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Historias de alumnos: Alfabetización y vuelta al colegio para adultos

14/12/2016
by Jonny Lear
Idioma: ES
Document available also in: EN FR DE IT PL

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Con motivo de la primera Semana Europea de la Formación Profesional, nos inspiramos en historias de alumnos y examinamos Resiliencia: historias de la enseñanza para adultos, así como ejemplos de la trayectoria de varios alumnos y la función del aprendizaje permanente y la alfabetización de adultos.

Resiliencia: historias de la enseñanza para adultos cuenta con el respaldo del Festival del aprendizaje y ha sido publicado y editado por RaPAL (Investigación y Práctica en Alfabetización para Adultos) y ACAL (Consejo Australiano para la Alfabetización de Adultos).

A continuación, se presenta un extracto de Resiliencia: historias de la enseñanza para adultos, originalmente editado por Tara Furlong y Keiko Yasukawa, y que ha sido resumido para uso y fines de EPALE UK.

Mark Hopkins, educación y formación de PRACE

Supongo que debemos empezar por el principio. Tenía quince años y medio cuando abandoné la escuela, y sé lo que es pasar dificultades académicas. La época de la escuela es dura, y sobre todo ser el idiota de la clase y no ser capaz de realizar las tareas más básicas. No fue decisión mía abandonar la escuela, pero mis padres no creían que mereciera la pena intentar aprobar la educación secundaria cuando mis notas estaban plagadas de suspensos. La vida es muy difícil en una zona rural, donde apenas existen oportunidades. El centro de enseñanza técnica y superior (TAFE) más cercano estaba a cuarenta minutos de distancia y yo no tenía coche.

Es difícil crecer en una población rural. Prácticamente todos se conocen. El momento más difícil para mí fue cuando abandoné la escuela. Me encontraba a muchas personas en la calle que me preguntaban: «¿Dónde has estado?». Solía dar pocos detalles y mantener mi vida privada, porque me avergonzaban las circunstancias en las que me encontraba. Cuando llegué a la ciudad, encontré trabajo a través de contactos. Tenía un trabajo corriente, pero dadas las circunstancias aceptas lo que te ofrezcan. Al cabo de unos meses, me di cuenta de que este tipo de empleo no me proporcionaría el futuro que yo buscaba. Así que decidí volver a la escuela.

Volver a estudiar no fue sencillo, pero sabía que tenía que hacerlo. Tenía que comprometerme. Trabajaba por turnos, así que acudía a la escuela después de un turno de noche de doce horas. A lo que llegaban las once de la mañana, me quedaba dormido y el profesor me despertaba y me mandaba a casa. Entonces, me sacrifiqué por completo e intenté encontrar otro empleo, algo que me asustaba bastante. Al cabo de un tiempo logré conseguir otro trabajo y pude empezar a asistir a la escuela nocturna. Reduje mis horas de trabajo de doce a ocho y, aunque el dinero supuso un problema, para mí se trataba de mirar al futuro.

Estudiaría entre dos y tres horas cada noche durante la semana, además de acudir a la escuela. Leía y escribía constantemente, y presentaba mi trabajo al profesor. A veces te sientes frustrado y te dices a ti mismo «No mejoro», pero entonces miras atrás, ves el trabajo de hace un año y te dices «Sí, ¡estás mejorando!».

He tenido suerte. Anteriormente había asistido a algunos cursos de alfabetización para adultos. Tuve una profesora en TAFE. Se llamaba Sophie y pasé cinco años con ella, pero por motivos familiares no pudo continuar en el turno de noche. Después, vino otro profesor y la química cambió. Su metodología era muy diferente y, lamentablemente, no me adapté. Íbamos cambiando de profesores y la química desapareció. Así que decidí tomarme un descanso.

Nunca hay que rendirse, por lo me dije a mí mismo que tenía que volver. Empecé a llamar y a buscar en distintos lugares. Alguien a quien llamé me recomendó PRACE. Así que acudí a ellos y hablamos de lo que buscaba. Tras la conversación, me matriculé.

Tienes que preguntarte lo que quieres, y yo no quería dedicarme a recoger cajas o conducir una carretilla elevadora el resto de mi vida. Los años no pasan en vano y llegaría el día en que mi cuerpo ya no pudiera más. No sé si mis sueños se harán realidad, pero al menos puedo decir que lo he intentado.

Por eso volví, porque quería desarrollarme. En el fondo, sé lo que se siente, lo duro que es. Es maravilloso ver llegar a nuevos alumnos y cómo se esfuerzan. Creo que cualquiera que esté pensando en volver a la escuela tiene que comprometerse. Para mí, se trata de desarrollarme lo suficiente como para que algún día, si quiero intentar conseguir un ascenso profesional o probar otra cosa, pueda hacerlo.

En 2009, tuve la suficiente confianza para volver a TAFE y completar un curso de gestión de cadenas de suministro. En clase, podía responder correctamente a todas las preguntas. Realicé el curso y lo aprobé. Creo que les fascinaba un poco, porque en las presentaciones sacaba una nota del 100%, mientras que las pruebas escritas me costaban un poco más; pero hace diez años no podría haber intentando algo así y quería hacerlo por mí mismo.

Mejorar mi inglés también me ha ayudado en el trabajo de diferentes maneras. Te aporta confianza en ti mismo. Llevo más de tres años de representante de salud y seguridad (HSR). A veces, tengo que leer en voz alta. Antes, me aterraban ese tipo de cosas. Ahora me siento más seguro. Cuando abandoné la escuela, era incapaz de articular palabra. Era un analfabeto. Resulta difícil para una persona joven, que no sabe nada del mundo y se enfrenta a los retos más difíciles. Tuve la suerte de tener unos buenos padres que me apoyaron durante el camino. Muchos niños carecen de ese apoyo. En ese aspecto, fui un afortunado.

Si hay alguien pensando en hacerlo, les diré que no pasa nada por intentarlo. Es posible que algunos piensen que no es para ellos, pero creo que cada persona debería ponerse su propia meta, como reservar una hora o dos cada noche. Lógicamente se trata de un proceso lento, pero al final se obtiene una recompensa. No se trata de un papel, ni de un ascenso profesional, sino de tu propia recompensa como persona.

A todos nos encantaría que nuestros problemas se esfumaran con tan solo chasquear los dedos. Recuerdo la época de la escuela y lo que tuve que luchar, pero cuando te tumban en la vida hay que levantarse y volver al ring a intentarlo de nuevo. También tiene su lado oscuro, hay momentos en los que solo quieres quedarte sentado en la esquina del ring, te afecta emocionalmente. Hay que intentarlo y creer que hay luz al final del túnel, aunque a veces no resulta sencillo. Sin embargo, es fantástico recibir el apoyo de un lugar como PRACE y una profesora como Tina.

Así que no te escondas más e inténtalo.  

Puede leer la versión completa aquí y descargar Resiliencia: historias de la enseñanza para adultos.​

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Biografía:

RaPAL es la única organización del Reino Unido dedicada a la función de la alfabetización de adultos. Fomentamos prácticas eficaces e innovadoras para la enseñanza, el aprendizaje y la investigación de la alfabetización de adultos, y respaldamos a los investigadores y profesionales de la alfabetización de adultos. Disfrutamos participando en debates sobre el idioma inglés, la alfabetización, la aritmética y las aptitudes digitales en hogares, comunidades y lugares de trabajo. Participamos de manera activa en Europa a través de nuestros miembros, boletines digitales, conferencias y foros, labores políticas y de defensa, y contamos con contactos internacionales. Describimos lo que ofrecemos y cómo participar.

 

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