Cooperación internacional y diálogo sobre políticas

Más allá de la importante orientación internacional de Erasmus+, la Comisión Europea mantiene una política activa de cooperación en materia de educación (en particular a nivel superior) y formación con los países no pertenecientes a la Unión Europea (UE).

¿De qué se trata?

Más allá de la importante orientación internacional de Erasmus+, la Comisión Europea mantiene una política activa de cooperación en materia de educación (en particular a nivel superior) y formación con los países no pertenecientes a la Unión Europea (UE), alrededor de cinco prioridades principales:

  1. hacer progresar a la UE como centro de excelencia en educación y formación
  2. apoyar a los países socios no pertenecientes a la UE en sus esfuerzos de modernización
  3. promover valores comunes y una mayor comprensión entre los diferentes pueblos y culturas
  4. apoyar a los Estados miembros y a las instituciones de enseñanza superior de la UE y fuera de ella en sus esfuerzos de internacionalización
  5. mejorar la calidad de los servicios y de los recursos humanos en la UE y fuera de ella gracias al aprendizaje mutuo, la comparación y el intercambio de buenas prácticas.

¿Por qué es necesario?

La cooperación con los países no pertenecientes a la UE mejora la calidad de la educación y la formación dentro y fuera de la Unión, al fomentar el aprendizaje entre iguales y la comparación con los sistemas educativos de todo el mundo.

Impulsa la innovación y la creación de empleo a través de la movilidad y ofrece oportunidades para que el personal y los estudiantes amplíen sus horizontes mediante la participación en los programas de la UE. Las universidades europeas tienen un sólido historial de internacionalización: han facilitado el desarrollo de planes de estudios y titulaciones conjuntas internacionales, han fomentado proyectos de investigación e innovación de ámbito internacional y han respaldado el intercambio de estudiantes, personal y conocimientos.