Acción por el Clima

Protección de la capa de ozono

Política

A finales de los años ochenta del siglo pasado, los gobiernos del mundo acordaron, en virtud del Protocolo de Montreal, proteger la capa de ozono mediante la eliminación gradual de las sustancias emitidas por la actividad humana que la agotan. En Europa, el Protocolo se aplica a través de legislación vigente en toda la UE que no solo cumple sus objetivos, sino que recoge también medidas más estrictas y ambiciosas.

La acción mundial emprendida en el contexto del Protocolo de Montreal ha logrado detener el agotamiento de la capa de ozono y permitir que empiece a recuperarse, pero aún queda mucho por hacer para garantizar una recuperación firme.

La capa de ozono

La capa de ozono es una capa natural de gas presente en la atmósfera superior, que protege a los seres humanos y a otros seres vivos de la radiación ultravioleta (UV) nociva del sol.

Aunque el ozono está presente en toda la atmósfera en pequeñas concentraciones, su mayor concentración (en torno al 90%) se da en la estratosfera, una capa de 10 a 50 km situada encima de la superficie terrestre. La capa de ozono filtra la mayor parte de la radiación ultravioleta nociva del sol, por lo que es crucial para la vida en la Tierra.

Agotamiento de la capa de ozono

En los años setenta del siglo pasado, los científicos descubrieron que la capa de ozono se estaba agotando.

Las concentraciones de ozono en la atmósfera varían de forma natural en función de la temperatura, las condiciones meteorológicas, la latitud y la altitud, mientras que las sustancias expulsadas a raíz de fenómenos naturales, como las erupciones volcánicas, pueden afectar también a los niveles de ozono.

Sin embargo, estos fenómenos naturales no podían explicar los niveles de agotamiento observados, y los datos científicos pusieron de manifiesto que la causa residía en determinadas sustancias químicas artificiales. Estas sustancias que agotan la capa de ozono se introdujeron principalmente en los años setenta en una amplia gama de aplicaciones industriales y de consumo, sobre todo en refrigeradores, aparatos de aire acondicionado y extintores de incendios.

Agujero de la capa de ozono

El agotamiento de la capa de ozono es mayor en el Polo Sur. Se produce sobre todo a finales del invierno y al inicio de la primavera (de agosto a noviembre) y suele alcanzar su valor más elevado a principios de octubre, cuando el ozono queda a menudo completamente destruido en grandes zonas.

Este grave agotamiento crea el denominado "agujero de la capa de ozono", que puede verse en las imágenes del ozono antártico por medio de observaciones por satélite. La mayoría de los años, la superficie máxima del agujero es superior al propio continente antártico. Aunque las pérdidas de ozono son menos extremas en el hemisferio norte, se ha observado también un debilitamiento significativo de la capa de ozono en el Ártico, e incluso en la Europa continental.

La mayoría de las sustancias emitidas por la actividad humana que agotan la capa de ozono permanecen en la estratosfera durante décadas. De ahí que la recuperación de la capa de ozono sea un proceso muy lento y muy largo.

El gráfico que figura a continuación muestra la evolución del tamaño (máximo anual) del agujero de la capa de ozono sobre la Antártida. El agujero siguió creciendo en los años posteriores a la ratificación del Protocolo de Montreal debido al retraso causado por el hecho de que las sustancias que agotan la capa de ozono permanecen en la estratosfera durante mucho tiempo. El tamaño máximo del agujero de la capa de ozono se está reduciendo en la actualidad.

Superficie máxima del agujero de la capa de ozono
Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente

Efectos del agotamiento de la capa de ozono para los seres humanos y el medio ambiente

El agotamiento de la capa de ozono provoca un aumento de los niveles de radiación ultravioleta en la superficie terrestre, que es perjudicial para la salud humana.

