Acción por el Clima

Reparto del esfuerzo: objetivos de emisiones de los Estados miembros

Política

La legislación sobre el reparto del esfuerzo establece objetivos anuales vinculantes de emisiones de gases de efecto invernadero para los Estados miembros para los períodos 2013-2020 y 2021-2030. Los objetivos se refieren a las emisiones de la mayoría de los sectores no incluidos en el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCDE UE), como los transportes, los edificios, la agricultura y los residuos.

La legislación sobre el reparto del esfuerzo forma parte de una serie de políticas y medidas sobre el cambio climático y la energía que contribuirán a que Europa avance hacia una economía hipocarbónica y aumente su seguridad energética.

Los objetivos nacionales supondrán colectivamente una reducción de las emisiones totales de la UE de alrededor del 10% de aquí a 2020 y del 30% de aquí a 2030, en relación con los niveles de 2005.

Junto con la reducción de las emisiones cubiertas por el RCDE UE del 21% de aquí a 2020 y del 43% de aquí a 2030, la UE podrá cumplir sus objetivos climáticos para 2020 y 2030.

Reducción de las emisiones de aquí a 2020: 10%

La Decisión de reparto del esfuerzo forma parte del marco estratégico de políticas en materia de cambio climático y energía para 2020 de la UE.

Establece objetivos nacionales de emisiones para 2020, expresados en porcentaje de variación con respecto a los niveles de 2005. También fija las modalidades de cálculo de las asignaciones anuales de emisiones (AAE) en toneladas para cada año entre 2013 y 2020 y define los mecanismos de flexibilidad.

Los objetivos nacionales se basan en la riqueza relativa de los Estados miembros, medida en términos de producto interior bruto (PIB) per cápita.

Los países menos ricos asumen objetivos menos ambiciosos porque es probable que su crecimiento económico, relativamente superior, produzca emisiones más importantes y que sus capacidades de inversión sean relativamente menores.

Las metas nacionales de emisiones para 2020 oscilan entre una reducción del 20% de aquí a 2020 (respecto de los niveles de 2005) para los Estados miembros más ricos, y un incremento del 20% en el menos rico, Bulgaria. Croacia, que se adhirió a la UE el 1 de julio de 2013, está autorizada a aumentar las emisiones en un 11%.

Reducción de las emisiones de aquí a 2030: -30 %

Objetivos específicos de reducción de emisiones de los Estados miembros para 2030

El Reglamento sobre las reducciones anuales vinculantes de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de los Estados miembros entre 2021 y 2030 (Reglamento sobre el reparto del esfuerzo), adoptado en 2018, forma parte de la estrategia de la Unión de la Energía y la aplicación en la UE del Acuerdo de París.

Establece objetivos nacionales de reducción de emisiones para 2030 para todos los Estados miembros, que oscilan entre el 0% y el -40% con respecto a los niveles de 2005.

Más información sobre los objetivos y los mecanismos de flexibilidad para 2021-2030

Medidas nacionales

Contrariamente a los sectores del RCDE UE, que están regulados a escala de la UE, los Estados miembros son responsables de las políticas y las medidas nacionales para limitar las emisiones de los sectores cubiertos por la legislación sobre el reparto del esfuerzo.

Ejemplos de posibles políticas y medidas:

  • reducir las necesidades de transporte
  • fomentar el transporte público
  • abandonar los transportes basados en combustibles fósiles
  • apoyar programas de rehabilitación de edificios
  • utilizar sistemas de calefacción y refrigeración más eficientes
  • utilizar energías renovables para la calefacción y la refrigeración
  • favorecer prácticas agrícolas más respetuosas con el clima
  • transformar estiércol animal en biogás.

Medidas de la UE

Las medidas adoptadas a escala de la UE ayudarán a los Estados miembros a reducir las emisiones. Por ejemplo:

  • las normas de emisión de CO2 para los turismos y furgonetas nuevos reducirán las emisiones del transporte por carretera;
  • las emisiones de los edificios se reducirán con medidas para mejorar la eficiencia energética de los edificios, requisitos de diseño ecológico para los productos relacionados con la energía y sistemas de etiquetado energético para informar a los consumidores;
  • las restricciones sobre gases industriales fluorados (gases F) y la aplicación de otras políticas medioambientales de la UE, por ejemplo, sobre los residuos y la protección del suelo, también contribuirán a la consecución de los objetivos nacionales.

