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En la sección «Cabos sueltos» se publican notas breves en que se exponen argumentos o se facilitan datos para solucionar problemas concretos de traducción o terminología. El carácter normativo o meramente orientador de las soluciones aportadas se desprende de la categoría de las fuentes. PUNTOYCOMA

CABOS SUELTOS


«Género», por ley

Los acalorados debates sobre el problema del sexo-género han llevado a la plaza pública una discusión iniciada hace ya años por sociólogos y luego, inevitablemente, por traductores1. Conviene recordar que la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (http://www.boe.es/boe/dias/2004-12-29/pdfs/A42166-42197.pdf) consagra en la legislación española el neologismo «género», al menos en la expresión «violencia de género». Y ello a pesar del desacuerdo de la Academia2, que defendía la expresión «violencia doméstica», y contra la reacción airada de algún académico3.

La aceptación de «género» en nuestra legislación, después de un debate público y tras no pocos titubeos, es tanto más significativa por ser más consciente. La mencionada Ley Orgánica recoge, en su explícita y exhaustiva exposición de motivos, la discriminación positiva en la que se basa la lucha contra la «violencia de género». Este enfoque del legislador ha invalidado, sin duda, la propuesta «violencia doméstica4», en la que se aplica restrictivamente el adjetivo doméstico a «la mujer» o a «la mujer en el hogar».

La Ley Orgánica define la «violencia de género» en su artículo 1, pero en algunas Comunidades Autónomas se ha profundizado aún más en este concepto. Así, por ejemplo, en la Comunidad de Cantabria5, se tipifican diez conductas que se consideran violencia de género.

Con posterioridad a la Ley Orgánica, otros instrumentos jurídicos han establecido una clara sinonimia entre «violencia de género» y «violencia sobre la mujer» o «violencia contra las mujeres»; por ejemplo:

REAL DECRETO 237/2005, de 4 de marzo, por el que se establecen el rango y las funciones de la Delegación Especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer, prevista en la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de protección integral contra la violencia de género

En el BOE de 12 de abril de 2005 se publicó una corrección de errores a la Ley Orgánica 1/2004 que afecta exclusivamente a la denominación de los juzgados específicos, quizás motivada por la oposición al concepto de género de ciertas asociaciones judiciales:

En la página 42168, primera columna, en la exposición de motivos, en el apartado III, párrafo vigésimo primero, segunda y tercera líneas, donde dice: «...Juez de violencia de género,...», debe decir: «...Juez de Violencia sobre la Mujer,...».

[...]

En la página 42168, segunda columna, en la exposición de motivos, en el apartado III, párrafo vigésimo segundo, undécima línea, donde dice: «Juzgados de Violencia de género,...», debe decir: «...Juzgados de Violencia sobre la Mujer,...».

PUNTOYCOMA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 Véanse, por ejemplo, los artículos publicados en los números 42, 44, 69, 70 (colaboraciones y comunicaciones) y 87 de puntoycoma.
2 En la sección «Área lingüística» del sitio de la RAE (http://www.RAE.ES).
3 http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=89&id_firma=664.
4 La violencia de género no se ejerce forzosamente en el hogar, aunque se geste muchas veces en él. Por otro lado, el concepto de «violencia doméstica», que parece aludir a la «violencia en el hogar», se nos antoja más amplio que el de «violencia de género» que define la Ley Orgánica en su exposición de motivos.
5 La Ley 1/2004, de 1 de abril, Integral para la Prevención de la Violencia Contra las Mujeres y la Protección a sus Víctimas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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