Medio ambiente

Simbiosis industrial: aprovechar la economía circular  

27/01/2014
Industrial symbiosis: realising the circular economy  

La simbiosis industrial es el uso que hace una empresa o sector de los subproductos (entre los que se incluyen la energía, el agua, la logística y los materiales) de otros.  Entre los ejemplos más comunes figura la utilización de los residuos alimenticios procedentes del sector del cáterin para alimentar animales de granja o el empleo de residuos industriales no tóxicos para producir energía a través de la incineración. No obstante, en una economía desarrollada, en la que existen numerosas actividades industriales, se generan muy diversos subproductos y los usos que pueden hacerse de los mismos es igualmente diverso.

Es aquí donde entran en juego los programas de simbiosis industrial estructurada. Dichos programas actúan en cierto modo como intermediarios para crear colaboraciones innovadoras entre empresas, encontrar nuevos modos de usar los recursos y, por consiguiente, aumentar los ingresos, reduciendo al mismo tiempo los residuos y los costes asociados.

El Reino Unido ha sido uno de los primeros países en adoptar la simbiosis industrial. En un estudio de caso del Reino Unido, una empresa que produce unidades de aire acondicionado para vehículos y sistemas de refrigeración para motores suministra uno de sus residuos -una sustancia peligrosa basada en fluoruro de aluminio y potasio- a una empresa que los utiliza en el reciclaje del aluminio. Este acuerdo permitió reducir los residuos peligrosos en 15 toneladas por año y los costes de gestión de los residuos en 30,000 GBP (36 000 EUR). Otros ejemplos del Reino Unido incluyen el suministro de residuos alimenticios para generar electricidad mediante la digestión anaeróbica y el desvío del dióxido de carbono generado en la fabricación de productos de nitrógeno y metanol para permitir el cultivo de tomates en invernadero durante todo el año.

El Programa de simbiosis industrial nacional del Reino Unido
English fue creado por International Synergies Limited, una empresa que es también uno de los principales artífices de la Asociación de Simbiosis Industrial Europea (EUR-ISA), cuya inauguración oficial tuvo lugar en noviembre de 2013. El director general de International Synergies, Peter Laybourn, habló sobre los objetivos de EUR-ISA y el modo en que la simbiosis industrial puede impulsar la economía circular en Europa.

 

¿Cuáles son las metas de EUR-ISA?

Peter Laybourn: EUR-ISA se creó con el objetivo de respaldar la aplicación de la simbiosis industrial en toda Europa. Ofrece también un punto de contacto único entre la Comisión Europea y los múltiples proyectos de simbiosis industrial existentes en diferentes Estados miembros. La asociación nació tras las recomendaciones efectuadas por la Plataforma Europea para la Eficiencia de los Recursos
, que respaldó la simbiosis industrial como un mecanismo para reducir el carbono, preservar los recursos críticos y proteger la sostenibilidad empresarial.

EUR-ISA también aspira a promover oportunidades transfronterizas para los más de 20 000 negocios que actualmente participan en las redes y las miles de empresas que está previsto se comprometan con la simbiosis industrial en un futuro no muy lejano.

 

¿Los programas de simbiosis industrial están por lo general respaldados por el gobierno o son iniciativas del sector privado?

Peter Laybourn: los programas de simbiosis industrial en los que participan los miembros de EUR-ISA se basan en asociaciones publico-privadas, modestas inversiones públicas que permiten contratar a intermediarios expertos del sector privado para colaborar con la industria.

La disponibilidad de la inversión pública reduce dos de los mayores obstáculos a los que se enfrentan las empresas a la hora de involucrarse en la simbiosis industrial: el tiempo y el dinero.

El hecho de poder participar gratuitamente (las inversiones se utilizan principalmente para respaldar las operaciones) ofrece a todas las empresas la posibilidad de tomar parte, independientemente de su tamaño, sector o balance bancario. La inversión en mediadores expertos asegura igualmente la identificación de oportunidades innovadoras y sostenibles para el uso de los recursos, con el máximo ascenso posible de los materiales residuales en la cadena de valores.

Estos mediadores actúan también como miembros independientes de confianza que guían a las empresas desde la idea inicial hasta la puesta en práctica. Los hechos indican que sin esta mediación no sería posible identificar, y mucho menos aprovechar, la mayor parte de las oportunidades, debido principalmente a que las empresas no se pueden permitir dedicar tiempo a investigar oportunidades, y puede que carezcan de los conocimientos concretos para hacerlas realidad.

La experiencia también nos demuestra que aunque los modelos alternativos de simbiosis industrial pueden funcionar, lo hacen a una escala mucho más pequeña y no ofrecen la innovación, la reducción de carbono ni los puestos de trabajo que genera el modelo de inversión pública.

 

El Programa de Simbiosis Industrial Nacional (NISP, por sus siglas en inglés) alcanzó su punto más álgido en el Reino Unido, momento en el que trabajaba activamente con 15 000 negocios, en su mayoría pymes o microempresas, uno de los segmentos de la industria con el que es difícil de colaborar en este ámbito, dadas todas las presiones a las que está sometido.   Gracias a esta extensa red, el NISP identificó y cerró con éxito miles de sinergias, reduciendo colectivamente las emisiones de dióxido de carbono de Inglaterra en 42 millones de toneladas y reorientando más de 48 millones de toneladas de «recursos desperdiciados» de los vertederos. Casi el 20 % de las sinergias del NISP incluyeron algún tipo de innovación, muchas consiguieron hacer llegar al mercado nuevos proyectos de investigación y desarrollo en tiempo récord a causa del tirón de la demanda del programa en ecoinnovación. También fue responsable de la creación de más de 10 000 empleos.

 

¿Cómo se financiará EUR-ISA?

Peter Laybourn: los costes iniciales corrieron a cargo de International Synergies y los miembros fundadores se encargarán de financiar los costes de funcionamiento de la asociación durante el primer año. A partir de ese momento se prevé la introducción de una cuota de miembro o patrocinio.

 

A pesar de que la simbiosis industrial comenzara su andadura en el Reino Unido, el NISP del Reino Unido se está desmantelando. ¿Cuáles serán las repercusiones?

Peter Laybourn: el NISP del Reino Unido es el ejemplo más exitoso de simbiosis industrial, ya que ha logrado un compromiso a gran escala con la industria y unos resultados importantes, que se han auditado independientemente. Pero ha sido una de las muchas bajas producidas ante los recortes realizados para reducir el déficit presupuestario y se ha topado además con algunos de los dogmas departamentales del gobierno del Reino Unido, «si
la industria se beneficia, entonces la industria debe pagar ».

En muchos casos, este hubiera sido el planteamiento correcto. Sin embargo, lo que se ha juzgado de forma manifiestamente errónea es el hecho de que las actividades de simbiosis industrial crean un efecto multiplicador que genera ingresos para los gobiernos que son, al menos, seis veces el valor de la inversión pública. Igualmente, la industria no obtiene en modo alguno nada de manera gratuita, ya que es la que invierte el tiempo y el dinero para que las sinergias se hagan realidad. Afortunadamente, hemos aprendido del NISP y dicha experiencia nos permite ayudar a otros programas europeos de simbiosis industrial.

International Synergies mantendrá una red nacional de NISP en el Reino Unido y en algunas regiones pondrá en marcha programas de simbiosis industrial específicos que, en general, estarán respaldados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Además, hemos empezado a desarrollar un nuevo enfoque proactivo (en oposición al modelo dirigido por la demanda del NISP) para la simbiosis industrial que identifica lo que es posible para la regeneración y el desarrollo económicos regionales y la inversión extranjera.