Medio ambiente

Un proyecto propone paquetes de políticas para la terciarización

13/07/2015
Project proposes policy packages for servitisation

La terciarización o venta de las funciones ofrecidas por un producto, en lugar del producto en sí, puede desempeñar una función clave en una economía más circular en el futuro. La terciarización existe ya en numerosas formas, por ejemplo, el alquiler o leasing de vehículos o electrodomésticos, pero puede afirmarse que existe margen para su desarrollo en muchas otras áreas. Un proyecto respaldado por la Unión Europea que acaba de finalizar ha estudiado cómo puede hacerse extensiva la terciarización a otros sectores económicos.

El proyecto, denominado SPREE (siglas de Servicising Policy for Resource Efficient Economy, política de terciarización para una economía que hace un uso eficiente de los recursos), define la terciarización como una transacción en que el valor se ofrece a través de una combinación de productos y servicios. Esto puede referirse a la venta de servicios en lugar de productos (por ejemplo, proporcionar las lavadoras a los consumidores a un precio por lavado) o bien al aumento del componente de servicios de un producto.

La terciarización puede dar lugar a un ahorro de recursos, porque si los productos se proporcionan según su uso, en vez de venderse, los proveedores y fabricantes estarán interesados en prolongar su vida útil lo más posible para sacar el máximo rendimiento de ellos. Esto contrasta con la situación en que el producto se vende y el proveedor o fabricante desea, sencillamente, vender más unidades, sin preocuparse por cuánto se utilice el producto en realidad. En teoría, también podría reducirse drásticamente el número de productos en circulación en un momento dado, pues un sistema eficiente de uso compartido del automóvil, por ejemplo, requerirá muchos menos coches que si cada persona es propietaria de su propio vehículo. Por consiguiente, al producirse menos productos, podría lograrse un ahorro significativo de recursos, así como de energía y emisiones.

El proyecto SPREE ha descubierto que la terciarización no funcionaría en todos los sectores ni para todos los productos, pero que en muchas áreas una oferta bien diseñada en este sentido podría aumentar los ingresos de las empresas implicadas, pues las acercaría a sus clientes y permitiría generar más valor por cada producto.

El proyecto ha estudiado el caso del uso compartido de coches y bicicletas, ámbitos en que la terciarización ya está en proceso de desarrollo. Pero también se han examinado otras áreas menos habituales, como el reciclaje de agua y de pesticidas en la industria agroalimentaria. En su discurso durante el acto de clausura del proyecto celebrado en Bruselas el 12 de junio de 2015, el director científico de SPREE, Dr. Vered Blass de la Tel Aviv University (Universidad de Tel Aviv) de Israel, afirmó que se habían elegido estos sectores porque se encontraban fuera de la «zona de confort» de la terciarización y se trataba de estudiar cómo funcionaría en áreas donde su aplicación no fuese evidente de forma inmediata.

En el reciclaje de agua, por ejemplo, la terciarización funcionaría si los dueños de las viviendas estuviesen dispuestos a aceptar la instalación de sistemas de captación de aguas grises y agua de lluvia en sus propiedades, por los que pagarían en función de la cantidad de agua consumida. A cambio, la empresa instaladora del sistema se encargaría de su mantenimiento. En principio, un enfoque de este tipo podría reducir de manera significativa la extracción de aguas subterráneas.

En el sector agroalimentario, las empresas especializadas en control de plagas ofrecerían un servicio que se cobraría en función de las fincas o los cultivos protegidos, en lugar de que los agricultores deban adquirir los equipos de aplicación y los propios pesticidas, como ocurre ahora. En teoría, se reduciría la cantidad de pesticidas utilizados, porque las empresas que ofrecen el servicio maximizarían sus beneficios en función de la eficacia de aplicación de los pesticidas.

En el proyecto se han definido «paquetes de políticas» que los responsables de la formulación de políticas podrían introducir para sustentar el desarrollo de la terciarización en las áreas estudiadas por SPREE. Sin embargo, se ha podido comprobar enseguida que las políticas que son eficaces en un país pueden no serlo tanto en otro por diversos motivos, como las preferencias de los consumidores o las exigencias o condiciones locales. Por consiguiente, según Blass, el objetivo es elaborar «paquetes de políticas de ámbito nacional», es decir, conjuntos de medidas que puedan aplicarse de forma realista en cada país concreto.

