Medio ambiente

Afrontar la escasez urbana de agua mediante nuevas tecnologías de autosuficiencia

04/09/2011
Tackling urban water shortages: new technologies for self-sufficiency

Un estudio danés sobre los sistemas alternativos de suministro de agua sugiere que la adopción de una mezcla de diversas tecnologías podría optimizar el potencial del autoabastecimiento de agua de las zonas urbanas.

El crecimiento de la población y la urbanización plantean un reto a los sistemas de suministro de agua actuales. En muchas zonas urbanas, la atención se ha dirigido a una serie de nuevas tecnologías que aumentan el autoabastecimiento y permiten la utilización del agua proveniente de las propias ciudades.

El autoabastecimiento está vinculado al rápido desarrollo de las tres principales soluciones: la recuperación de aguas residuales, la desalinización y la recogida de aguas pluviales. Un estudio reciente de investigadores de la Universidad Técnica de Dinamarca concluyó que se podían aumentar las tasas de autoabastecimiento entre un 15 y un 80 % si se utilizaban uno o varios de estos enfoques.

El agua recuperada se puede destinar directamente al riego, a las cisternas de los aseos y a procesos industriales. En la Costa Brava, por ejemplo, una planta construida sobre un pantano suministra cada año un exceso de 600 000 m3 de agua recuperada. Esta se puede utilizar directamente. En una planta de California, por ejemplo, el agua residual se trata mediante microfiltración en combinación con la ósmosis inversa y la desinfección con luz ultravioleta y peróxido de hidrógeno antes de que se utilice para recargar las reservas de agua subterránea.

La desalinización está experimentando un rápido crecimiento en todo el mundo, en consonancia con una drástica reducción de los costes de tratamiento. Las modernas plantas de ósmosis inversa comportan en la actualidad los menores costes. Con todo, se está investigando una serie de nuevas tecnologías, entre las que se incluyen las membranas mejoradas (que reducen la necesidad de presión) la ósmosis forzada y la destilación con membranas.

La recogida de aguas pluviales es otra medida importante que contribuye al autoabastecimiento urbano de agua. En algunas zonas de Australia, por ejemplo, las aguas pluviales recogidas de los tejados se utilizan en las cisternas de los aseos, para lavar la ropa y para regar el jardín. Esto equivale al 25 % del consumo doméstico de agua potable.

No obstante, la introducción de estos recursos acuáticos alternativos plantea varios retos importantes. El consumo energético varía de una manera considerable de un sistema a otro y los posibles impactos ambientales pueden ser motivo de preocupación, sobre todo en la desalinización. Los riesgos asociados a la presencia de límites de detección de productos químicos en el agua potable recuperada no se suelen comprender bien. Además, la desconfianza general por el agua reciclada o desalinizada supone otro reto.

Por ello, la mejor solución sería la diversificación y la utilización de diferentes técnicas para superar todos estos retos. La recuperación de aguas residuales y la desalinización son muy convenientes debido a su fiabilidad y estabilidad. Por otra parte, la recogida de aguas pluviales es más intermitente, pero cuenta con una mejor acogida. Además, necesita un tratamiento menor, con lo que se reducen los costes.

El ideal de autoabastecimiento seguirá encabezando las nuevas tecnologías y conceptos de suministro de agua modernos. Estas tecnologías serán cada vez más comunes, ya que las instalaciones de agua buscan soluciones más seguras y, para ello, diversifican sus enfoques sobre el suministro de agua.

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