Gases y fuentes

La Decisión de reparto del esfuerzo cubre los seis gases de efecto invernadero regulados por el Protocolo de Kioto durante el primer período de compromiso (2008-2012):
  • dióxido de carbono (CO2)
  • metano (CH4)
  • óxido nitroso (N2O)
  • hidrofluorocarburos (HFC)
  • perfluorocarburos (PFC)
  • hexafluoruro de azufre (SF6).

El Reglamento de reparto del esfuerzo añade a estos el trifluoruro de nitrógeno (NF3), que representa una fuente muy pequeña en la UE.

Los objetivos se refieren a las emisiones dentro de la UE de gases de efecto invernadero procedentes de las categorías de fuentes del IPCC (energía, procesos industriales y utilización de productos, agricultura y residuos).

No se aplican a las emisiones reguladas por el RCDE UE ni a las emisiones y absorciones resultantes del uso de la tierra, las emisiones y absorciones derivadas del cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS), que están cubiertas por el Protocolo de Kioto y, a partir de 2021, por el Reglamento UTCUTS.

Documentación

Documentos de referencia

Estudios

2012

2010

Preguntas frecuentes

Preguntas y respuestas sobre la Decisión de reparto del esfuerzo (octubre de 2013)

¿Cómo se reparte entre sectores y Estados miembros el objetivo de reducción de las emisiones de gases de la Unión Europea para 2020?

El paquete de medidas sobre la energía y el cambio climático de 2009 aplica el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE en un 20% por debajo de los niveles de 1990 de aquí a 2020. El esfuerzo de reducción se reparte como sigue:

  • una reducción del 21% de las emisiones en los sectores cubiertos por el régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (RCDE UE) con respecto a los niveles de 2005;
  • una reducción de alrededor del 10% en la mayoría de los demás sectores, que están cubiertos por la Decisión de reparto del esfuerzo (DRE), en relación con 2005.

Considerados conjuntamente, estos dos instrumentos permitirán alcanzar una reducción global del 14% en relación con 2005, lo que equivale a una reducción del 20% con respecto a 1990. Los sectores cubiertos por el RCDE UE requieren una reducción mayor porque es más barato reducir las emisiones en el sector de la electricidad que en la mayor parte del resto de los sectores.

Como en 2013 se introdujo un único límite máximo de emisiones del RCDE UE para toda la UE, el régimen de reparto del esfuerzo entre los Estados miembros en virtud de la DRE ha sido determinado exclusivamente para la reducción de las emisiones de los sectores no cubiertos por el RCDE UE. Estos sectores son, entre otros, el transporte (por carretera y ferrocarril, pero no la aviación ni el transporte marítimo internacional), la construcción (en especial la calefacción), los servicios, las pequeñas instalaciones industriales, la agricultura y los residuos. Aunque muchos de los emisores son pequeños, el conjunto de todos ellos representa alrededor del 60% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. Las emisiones procedentes del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura (UTCUTS) no se incluyen en la Decisión de reparto del esfuerzo.

Por regla general, corresponde a los Estados miembros definir y aplicar sus propias políticas y medidas para reducir las emisiones de los sectores de la Decisión de reparto de esfuerzo. No obstante, una serie de medidas a escala de la UE en ámbitos como las normas de eficiencia energética, los límites de las emisiones de CO2 de los turismos y las furgonetas y la gestión de residuos contribuirá asimismo a reducir las emisiones en estos sectores.

Esquema de los objetivos

¿Cómo se reparte entre los Estados miembros el objetivo de reducción del 10% de los sectores cubiertos por la Decisión de reparto del esfuerzo?

Todos los Estados miembros han adoptado objetivos nacionales de emisión para 2020, que se expresan en porcentaje de variación con respecto a los niveles de 2005. En conjunto, los objetivos nacionales suponen una reducción global del 10%.

El PIB per cápita se ha utilizado como criterio principal a la hora de fijar los objetivos nacionales. Este enfoque tiene dos ventajas. Garantiza que los esfuerzos reales y los costes asociados se distribuyan de forma justa y equitativa. También permite, además, un crecimiento más rápido en los países menos ricos, donde el desarrollo económico todavía debe igualarse con el de otros Estados miembros.

