Medio ambiente

Más de lo que nos podemos permitir

01/09/2016

Se calcula que cada año se desperdician 88 millones de toneladas de comida en la Unión Europea (UE), lo que equivale al 20 % de los alimentos producidos. A escala mundial, se calcula que el desperdicio de alimentos consume una cuarta parte del agua que utiliza la agricultura.

Como dijo el Comisario de Medio Ambiente Karmenu Vella en una conferencia sobre alimentación sostenible en mayo, «si la pérdida y el desperdicio de alimentos fueran un país, serían el tercer emisor de gases de efecto invernadero más grande del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China».

El caso es que se pierden o desechan alimentos a lo largo de toda la cadena de suministro. Los agricultores descartan los alimentos dañados y, si el precio del mercado es inferior a los costes de recolección y transporte, los alimentos se pudren en los campos de cultivo.

«Si la pérdida y el desperdicio de alimentos fueran un país, serían el tercer emisor de gases de efecto invernadero más grande del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China.»

Karmenu Vella, comisario de Medio Ambiente

El comercio minorista y mayorista representa un 5 % del desperdicio alimentario total. La mayor parte de esos descartes no llegan a consumirse, aunque actualmente existen algunas ONG, como FoodCycle en el Reino Unido, que utilizan la fruta y la verdura que no se vende para preparar comidas nutritivas para personas sin hogar y ancianos.

El consumidor final representa el 53 % de la comida que se tira en la UE: 92 kg por persona al año. Sin embargo, lo que tiran unos maquilla la pobreza de otros. Según Eurostat, uno de cada diez europeos no puede permitirse una comida nutritiva cada dos días.

Si no se desperdiciara

El desperdicio de comida se ha convertido en una preocupación tanto para activistas como para gobiernos nacionales. En mayo, Francia prohibió a los supermercados que tirasen o destruyeran los alimentos no vendidos. Ahora deben donarlos a organizaciones benéficas o utilizarlos como alimentos para animales. Los supermercados con más de 400 metros cuadrados de superficie están obligados a donar los alimentos que no vendan o a pagar una multa de 3 750 euros.

A escala europea, la Comisión ha pedido a los Estados miembros de la UE que reduzcan el desperdicio de comida, siguiendo el objetivo de reducción del desperdicio de alimentos acordado como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. En todo el mundo, el desperdicio de comida per cápita a nivel del comercio minorista y de los consumidores debe reducirse a la mitad para 2030. Igualmente, debe disminuir la pérdida de alimentos a lo largo de la cadena de producción y suministro.

Por otro lado, la Comisión ha dado prioridad a la prevención del desperdicio de alimentos en su Paquete de Economía Circular. En una economía circular, los materiales permanecen dentro de la economía (se comparten, reutilizan y reciclan), reduciendo la presión sobre los recursos y el medio ambiente, y creando oportunidades de negocio.

Pero como es imposible gestionar lo que no se mide, el paquete exige a los Estados miembros que adopten medidas para reducir el desperdicio de alimentos en todas y cada una de las fases de la cadena de valor alimentaria, y que informen sobre los niveles de desperdicio de alimentos.

Se han propuesto distintas medidas: la creación de una metodología común para medir el desperdicio de comida en la UE, facilidades para donar alimentos y utilizar de forma segura los recursos alimentarios para producir piensos para animales, y mecanismos para mejorar el uso de las fechas de caducidad por parte de todos los agentes de la cadena alimentaria, incluidos los consumidores.

En junio, el comercio minorista europeo se comprometió a hacer más «circular» su sector; por ejemplo, mediante el empleo de proveedores más sostenibles, reduciendo la cantidad de residuos que se envían a los vertederos y donando alimentos a asociaciones benéficas.

La Comisión quiere llevar un seguimiento del paquete de medidas. Para ello prevé lanzar una plataforma (el 29 de noviembre) compuesta por 70 organizaciones, cuya misión consistirá en maximizar la contribución de todas las partes implicadas y ayudar a alcanzar los ODS, así como reducir la pérdida de alimentos en las cadenas de producción y suministro. 

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