capítulo precedentecapítulo siguientePágina principal

En la sección «Cabos sueltos» se publican notas breves en que se exponen argumentos o se facilitan datos para solucionar problemas concretos de traducción o terminología. El carácter normativo o meramente orientador de las soluciones aportadas se desprende de la categoría de las fuentes. PUNTOYCOMA

RESEÑAS


Hechas para entenderse

Natividad Gallardo San Salvador (dir.)
Terminología y traducción: Un bosquejo de su evolución
Editorial Atrium, Granada, 2003, 373 páginas.
ISBN: 84-96101-16-9

Bajo la dirección de Natividad Gallardo, este volumen reúne más de una treintena de intervenciones en el II Coloquio Internacional sobre Enseñanza de la Terminología, celebrado por iniciativa de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada.

Seguramente no habrá nadie más fácil de convencer de la necesaria simbiosis de terminología y traducción que el traductor de la llamada literatura gris, término que aplicamos aquí, en el sentido abusivamente amplio que exige el mercado actual de la traducción, a todo texto escrito que no se considera literatura.

De las seis secciones en que se divide la obra, la primera constituye una reflexión teórica sobre las relaciones de la terminología con la traducción especializada; la segunda se dedica a la enseñanza de la terminología enfocada especialmente para traductores; las secciones tercera y cuarta abordan aspectos prácticos de la terminología en la traducción científica y técnica y en la traducción jurídica y comercial respectivamente; la sección quinta compara el diferente trato que recibe la asignatura de terminología en los planes de estudios de cinco centros universitarios; y la sexta y última sección se dedica a un asunto clave y en pleno desarrollo: la cooperación en terminología.

El traductor profesional encontrará, en las secciones tercera, cuarta y sexta, interesantes reflexiones y abundante información práctica sobre métodos de trabajo y herramientas terminológicas concebidas específicamente para el proceso de traducción o fácilmente integrables en él. Hay también alguna aportación de relleno, inevitable en una publicación de este tipo, pero el conjunto está a la altura que cabe esperar del muy aceptable nivel que han alcanzado en pocos años las facultades españolas de Traducción e Interpretación. La emotiva semblanza del desaparecido Ángel Martín Municio, científico y académico, que nos presenta al comienzo del libro Amelia de Irazazábal, nos recuerda la labor de algunos pioneros. Precisamente hace ahora un año nos dejó también Amelia de Irazazábal, pero su impulso al trabajo terminológico en lengua española sigue dando sus frutos. Este libro recoge también propuestas recientes, como la del nuevo marco metodológico (el «modelo de las puertas») concebido por Teresa Cabré y su equipo del IULA (Universitat Pompeu Fabra), buen ejemplo de que la reflexión terminológica en español ha abandonado el enfoque ultranormativo y cientifista de la escuela vienesa y se decanta, con propuestas propias, por un enfoque pragmático, basado en la comunicación. Parece, y de ello es una prueba este libro, que el acercamiento a la terminología desde la traducción especializada ha sido determinante en esta evolución. La traducción científico-técnica y el desarrollo de la terminología son vitales para lenguas como el español o el catalán, la lengua peninsular que indudablemente más ha contribuido al despegue de la terminología en España.

Además de proporcionarnos interesantes reflexiones sobre la práctica terminológica, este libro nos confirma la indisolubilidad de las relaciones entre traducción especializada y terminología. La traducción siempre será una fuente de problemas y dilemas terminológicos (como los que recogemos a menudo en este mismo boletín) y la terminología es la disciplina que puede proporcionarnos las mejores pistas para solucionarlos.

PUNTOYCOMA

capítulo precedentecapítulo siguientePágina principal