Entre los efectos negativos se incluyen el aumento de casos de determinados tipos de cáncer de piel, las cataratas y los trastornos inmunitarios. La radiación UV también afecta a los ecosistemas terrestres y acuáticos, al alterar el crecimiento, las cadenas de alimentos y los ciclos bioquímicos. Los organismos acuáticos que se encuentran justo debajo de la superficie del agua, base de la cadena alimentaria, sufren especialmente los efectos adversos de los altos niveles de radiación UV. Los rayos ultravioleta también afectan al crecimiento de las plantas reduciendo la productividad agrícola.

Medidas para proteger la capa de ozono

Protocolo de Montreal

En 1987, para hacer frente a la destrucción de la capa de ozono, la comunidad internacional estableció el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono. Fue el primer tratado internacional firmado por todos los países del mundo y se considera el mayor éxito medioambiental en la historia de las Naciones Unidas.

El objetivo del Protocolo de Montreal es reducir la producción y el consumo de sustancias que agotan la capa de ozono, con el fin de limitar su presencia en la atmósfera y proteger así la capa de ozono de la Tierra.

El gráfico siguiente muestra la disminución del consumo de sustancias que agotan la capa de ozono reguladas por el Protocolo de Montreal, tanto a nivel mundial como por el EEE-33 (los 28 Estados miembros de la UE más Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Turquía).

Consumo de sustancias reguladas que agotan la capa de ozono
Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente

Regulación por parte de la UE

La legislación de la UE sobre las sustancias que agotan la capa de ozono es una de las más estrictas y avanzadas del mundo. A través de una serie de reglamentos, la UE no solo ha aplicado el Protocolo de Montreal, sino que en muchos casos ha eliminado progresivamente el uso de sustancias peligrosas con mayor rapidez de lo exigido.

El actual "Reglamento del ozono" de la UE [Reglamento (CE) n.º 1005/2009] recoge una serie de medidas destinadas a garantizar un mayor nivel de ambición. Mientras que el Protocolo de Montreal regula la producción de estas sustancias y su comercio a granel, el Reglamento del ozono prohíbe su uso en la mayoría de los casos (determinados usos siguen estando aún permitidos en la UE). Además, esta norma no solo regula las sustancias a granel, sino también las contenidas en productos y equipos.

El Reglamento del ozono de la UE establece asimismo requisitos para la concesión de licencias de exportación e importación de todas las sustancias que agotan la capa de ozono y regula y supervisa no solo las sustancias cubiertas por el Protocolo de Montreal (más de 90 productos químicos), sino también otras que no están cubiertas (cinco sustancias químicas adicionales que se denominan "nuevas sustancias").

Para más información, véase la sección correspondiente del Reglamento del ozono.

Impacto de la acción mundial y retos pendientes

El consumo mundial de las sustancias que agotan la capa de ozono se ha reducido alrededor de un 98% desde que los países empezaron a tomar medidas en virtud del Protocolo de Montreal. A consecuencia de ello, la concentración atmosférica de los tipos más agresivos está disminuyendo y la capa de ozono está mostrando las primeras señales de recuperación.

Sin embargo, no se prevé que la capa de ozono se recupere por completo antes de la segunda mitad de este siglo. Esto se debe a que, una vez liberadas, las sustancias que la agotan permanecen en la atmósfera durante muchos años y siguen provocando daños.

Aún queda mucho por hacer para asegurar que siga recuperándose la capa de ozono y para paliar los efectos en el cambio climático de las sustancias que la agotan.

Superficie máxima del agujero de la capa de ozono encima de la región antártica: pasado (2000) y presente (2017)
Las imágenes que figuran a continuación proporcionan vistas en colores no reales del ozono total encima de la Antártida, en septiembre de 2000 y en septiembre de 2017. Los colores morado y azul indican valores más bajos de ozono, mientras que el amarillo y el rojo indican valores de ozono más elevados.
Superficie máxima del agujero de la capa de ozono encima de la región antártica: pasado (2000) y presente (2017)
Fuente: Agencia Europea de Medio Ambiente

Las acciones requeridas a escala mundial para que la capa de ozono siga recuperándose son:

