BUZÓNMás sobre la ene de TallinHe leído la aportación del señor Lappi-Seppälä (PUNTOYCOMA, número 73) y entiendo bien que los estonios gusten más de las dos enes por las razones que él expone. Sin embargo, en principio, salvo casos desesperados que en este momento no se me ocurren (pero que puede haberlos), en la utilización de topónimos hemos de huir de razones políticas, porque, de lo contrario, estamos perdidos. Teniendo esto en cuenta, la supresión de una de las dos enes obedece a la existencia de una norma que en español suele cumplirse en casi todos los casos: simplificar los signos dobles: ss = s, nn = n, aa = a, etcétera. No creo que sea otra la causa. (Por supuesto, la mayoría de nosotros, por no decir todos, nunca nos pondríamos del lado de la URSS contra los estonios.) José Martínez de Sousa
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