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El éxito no conoce edad

En muchos países europeos, puede llegar a ser necesario realizar 10 años de estudios para poder trabajar como médico. A menudo, los médicos tienen que esperar años antes de conseguir un puesto en una clínica u hospital, y esta espera es todavía más larga para conseguir puestos directivos. Cada vez más, estos puestos de responsabilidad son un sueño inalcanzable para la mayoría de ellos y un buen salario antes de los 50 es cada vez más raro. 
 
Estudiante brillante del departamento de Neuropsiquiatría Infantil de la Universidad de Palermo, en Italia, Viviana Porcari siempre quiso vivir experiencias de primera mano en el ámbito de la salud mental y trabajar en la investigación. Haciendo realidad uno de sus sueños, Viviana estudió psiquiatría durante un año en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston(BUSM), EE.UU., más concretamente en el «centro para traumas». Esta experiencia le permitió conocer las normas y procedimientos aplicados en EE.UU. en la práctica de la terapia de la salud mental. Viviana trabajó en un entorno multicultural y pudo disfrutar de cerca de las normas internacionales más exigentes que hay en su campo.
 
Una vez de vuelta en Italia «descubrí el calor del ‘viejo’ continente, pero también la desazón resultante de un lento progreso en el avance de las carreras médicas», explica Viviana. Deseosa de hacer frente a un nuevo desafío profesional, Viviana comenzó a buscar nuevas oportunidades en el extranjero, pero esta vez sin salir de Europa. Justo seis meses antes de que sus estudios de especialización en Palermo finalizaran, Viviana supo de una campaña de contratación organizada por EURES Pavía, la Embajada Británica de Roma y la South Essex Partnership NHS Foundation Trust para psiquiatras italianos. Sin dudarlo un momento, Viviana se puso en contacto con Aurora Scalora, consejera EURES y una de las coordinadoras de la campaña de contratación. Aurora le ayudó a destacar sus cualificaciones y los puntos fuertes de su currículo y a prepararse para las entrevistas de trabajo.
 
Esta primera entrevista, en inglés, transcurrió sin problemas y el NHS Foundation Trust corrió con los gastos que la estancia de dos días en la clínica de Southend-on-Sea de Essex (Reino Unido) ocasionó. En esta ocasión tuvo la oportunidad de familiarizarse con las instalaciones y de conocer a algunos miembros de la plantilla que ofrece servicios de salud mental para todo el condado. «Me gusta la profesionalidad de los empleados de la clínica y el buen nivel de los equipos médicos que utilizan» afirma Viviana. «Pensé que el NHS Foundation Trust sería un entorno de trabajo perfecto y en ese momento supe que tendría que estudiar mucho para aprobar mis exámenes finales y pasar la entrevista que me abriría esas puertas».
 
Durante los seis meses que siguieron a esa visita, Viviana se mantuvo en contacto con Aurora Scalora que le había venido informando sobre el proceso de selección y las actividades del NHS Foundation Trust. El siguiente paso consistió en superar un último obstáculo: una difícil entrevista final en la que Viviana tuvo 30 minutos para responder a las preguntas que se le hacían y mostrar los conocimientos adquiridos a lo largo de sus 11 años de estudios. Su perseverancia, duro trabajo, coraje y optimismo dieron finalmente sus frutos y unas semanas más tarde le comunicaban que el puesto era para ella.
 
«Estoy muy contenta con el trabajo que estoy haciendo en la clínica de Southend-on-Sea de Essex. Me he matriculado en un programa adicional de Trastorno de Estrés Postraumático y en breve asistiré a un prestigioso curso de dirección organizado por profesores de la Universidad de Yale», nos cuenta Viviana, quien ya lleva viviendo un año y medio en el Reino Unido. «Gracias a la consejera EURES Aurora Scalora, la Embajada Británica de Roma y el personal del NHS Foundation Trust mi sueño profesional se ha hecho realidad. Todavía tengo muchas ambiciones y ahora estoy más convencida de que podré hacerlas realidad. En estos momentos mi vida es maravillosa, tengo un apartamento, dos gatos y muy buenos amigos. Algunas veces echo de menos mi «bella Italia» pero estoy contenta de no haber tenido que salir de Europa para avanzar en mi carrera y hacer realidad mis sueños».

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