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BUZÓN


Políticas de trabajo rentable

Me ha gustado leer la colaboración de Carmen Torregrosa publicada en el nº 93 de PUNTOYCOMA, porque trata del asunto que va a acabar un día con mi salud mental: ¿cómo traducir lo intraducible?

Carmen nos da a roer el duro hueso «making work pay policies», invitándonos a sugerir posibles traducciones.

Pues bien, sin querer me ha venido a la cabeza la idea de que trabajar salga a cuenta, valga la pena (como dice Carmen), sea rentable. ¡Rentable! Esta palabra me gusta. Una inversión rentable vale la pena hacerla, un trabajo rentable vale la pena hacerlo.

A continuación he pensado que si alguien se propone iniciar una política en esa dirección, lo que iniciará será una política «de algo». Si ya hay políticas de puertas abiertas, políticas de empleo y políticas de ahorro, ¿por qué no va a haber políticas de trabajo? Quiero decir... políticas de trabajo rentable.

Queda, naturalmente, la cuestión de las diversas interpretaciones que el lector pueda hacer, pero ese es un temor que se esfuma pronto. Todas las expresiones se pueden interpretar de varias formas hasta que los hablantes establecen su significado.

Nadie tiene la menor duda sobre lo que es la declaración de la renta, y sin embargo, ¿es la renta la que declara algo, o soy yo quien declara la renta? Todos sabemos lo que es la salida de incendios, pero ¿son los incendios los que salen por ahí, o soy yo quien sale cuando hay un incendio?

Quizá se caiga por su propio peso, pero hay casos más complicados. ¿Qué son las políticas de población? ¿Son políticas destinadas a poblar? ¿Y las políticas de género? ¿De qué género, dejando aparte la polémica sobre el término?

Y sin embargo, está claro como el agua.

Andrés López Ciruelos
Traducción médica. Alemania
minus3plus4@t-online.de

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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