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Aptitud para la conducción

Aptitud para la conducción

Botella vacía sobre parabrisas rotoEn Europa, los conductores deben poseer un mínimo de aptitudes físicas y psíquicas para obtener el permiso de conducir. Pero cada país de la UE puede aplicar requisitos aún más estrictos.

La normativa europea se ha revisado para que las personas que padecen de epilepsia, diabetes y otras enfermedades puedan seguir conduciendo si su estado puede controlarse.

Los conductores profesionales están sujetos a controles más estrictos de sus aptitudes físicas y psíquicas. La nueva legislación prevé revisiones médicas cada cinco años.

El alcohol, las drogas y el volante

La conducción bajo los efectos del alcohol es un factor determinante en casi el 25% de los accidentes mortales: en 2012 se cobró unas 6.500 vidas en Europa. Otras sustancias —no solo drogas, sino también fármacos— representan un problema de seguridad vial, ya sea aisladamente o en combinación con alcohol.

Todos los países de la UE han establecido límites de la cantidad de alcohol que pueden consumir los conductores. Para otras drogas no siempre están determinados límites legales. Es más complicado calibrar el riesgo cuando se consumen combinaciones de drogas.

En 2013, la Comisión publicó un estudio sobre el uso de dispositivos antiarranque, en el que se analizaba su eficacia para reducir los accidentes causados por el alcohol y los costes y beneficios de las distintas maneras de utilizarlos.

En 2006, la UE puso en marcha el proyecto DRUID, de cuatro años de duración, para estudiar los efectos del consumo de sustancias que alteran el estado psíquico (psicoactivas) en la conducción. El proyecto, una de las iniciativas comunitarias más ambiciosas de este tipo hasta la fecha, contó con un presupuesto de 18 millones de euros y con investigadores en más de 20 países.

Fatiga

La fatiga interviene en el 10-20% de los accidentes de tráfico. Los conductores profesionales de camiones son quienes corren mayor riesgo de sufrir accidentes por su culpa. Para ellos la normativa de la UE establece límites de horas de trabajo.

Un sistema para reducir este tipo de accidentes sería equipar los vehículos con sistemas de supervisión que alertasen a los conductores cuando mostraran signos de somnolencia.