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En la sección «Cabos sueltos» se publican notas breves en que se exponen argumentos o se facilitan datos para solucionar problemas concretos de traducción o terminología. El carácter normativo o meramente orientador de las soluciones aportadas se desprende de la categoría de las fuentes. PUNTOYCOMA

CABOS SUELTOS


Transposición

 A pesar de cierta resistencia castiza dentro y fuera de las instituciones, está suficientemente implantado desde hace años el término «transposición» [de la legislación comunitaria a la legislación nacional], que convive con la expresión «adaptación del Derecho interno» [a las Directivas comunitarias] e incluso con «incorporación» [en este caso de la legislación comunitaria al Derecho interno]. Sin rechazar la «transposición» los juristas lingüistas del Tribunal de Justicia de la UE prefieren la forma «adaptación» para mantener la coherencia interna en la traducción de la jurisprudencia comunitaria y por entender que es la que mejor expresa el proceso, ya que es el Estado miembro el que debe hacer lo necesario para adaptar su legislación a la comunitaria.

Como neologismo comunitario, «transposición» tiene la ventaja de haber adquirido una especificidad que hace innecesarias, por redundantes, las coletillas: «de un acto jurídico comunitario a la legislación nacional» (en el caso de incorporación) o «del Derecho nacional a la legislación comunitaria» (en el caso de adaptación). Quizás por esta concisión, formas como «transposición» y «transponer» han sido aceptadas por el legislador español, como parte de la llamada jerga comunitaria que convive con expresiones de registro más formal o mayor precisión jurídica.

En lo que se refiere a la forma, el DRAE nos remite a las cultas «transponer», «transposición», pero los diccionarios de uso, como el de Seco, prefieren la forma sin ene: «trasponer», «trasposición», que también se usan, aunque menos, en nuestros textos.

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