  • Garantizar que las restricciones vigentes aplicables a las sustancias que agotan la capa de ozono se apliquen correctamente y que se siga limitando el uso mundial de las sustancias destructoras del ozono.
  • Garantizar que los bancos de sustancias que agotan la capa de ozono (tanto las almacenadas, como las contenidas en equipos existentes) se gestionen de una manera ecológica y se sustituyan por alternativas respetuosas con el clima.
  • Garantizar que las sustancias que agotan la capa de ozono empleadas en usos permitidos no se desvíen hacia usos ilegales.
  • Reducir el uso de sustancias que agotan la capa de ozono en aplicaciones no consideradas como consumo a efectos del Protocolo de Montreal.
  • Garantizar que no se generen nuevos productos químicos ni tecnologías que puedan suponer nuevas amenazas para la capa de ozono (por ejemplo, las sustancias muy efímeras).

Relación entre las sustancias que agotan la capa de ozono y el cambio climático

Interacción entre el agotamiento
de la capa de ozono y el cambio climático
Agotamiento de la capa de ozono y cambio climático
Fuente: GRID-Arendal

La mayoría de las sustancias artificiales que agotan el ozono son también potentes gases de efecto invernadero. Algunos de ellos tienen un efecto de calentamiento global hasta 14.000 veces mayor que el dióxido de carbono (CO2), el principal gas de efecto invernadero.

Por tanto, la eliminación progresiva en todo el mundo de las sustancias que agotan la capa de ozono, como los hidroclorofluorocarburos (HCFC) y los clorofluorocarburos (CFC), ha supuesto también una importante contribución positiva a la lucha contra el cambio climático.

Por otra parte, su progresiva eliminación a escala mundial ha dado lugar a un gran aumento del uso de otros tipos de gases, para sustituir a las sustancias que agotan el ozono en distintas aplicaciones. Estos gases fluorados ("gases F") no dañan la capa de ozono, pero tienen un impacto considerable en el calentamiento global. De ahí que en 2016 las Partes del Protocolo de Montreal acordaran añadir el tipo más común de gases fluorados, los hidrofluorocarburos (HFC), a la lista de sustancias reguladas.

Para más información, véase la sección Gases fluorados de efecto invernadero.

Documentación

Estadísticas sobre los avances realizados en la eliminación progresiva de las sustancias que agotan la capa de ozono

  • Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA)
    • La AEMA elabora informes anuales sobre la producción, la importación, la exportación, la destrucción y la utilización de sustancias que agotan la capa de ozono en la Unión Europea
    • Gráficos e indicadores de la AEMA sobre la producción y el consumo de sustancias que agotan la capa de ozono
  • Secretaría del Ozono del PNUMA
    • El centro de datos de la Secretaría del Ozono del PNUMA contiene datos anuales sobre la producción, la importación, la exportación, la destrucción y la utilización de sustancias destructoras de la capa de ozono en todo el mundo

Observaciones de la capa de ozono

  • NASA
    • La NASA dispone de todo tipo de datos sobre la capa de ozono, incluidos mapas del agujero de la capa de ozono y de la propia capa de ozono, que se remontan a 1979.

Alternativas a las sustancias que agotan la capa de ozono

Preguntas frecuentes

Protección de la capa de ozono: preguntas y respuestas (septiembre de 2012)

¿Qué es la capa de ozono?

La capa de ozono es una capa natural de gas situada en la atmósfera superior que protege a los seres humanos y a otros seres vivos de los rayos ultravioleta (UV) nocivos del sol. Aunque el ozono (O3) está presente en pequeñas concentraciones en toda la atmósfera, su mayor concentración (aproximadamente el 90%) se produce en la estratosfera, donde forma una capa de entre 10 y 50 km por encima de la superficie terrestre. Esta capa de ozono realiza la tarea esencial de filtrar gran parte de la radiación UV del sol que es perjudicial desde el punto de vista biológico.

¿Qué provoca el agotamiento de la capa de ozono?