Para el reciclaje de agua, por ejemplo, el proyecto se centró en el sudeste de Inglaterra, una región sometida a estrés hídrico por la elevada demanda de este recurso. En esta región habría muchos clientes posibles para la terciarización del agua, debido a la presencia de numerosos casas grandes de familias acaudaladas. Sin embargo, el proyecto halló oposición porque la idea de instalar sistemas de reciclaje de aguas grises y agua de lluvia se percibía como algo demasiado costoso y complicado.

En cambio, cuando se propuso que esta instalación formase parte del paquete de terciarización con un reparto de los costes, las reticencias disminuyeron sobremanera. Los propietarios de las viviendas estaban dispuestos a estudiar la implantación de sistemas de recuperación mayores si su gestión se externalizaba a empresas competentes. Además, los gastos periódicos se consideraban más viables que los costes de instalación inicial. La terciarización generaría mayores ingresos globales para las empresas instaladoras y de mantenimiento, así como grandes beneficios medioambientales por la reducción del agua subterránea extraída.

Para promover la adopción de un servicio de este tipo en el sudeste de Inglaterra, SPREE propone un paquete de políticas que incluye: financiación por parte de las autoridades locales para la instalación de sistemas de agua en viviendas sociales; implementación de contadores de agua universales; facturación más transparente para que el menor coste del agua reciclada se pueda distinguir del coste del agua de la red; controles más estrictos sobre la extracción de agua; campañas de información pública; y orientación y reglamentación respecto a la oferta de terciarización (por ejemplo, para garantizar que no se produzca contaminación del agua de la red con las aguas grises). Sin embargo, las recomendaciones en otros lugares serían distintas y tendrían en cuenta la situación local.

La directora de investigación de SPREE, Yael Marom, del Jerusalem Institute for Israel Studies (Instituto de Jerusalén de Estudios de Israel) afirma que el enfoque de paquetes de políticas podría adoptarse para el ámbito comunitario o nacional; por ejemplo, mediante la elaboración de directrices orientativas sobre la promoción de la terciarización. El proyecto ha colaborado con diversas autoridades públicas, como las de Israel, que ya conocen las ideas que se proponen.

Yael Marom añade que los socios del proyecto también tendrían que estudiar la posibilidad de realizar proyectos de seguimiento que demostrasen en qué medida resulta viable aplicar en la práctica los paquetes de políticas de terciarización.

Para obtener más información, visite http://www.spreeproject.com/

Paquetes de políticas completos: http://www.spreeproject.com/policy-packages/

Información del proyecto:

SPREE

Duración: de julio de 2012 a junio de 2014

Socios: The Research Council of Lithuania (Consejo de investigación de Lituania) (Lituania); Oxford University School for Geography and Environment (Facultad de Geografía y Medio Ambiente de la Universidad de Oxford), Surrey University Centre for Environmental Strategy (Centro de Estrategia Medioambiental de la Universidad de Surrey) (Reino Unido); Lund University International Institute for Industrial Environmental Economics (Instituto Internacional de Economía Industrial y de Medio Ambiente de la Universidad de Lund) (Suecia); Grupo de investigación ICEDE de la Universidad de Santiago de Compostela (España); The Finnish Environment Institute (Instituto Finlandés de Medio Ambiente) (Finlandia); Delft University of Technology Faculty of Technology, Policy and Management (Facultad de Tecnología, Política y Administración de la Universidad de Delft) (Países Bajos); The Jerusalem Institute for Israel Studies (Instituto de Jerusalén de Estudios de Israel), Tel Aviv University Faculty of Management (Facultad de Administración de la Universidad de Tel Aviv), Ben Gurion University of the Negev Department of Business Management (Departamento Negev de Administración de Empresas de la Universidad Ben Gurion) (Israel).

Presupuesto: 3 011 619 EUR (Aportación de la UE a través del Séptimo Programa Marco para Investigación y Desarrollo): 2 399 663 EUR)