Medio ambiente

El «robot come basura» podría contribuir a reducir la montaña de biorresiduos  

30/06/2014
'Waste-eating robot' could help reduce biowaste mountain  

Un proyecto italiano respaldado por el programa LIFE+ de la Unión Europea investiga una solución innovadora para un problema que afecta a todas las autoridades municipales:  los residuos biodegradables. La Directiva sobre vertederos (1999/31/CE) obliga a los países de la UE a reducir la cantidad de residuos municipales biodegradables que envían a los vertederos en un 35% con respecto a los niveles de 1995 para 2016 (para algunos países, 2020), pero la gestión de estos residuos -especialmente en el caso de los residuos de alimentos- sigue siendo un verdadero problema; en concreto, cuando la proporción de los residuos biodegradables que se envía a los vertederos es elevada.

El proyecto NOWASTE se concentra en los residuos biodegradables que generan los hogares. El proyecto está probando lo que ha llamado «robot come basura», un electrodoméstico anaeróbico que ocupa la mitad de espacio que un lavavajillas y que se utiliza para almacenar los residuos de cocina. Dicho aparato tritura y compacta los residuos, separa las sustancias líquidas de las sólidas y crea un «precompost» que los municipios pueden recoger como parte de sus rondas de recogida de basura habituales. Según el proyecto, el aparato que ha diseñado el IRSSAT (Istituto di Ricerca, Sviluppo e Sperimentazione sull’Ambiente ed il Territorio) bloquea también los olores procedentes de los residuos de alimentos y se limpia automáticamente.

No obstante, es posible que la principal innovación del programa NOWASTE no radique en el aparato en sí, sino en la oportunidad que ofrece a los municipios como punto de partida de un sistema de recogida de compost, que posteriormente pueden vender para uso agrícola o para la producción de biogás. Los municipios pueden en principio recaudar dinero de estas actividades, que podrá devolverse a los ciudadanos en forma de costes más bajos para los servicios públicos. Giuseppe Lo Bianco, presidente de IRSSAT, explicó que el programa podría «aplicarse en todas las áreas en las que los servicios de recogida de residuos por categoría ya estén en marcha y en las que el sistema público funcione adecuadamente», y comentó que se trata de un «enfoque coherente que se adecua a los principios de la economía circular».

Hasta la fecha, el proyecto ha probado el aparato de compostaje doméstico en unos 75 hogares sicilianos. Muy pronto incluirá a unas 1000 familias con el fin de ampliar el análisis de los costes e ingresos. Por último, Lo Bianco indicó que se contempla el lanzamiento de un nuevo proyecto con un mayor alcance que probará un sistema cerrado, según el cual todos los residuos biodegradables de los hogares se convertirán en compost o biogás, que generarán ingresos para pagar el sistema de recogida. Los municipios también se beneficiarán de una reducción de los vertidos, lo que significa que gastarán menos en la gestión de los vertederos.

El proyecto ha calculado que los posibles beneficios podrían incluir una reducción de un 70 % en el volumen de los residuos biodegradables, de un 65 % en la recogida de residuos y costes de transporte, y de un 30 a un 35 % en el volumen total de los residuos enviados a los vertederos. El proyecto funcionará hasta finales de 2014, momento en el que podrá realizarse una valoración completa de la viabilidad del posible programa NOWASTE ampliado y su combinación de tecnología y cambios organizativos.