Las concentraciones de ozono en la atmósfera varían de forma natural según la temperatura, las condiciones meteorológicas, la latitud y la altitud. Por otra parte, las sustancias expulsadas a raíz de fenómenos naturales, como erupciones volcánicas, pueden tener efectos cuantificables en los niveles de ozono. Sin embargo, los fenómenos naturales no pueden explicar los actuales niveles de agotamiento de la capa de ozono.

Los datos científicos demuestran que algunas sustancias químicas artificiales son responsables de la creación del agujero de la capa de ozono antártica y la reducción mundial del ozono. Estas sustancias químicas son gases industriales que se utilizan desde hace muchos años en toda una gama de productos y aplicaciones, como aerosoles, refrigeradores, aparatos de aire acondicionado, extintores de incendios y equipos de fumigación de cultivos.

La luz solar descompone las sustancias que agotan la capa de ozono (SAO) en la estratosfera, produciendo halógenos (por ejemplo, cloro o bromo) que posteriormente destruyen el ozono a través de un complejo ciclo catalítico. La destrucción de ozono es mayor en el Polo Sur, donde las bajísimas temperaturas estratosféricas en invierno crean nubes polares estratosféricas. Los cristales de hielo que se forman en esas nubes proporcionan una gran superficie para las reacciones químicas, con lo que se aceleran los ciclos catalíticos. Dado que en la destrucción del ozono participa la luz solar, el proceso se intensifica en primavera, cuando los niveles de radiación solar en el Polo son más elevados, y las nubes polares estratosféricas están constantemente presentes.

¿Qué es el agujero de la capa de ozono?

Agujero de la capa de ozono © Fuente NASA
Agujero de la capa de ozono © Fuente NASA

Agujero de la capa de ozono, octubre de 2011
Las concentraciones bajas de ozono
se indican en morado y azul
Fuente: NASA

La destrucción de ozono es mayor en el Polo Sur. Se produce sobre todo a finales del invierno y principios de la primavera (de agosto a noviembre). Los valores máximos de agotamiento se producen a principios de octubre, cuando en muchos casos el ozono desaparece en extensas zonas. Este grave agotamiento crea el denominado "agujero de la capa de ozono", que puede verse en las imágenes del ozono total antártico por medio de observaciones por satélite. La mayoría de los años, la superficie máxima del agujero es superior al propio continente antártico.

Aunque las pérdidas de ozono son menos extremas en el hemisferio norte, se ha observado también un debilitamiento significativo de la capa de ozono en el Ártico, e incluso en la Europa continental. La pérdida de ozono sobre el Ártico es, sin embargo, menos grave que la de la región antártica y varía más de un año a otro debido a la situación climática y geográfica de la región ártica. No obstante, en marzo de 2011 se observó por primera vez en el Ártico y en partes de Europa no solo la reducción de la capa de ozono sino incluso un agujero.

 

¿Qué efectos tiene para la salud el agotamiento de la capa de ozono?

El incremento de los niveles de radiación ultravioleta en la superficie de la tierra es perjudicial para la salud humana. Entre los efectos negativos se incluyen el aumento de casos de determinados tipos de cáncer de piel, cataratas y alteraciones del sistema inmunitario. La mayor penetración de la radiación ultravioleta da lugar a una producción adicional de ozono a nivel del suelo, lo que provoca enfermedades respiratorias.

¿Qué efectos tiene para el medio ambiente el agotamiento de la capa de ozono?

La radiación UV también afecta a los ecosistemas terrestres y acuáticos, al alterar el crecimiento, las cadenas de alimentos y los ciclos bioquímicos. En particular, los organismos acuáticos que viven justo debajo de la superficie del agua y que constituyen la base de la cadena alimentaria sufren los efectos adversos de los elevados niveles de radiación ultravioleta. Los rayos UV pueden tener también efectos negativos para el crecimiento de las plantas y reducir así la productividad agraria. Además, el agotamiento del ozono estratosférico altera también la distribución de la temperatura en la atmósfera, lo que da lugar a numerosos efectos medioambientales y climáticos.

