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RESEÑAS


Gramática de la lengua española

Emilio Alarcos Llorach
Espasa Calpe
Madrid
1994

A mediados del año pasado se publicó la esperada gramática de Alarcos, que estaba destinada a ser la nueva gramática de la Real Academia y se editó finalmente como el primer volumen de una nueva colección académica (la colección Nebrija y Bello)

La obra de Alarcos se caracteriza, como toda buena gramática, por su exhaustividad, es decir, por la voluntad de no restringirse a una variedad o norma concreta del español (por ejemplo, la norma culta), para lo cual el autor toma como base un amplísimo corpus extraído de obras de escritores españoles y americanos.

Alarcos es un lingüista que en todos sus estudios gramaticales del español desde un punto de vista sincrónico ha adoptado un método de análisis funcionalista. Según esta orientación teórica, en la que se encuadran diversas escuelas lingüísticas, las unidades gramaticales deben definirse por su comportamiento en el discurso y no a partir de su significado. No obstante, Alarcos no es funcionalista a ultranza y en él el sentido común no se subordina a adhesiones metodológicas, sino todo lo contrario. Por ello utiliza, si bien implícitamente, el criterio del significado cuando le parece absolutamente necesario. Así, por ejemplo, sólo este criterio explica su análisis de ya que como locución conjuntiva frente a otras unidades de adverbio + que, como siempre que, en las que la conjunción que introduce una oración adyacente del adverbio.

Fruto de su posición teórica son algunos análisis que difieren completamente de la interpretación tradicional. Por ejemplo, el tradicional artículo indeterminado no va a considerarse como artículo, sino que va a clasificarse dentro de los indefinidos. Otro ejemplo: la categoría del pronombre personal se subdivide en dos categorías independientes: la de los sustantivos personales (constituida por los pronombres personales tónicos: yo, , etc.) y los incrementos personales del verbo: lo, le, etc., que, además de por la ausencia de tonicidad, se diferencian de los anteriores por necesitar el apoyo de un verbo para aparecer en el discurso.

A pesar de estar claramente situado en una determinada corriente teórica, en ocasiones Alarcos ha optado por contentar a todos, seguramente en un intento de hacer una gramática aceptable por personas (los académicos) con opiniones divergentes y por conseguir que su gramática llegue a un público lo más amplio posible. Este intento tiene como consecuencia la adopción de términos tradicionales no utilizados en ensayos ya clásicos incluidos en sus Estudios de Gramática Funcional (Madrid, Gredos): los implementos y complementos, por ejemplo, van a volver a ser objetos directos e indirectos.

Pero si en este caso se trata de un problema puramente terminológico, en otros va a realizar concesiones de mayor calibre. Así, por ejemplo, el estudio de la oración compuesta es, con ligeras variaciones, principalmente clasificatorias, una réplica del análisis tradicional. Esto es tanto más decepcionante cuanto que la sintaxis, y en particular la sintaxis de la oración compuesta, es uno de los niveles gramaticales en los que la aportación del funcionalismo español ha sido más interesante.

Esta simplificación contrasta con otros lugares en los que el autor expone los problemas con una complejidad que, si bien demuestra su capacidad de análisis, puede resultar un tanto abstrusa para el lector no acostumbrado a lecturas lingüísticas: es el caso de la explicación del sistema fonológico de las consonantes españolas.

Al principio de esta reseña aludíamos a la exhaustividad de esta gramática, entendiendo por tal la voluntad de reflejar las distintas normas de nuestra lengua. Esta afirmación se limita, no obstante, a los temas gramaticales tocados por el autor, pero no a la inclusión de todos los aspectos gramaticales de la lengua, ya que Alarcos, siguiendo una tendencia bastante normal en los autores de gramáticas del español, obvia un aspecto que debería ocupar el lugar que le corresponde dentro de nuestra gramática: nos referimos a la formación de palabras mediante elementos derivativos y por composición.

A modo de conclusión, señalaremos que Alarcos ha querido escribir una gramática académica accesible al gran público sin renunciar a sus convicciones teóricas, un difícil ejercicio de equilibrio que seguramente no satisfará a todos.

José Luis Martín Yuste
JMO A3/68 A
tel.: 34909



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