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Los Consejeros EURES locales: con usted hasta el final

A medida que la crisis económica va golpeando los mercados laborales a lo largo y ancho de Europa, los servicios prestados por EURES y los servicios de empleo nacionales adquieren una mayor importancia para una proporción creciente de la población. En consecuencia, la correspondencia perfecta entre quien busca un empleo y un empresario exige una mayor flexibilidad y un compromiso adicional por parte del personal de EURES.

Raphaëlle Denis es una de las muchas Consejeras EURES comprometidas que han venido realizando un gran esfuerzo durante los últimos meses para lograr esas correspondencias perfectas. Radicada en Dijon, la capital de la pintoresca región francesa de Borgoña, Raphaëlle ha estado muy ocupada asistiendo a ferias de empleo, respondiendo a solicitudes por correo electrónico, reuniéndose con empresarios en toda Borgoña y asesorando a los solicitantes de empleo acerca de las oportunidades existentes.

A pesar de la ingente carga de trabajo con que se enfrenta, Raphaëlle quiere garantizar la prestación de los mejores servicios posibles a sus clientes, ya se trate de solicitantes de empleo o de empleadores. «Creo que una emigración es satisfactoria cuando se han tenido en cuenta todos los aspectos. Aun cuando ahora tengamos más trabajo de lo habitual, pienso que sería un error precipitarse a la hora de emparejar a un empleador con un solicitante de empleo.

No sería una buena consejera EURES si me limitara a enviar los CV y a distribuir folletos en las ferias de empleo. Tengo que asegurarme asimismo de asesorar exhaustivamente a los trabajadores extranjeros acerca de las condiciones de vida y de trabajo en Francia, de explicarles todas las diferencias culturales y de ayudar a sus familias a adaptarse».

El último «emparejamiento» satisfactorio de Raphaëlle ilustra cómo esos denodados esfuerzos acaban por dar sus frutos: el Centre Pasori, un centro de rehabilitación física ubicado en Cosne-sur-Loire, necesita regularmente fisioterapeutas, que no resultan fáciles de encontrar en las zonas más rurales de Borgoña.

Un par de días antes de que Raphaëlle asistiera a una feria de empleo en Granada (España), recibió del centro la solicitud de buscar a un fisioterapeuta. Raphaëlle, que al margen de su especialización profesional en temas de España, siente un amor especial por ese país, asiste de forma periódica a ferias de empleo allí, y coopera muy estrechamente con sus compañeros españoles de EURES.

Esta vez había sido invitada a la feria por sus compañeros españoles Ricardo Panzuela Santiago, Sol Santamaría Cid y Eva Touriño, que echaron una mano a Raphaëlle en el montaje de su stand EURES en la feria de empleo. A lo largo de dos jornadas, Raphaëlle facilitó a cientos de solicitantes de empleo españoles información sobre la región de Borgoña y sobre posibles trabajos allí. Sin embargo, estando la feria a punto de terminar la tarde del último día, aún no había encontrado al candidato perfecto para el Centre Pasori.

En el ultimísimo minuto, la compañera española de Raphaëlle, Isabel Moya Rocher, llamó la atención de ésta sobre Luisa, una joven fisioterapeuta española que se había desplazado adrede desde Málaga —a casi 100 km de allí— para asistir a la feria en Granada. Raphaëlle sólo alcanzó a conversar brevemente con Luisa y a recoger su CV y sus datos de contacto. Pero, de vuelta en Francia, se dio cuenta de que Luisa era justo la candidata que había estado buscando para el Centre Pasori.

Raphaëlle ayudó a Luisa a adaptar su CV a las normas francesas y organizó una entrevista telefónica con el centro. El Centre Pasori no tardó mucho en percatarse de que Luisa era la candidata idónea para el puesto. Una vez tomada la decisión del centro, Raphaëlle también asesoró a Luisa sobre los trámites administrativos necesarios para la homologación de su título.

Aunque el caso de Luisa había quedado resuelto, el compromiso de Raphaëlle no acabó ahí. El novio de Luisa, Mario, quiere irse con ella a Borgoña y estaría dispuesto a aceptar muy distintos tipos de trabajos, pero aún no habla francés suficientemente bien. Pues bien, Raphaëlle ha encontrado tiempo para ayudar a Mario a traducir su CV y su carta de presentación del español al francés y para prestarle apoyo en su búsqueda de trabajo en Borgoña.

Para Raphaëlle, ser Consejera EURES no es sólo un trabajo: «es cierto que toda la dedicación adicional exige tiempo suplementario y que tal vez no todo el mundo esté dispuesto a comprometerse hasta ese punto. Pero he de decir que, cuando conocí a Luisa y logré ponerla en contacto con el Centre Pasori, me sentí recompensada por todo el esfuerzo realizado; nunca he sentido más lo útil que puede resultar una Consejera EURES».

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