¿Qué efectos económicos tiene el agotamiento de la capa de ozono?

El incremento de los costes sanitarios es el impacto económico directo más importante del aumento de la radiación UV. Los gastos médicos de millones de casos adicionales de cáncer de piel y cataratas suponen un reto para los sistemas de asistencia sanitaria, especialmente en los países menos desarrollados. El aumento de la radiación ultravioleta reduce también la vida útil y la resistencia a la tracción de plásticos y fibras.

Entre las repercusiones económicas indirectas se incluyen, por ejemplo, los costes adicionales de la lucha contra el cambio climático o los derivados de la disminución de las poblaciones de peces.

¿Se recuperará la capa de ozono?

A pesar de la normativa existente sobre las SAO, el agotamiento de la capa de ozono sigue siendo grave. Esto se debe a que, una vez liberadas, las SAO permanecen en la atmósfera durante muchos años y siguen provocando daños. Sin embargo, dado que cada vez son menores las cantidades de SAO liberadas, ya pueden verse los primeros signos de recuperación de la capa de ozono. A pesar de todo, teniendo en cuenta la prolongada vida útil de las SAO y a menos que se adopten medidas adicionales, la capa de ozono tiene pocas probabilidades de recuperarse plenamente antes de la segunda mitad del siglo.

¿Qué puedo hacer para proteger la capa de ozono?

Las sustancias que agotan la capa de ozono siguen aún presentes en muchos tipos de equipos y aparatos antiguos, por lo que saber qué hacer con ellos es crucial. Hay una serie de medidas prácticas que los particulares pueden tomar para ayudar a proteger la capa de ozono:

  • Asegurarse de que los antiguos refrigeradores y aparatos de aire acondicionado se eliminen de forma segura llevándolos a un centro de reciclaje. Tener cuidado de no dañar el circuito de refrigeración que contiene SAO.
  • Asegurarse de que los técnicos que reparen el frigorífico o el aparato de aire acondicionado recuperan y reciclan las antiguas SAO de manera que se no se liberen en la atmósfera.
  • Al hacer obras en casa, asegurarse de que las antiguas espumas aislantes que contienen SAO se eliminan como residuos peligrosos para el medio ambiente.
  • Profundizar su conocimiento sobre el agotamiento de la capa de ozono y sugerir actividades en la escuela de sus hijos para mejorar la sensibilización sobre el problema y empezar a tomar medidas a escala local.

¿Cómo puedo protegerme de la radiación UV?

Hay un vínculo directo entre el aumento de la exposición a la radiación UV y un mayor riesgo de contraer determinados tipos de cáncer de piel. Entre los factores de riesgo se incluyen el tipo de piel, las quemaduras solares sufridas en la infancia y la exposición a la luz solar intensa. La práctica reciente, cada vez más extendida, de aumentar deliberadamente la exposición a la luz solar intensa durante las vacaciones, es en parte responsable del aumento de casos de cáncer de piel maligno. Para reducir al mínimo el riesgo de contraer cáncer de piel, es importante cubrir la piel con ropa o con una loción solar de protección adecuada, llevar sombrero y ponerse unas gafas de sol con filtro UV para proteger los ojos.

¿Qué ocurre con los efectos positivos de la radiación UV?

Si bien el aumento de la radiación UV es perjudicial para la salud humana, una exposición muy baja puede tener también efectos negativos. Estos efectos tienen que ver principalmente con la disminución de la producción de vitamina D en la piel, que es inducida por la radiación UV. La carencia de vitamina D provoca una serie de enfermedades, como la osteoporosis, la osteomalacia (reblandecimiento de los huesos), el raquitismo o problemas cardiovasculares. Las personas de piel oscura son especialmente vulnerables a la disminución de la radiación UV natural. Sin embargo, la vida cotidiana proporciona una exposición adecuada a la radiación UV a la mayoría de las personas. En el caso de los seres humanos saludables, no hay razón médica alguna para aumentar la exposición.