De acuerdo con la DRE, los países con un bajo PIB per cápita estarán autorizados a emitir más de lo que lo hicieron en 2005 debido a que su crecimiento económico relativamente mayor irá probablemente acompañado de un aumento de las emisiones en sectores como el transporte. La reducción de emisiones necesaria en los Estados miembros cuyo PIB per cápita es inferior a la media de la UE es, por lo tanto, más baja (es decir, inferior al 10% con respecto a los niveles de 2005). Los Estados miembros menos ricos podrán aumentar sus emisiones en los sectores incluidos en la DRE hasta un 20% por encima de los niveles de 2005. No obstante, estos objetivos representan un límite para sus emisiones y requerirán también un esfuerzo de reducción.

Objetivos de reparto del esfuerzo para 2020

Por el contrario, en los Estados miembros más ricos, cuyo PIB per cápita es superior a la media de la UE, es necesario reducir las emisiones por encima de la media de la UE. Esas reducciones pueden alcanzar hasta un máximo del 20% por debajo de los niveles de 2005 en los Estados miembros con el PIB per cápita más elevado.

El límite del 20% sobre las reducciones o incrementos de emisiones nacionales en comparación con 2005 garantiza que los objetivos para cada país sigan siendo técnica y económicamente viables y que no exista un aumento desproporcionado de los costes globales.

¿Qué puede hacer un Estado miembro para cumplir su objetivo nacional en los sectores cubiertos por la Decisión de reparto del esfuerzo?

En sectores como la construcción y el transporte por carretera, muchas de las decisiones importantes se tomarán a nivel de los Estados miembros. Entre las políticas y medidas destinadas a reducir las emisiones se encuentran la gestión del tráfico, el progresivo abandono del transporte basado en el carbono, los regímenes fiscales, el fomento del transporte público, los biocarburantes, la planificación urbana y del transporte, la mejora de las normas de rendimiento energético para los edificios, sistemas de calefacción más eficientes y utilización de energías renovables para la calefacción. Las medidas para reducir y reciclar los flujos de residuos y para reducir el depósito en vertederos también pueden tener un impacto significativo en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las directrices sobre ayudas estatales en el ámbito del medio ambiente aumentan la capacidad de los Estados miembros de aplicar las medidas antes citadas, evitando al mismo tiempo distorsiones de la competencia en el mercado interior.

Varias medidas importantes a escala de la UE ayudarán a los Estados miembros a reducir las emisiones y, por lo tanto, a cumplir sus objetivos nacionales. Las nuevas normas de eficiencia para calderas y calentadores, por ejemplo, así como unos sistemas de etiquetado adecuados destinados a informar a los consumidores, podrían también contribuir a reducir considerablemente las emisiones de los edificios. La plena aplicación de la Directiva sobre el vertido de residuos (en 2016) permitirá una reducción significativa de las emisiones de metano, un potente gas de efecto invernadero.

Además, los Estados miembros también pueden utilizar una serie de mecanismos de flexibilidad, incluidos los créditos procedentes de proyectos del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) (véase el punto 5).

¿Por qué todos los objetivos se basan en el año 2005, y no en 1990 como el Protocolo de Kioto?

2005 representa la situación en el momento en que comenzaron los trabajos sobre el análisis económico que sustentan el paquete legislativo sobre cambio climático y energía. La utilización del año 2005 como referencia para calcular la reducción de las emisiones y la cuota de fuentes de energía renovables en 2020 ofrece una imagen fácilmente comprensible de los cambios necesarios.

¿Puede fijar un Estado miembro para sus emisiones de gases de efecto invernadero un objetivo nacional más ambicioso que sus obligaciones en virtud de la legislación de la UE?

Sí, no hay nada que impida a los Estados miembros adoptar sus propios objetivos de emisiones en sectores cubiertos por la Decisión de reparto del esfuerzo y dar visibilidad a sus propios esfuerzos para luchar contra el cambio climático, hacer un seguimiento de los progresos y movilizar a los ciudadanos. De hecho, varios Estados miembros, como Dinamarca, Alemania, Suecia y el Reino Unido, adoptaron objetivos nacionales que van más allá de sus compromisos en el marco de la legislación de la UE.

Sin embargo, no pueden fijarse objetivos nacionales para el total de las emisiones de gases de efecto invernadero en el período 2013-2020, ya que es imposible saber en qué medida se reducirán en cada Estado miembro las emisiones procedentes de los sectores incluidos en el RCDE UE. Desde 2013 se aplica un único límite máximo para toda la UE a las emisiones del RCDE UE en lugar de los límites máximos nacionales que existían anteriormente.

Enlaces

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