De víctima a líder comunitaria: una mujer guatemalteca se alza contra la violencia de género

De víctima a líder comunitaria: una mujer guatemalteca se alza contra la violencia de género

He aprendido a valorarme y tomar mis propias decisiones

Rafaela Cotzojay, de víctima a defensor de los derechos de la mujer y líder de la comunidad

CONTEXTO

Se cree que en torno a una de cada cuatro guatemaltecas en edad fértil sufre malos tratos en casa. Solo en 2013 murieron de forma violenta 564 mujeres, más de 7.000 desde el año 2000.

OBJETIVOS

  • Compartir el conocimiento y el poder para promover los derechos de la mujer y prevenir la violencia contra las mujeres.

RESULTADOS

  • Al ayudar a promover, proteger y hacer cumplir los derechos de las mujeres indígenas en Guatemala, el proyecto ha contribuido a reducir la violencia contra las mujeres en 17 municipios.

DATOS Y CIFRAS

  • El proyecto ha ofrecido a 20 mujeres supervivientes de violencia doméstica ayuda psicosocial y legal adaptada a su contexto cultural.
  • El proyecto ha formado a 600 mujeres indígenas en la prevención de la violencia.

TESTIMONIO

Rafaela defiende el derecho de toda mujer a disponer de su propio cuerpo

Rafaela ha tenido la suerte de poder cambiar su destino gracias a los cursos que organiza la ONG de derechos humanos CALDH (Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos). Con el tiempo y la ayuda del CALDH, Rafaela dejó de ser una víctima tímida, para convertirse en la "madre de la comunidad" y facilitadora legal que es hoy en día.

Rafaela es miembro del Consejo Departamental de Desarrollo (COCODE) y ha trabajado como formadora y facilitadora del proyecto de la UE sobre intercambio de conocimientos para prevenir la violencia contra las mujeres y defender sus derechos.

En los cursos sobre derechos sexuales y reproductivos, Rafaela defiende el derecho de toda mujer a disponer de su propio cuerpo.

Rafaela reconoce que la violencia que sufrió llegó a hacerla "odiar a los hombres". Pero recibió una ayuda terapéutica que la permitió superar ese odio. A Rafaela también le consuela poder ofrecer todo su conocimiento y su apoyo a otras mujeres.