Delmy Ramírez ha logrado que su comunidad salga adelante frente a la violencia gracias al apoyo de la UE

Delmy Ramírez ha logrado que su comunidad salga adelante frente a la violencia gracias al apoyo de la UE

El proyecto busca contribuir a la implementación de estrategias y acciones públicas que faciliten la participación ciudadana enfocada en la lucha contra la violencia.

Delmy de la Paz Ramírez

CONTEXT

El Salvador cuenta con una de las tasas de homicidios más altas del mundo. Entre sus municipios más violentos están Cuscatancingo y Ciudad Delgado, para los cuales Municipaz ha definido una Estrategia de Cooperación Intermunicipal para la Prevención de Violencia, así como la puesta en marcha de un mecanismo de cooperación con enfoque de género que contempla la creación del Consejo Intermunicipal de Prevención de Violencia.

OBJECTIVES

  • Contribuir a la implementación de estrategias y acciones públicas que faciliten la participación ciudadana enfocada en la lucha contra la violencia.

RESULTS

  • Fomentada la cultura de paz a través del fortalecimiento y la participación de todos los actores fundamentales presentes en el nivel local, tanto alcaldías, como instituciones del Gobierno central, ONG y organizaciones sociales.
  • Promovida la participación de jóvenes y mujeres como motores de cambio hacia un nuevo modelo social.
  • Fortalecidos los Consejos Municipales de Prevención de Violencia.
  • Líderes de 17 comunidades de las zonas fronterizas entre ambos municipios.

FACTS AND FIGURES

  • El proyecto cuenta con un coste total de €539 433, de los que €480 000 son aportados por la Unión Europea
  • Los grupos metas del proyecto son jóvenes y mujeres en zonas limítrofes en los dos municipios

TESTIMONY

Delmy Ramírez ha logrado que su comunidad salga adelante frente a la violencia gracias al apoyo de la UE

Delmy es una de tantas madres salvadoreñas golpeadas por la violencia de las pandillas: su hijo Daniel, de 18 años, fue asesinado en 2013 en su comunidad del municipio Ciudad Delgado, que cuenta con una de las tasas de homicidios más altas del país. 

El dolor causado por esta pérdida llevó a Delmy a iniciar una lucha incansable para lograr que nunca más ninguna mujer tenga que vivir una tragedia como la suya y que ningún joven tenga un final como el que tuvo su hijo.

Así, cuando se puso en marcha el proyecto Municipaz, financiado por la Unión Europa, Delmy se implicó de lleno en su implementación e hizo frente a todas las dificultades para reactivar la organización en su comunidad. De esta manera, llegó a ser parte de la directiva, desde donde logró subvenciones para gestionar iniciativas de impacto social, especialmente dirigidas a niñas, niños, jóvenes y mujeres.

Además de estudiar el diplomado "Fortalecimiento de los gobiernos locales en los procesos de participación ciudadana para una cultura de paz", en la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA), participó en diversos procesos de formación impulsados por el Proyecto, como talleres en materia de liderazgo, comunicación e incidencia así como en intercambios internacionales de buenas prácticas con líderes comunitarios.

A pesar de que en el mismo año que inició Municipaz se produjo una masacre en la cancha de fútbol durante un partido y nadie quería usar este único espacio de recreación de la comunidad, que poco a poco se estaba convirtiendo en un basurero, Delmy tomó un papel protagónico e hizo frente a la pérdida de la dinámica comunitaria que había provocado el miedo. Logró reactivar el uso de esos espacios de recreación para la sana convivencia. Una de las acciones más exitosas fue el desarrollo de escuelas deportivas y talleres de valores con niños y niñas y adultos.

Ahora los vecinos llegan con nuevas ideas para la mejora del entorno: organización de torneos deportivos, jornadas de limpieza, habilitación de un parque infantil o la colocación de bancas y mesas para comer al aire libre son algunas de las propuestas vecinales en las que ya se está trabajando.

Su sueño, del que cada día está más cerca, es que el Reparto Santa Margarita 1 vuelva a ser ese lugar pacífico al que llegó hace más de 36 años, cuando los niños aún jugaban día y noche en la calle y nadie sentía miedo.