativamente pocos países debido a problemas estadísticos de medición. No obstante, cuando se aplica este enfoque, a menudo se realizan estimaciones de la remuneración de asalariados, basadas en estadísticas laborales e índices salariales, y de los impuestos sobre la producción y las importaciones, basadas en datos de las administraciones públicas. Las estimaciones del consumo de capital fijo no se suelen incluir dado que solo pueden realizarse si existen datos sobre el stock de capital producido. El excedente de explotación se puede estimar a partir de las cuentas de pérdidas y ganancias y de otras declaraciones similares de las empresas.

En condiciones normales, los tres métodos descritos deberían aplicarse de forma simultánea e independientemente unos de otros. Si es ese el caso, los datos resultantes de cada método se pueden usar como referencia para evaluar y analizar los datos obtenidos mediante los otros dos métodos y para determinar los datos finales.

En la sección, "fase C: Compilación", del articulo, Formulación del sistema de cuentas nacionales – estrategia está presentado el proceso de estimación para las cuentas nacionales.

La conciliación del PIB obtenido mediante los tres métodos de forma independiente debe llevarse a cabo minuciosamente, haciendo una verificación cruzada de, por ejemplo, los "gastos finales por productos" y los "sectores que producen dichos productos".

Las prácticas anteriores podrían caracterizarse como el enfoque más simple de la aplicación del objetivo intermedio 1. El siguiente grado de complejidad se alcanza mediante la inclusión, además de los datos presentados en el Gráfico 11, de la producción y del consumo intermedio de todas las actividades económicas y mediante la introducción de un desglose sistemático de las filas de origen y destino por productos o por categorías de la CCP, así como mediante la inclusión de datos sobre los insumos de trabajo por actividades económicas. Este podría considerarse como el enfoque más completo del objetivo intermedio 1: su resultado se muestra en el Gráfico 12, que representa un marco real de origen y destino. Los métodos de compilación que utilizan el detalle de los productos, como se representa en el cuadro, se suelen denominar métodos de compilación de cuentas nacionales basados en los flujos de mercancías. La inclusión de datos adicionales sobre producción, consumo intermedio e insumos de trabajo es de ayuda para un análisis más exhaustivo basado en las funciones de producción.

Gráfico 12: Métodos de compilación de cuentas nacionales según el flujo de mercancías - Fuente: A system approach to national accounts compilation, Studies in methods, Series F,No77, ONU 1999

El principio básico de los métodos descritos es que, a nivel del total de la economía, la identidad entre recursos totales y empleos totales debe conservarse en cada categoría de productos.

En lo que respecta a las fuentes estadísticas para el método del flujo de mercancías, estas son similares a las fuentes mencionadas anteriormente, con el requisito adicional de un desglose detallado de los productos (es decir, bienes y servicios). Cuando no se dispone de información anual detallada, algunos parámetros estructurales, tales como los coeficientes input-output o la proporción entre el consumo intermedio y el final, se utilizan para distribuir el origen de los productos a lo largo de los destinos.

El método del flujo de mercancías proporciona un conjunto de cotejo de datos muy detallado a nivel de grupos de productos o de bienes y servicios, a la vez que mejora la fiabilidad de los datos del PIB en comparación con las estimaciones obtenidas por los métodos de la producción, del gasto o de la renta, que a menudo cotejan datos únicamente a nivel del PIB agregado.

Los métodos de compilación descritos hasta ahora tienen un carácter marcadamente orientado a la producción y proporcionan resultados que se corresponden con lo definido en el objetivo intermedio 1. Cuando el ámbito de aplicación de las cuentas nacionales se amplía para describir no solo el proceso de producción, sino también los procesos subsiguientes de distribución y redistribución de la renta, así como las conexiones con los flujos y stocks financieros y de capital, el país avanza hacia el objetivo intermedio 2. El paso del método de compilación anterior a este método más exhaustivo requiere la compilación de datos basados no solo en establecimientos agrupados por actividades económicas, sino también en las unidades institucionales (sociedades, hogares, unidades de las administraciones públicas), que definen conjuntamente los sectores institucionales del SCN 1993. A menudo, la introducción de las unidades institucionales en la recopilación de datos estadísticos requiere cambios costosos en los contenidos de las encuestas y en los procedimientos para llevarlas a cabo. Esto representa uno de los objetivos de la estrategia de aplicación del SCN, cuya promoción debe desarrollarse debidamente.

Para más información, véase el articulo: construcción del SCN desde Formulación del sistema de cuentas nacionales – estrategia.

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