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COLABORACIONES


Sobre la traducción de "information technology"

Cuando comenzaron a difundirse por Francia, allá por los años cincuenta, las nuevas máquinas de calcular llegadas de América (o fabricadas en el país, como las famosas Gamma de Bull), se sintió la necesidad de acuñar una expresión que permitiera referirse a todo lo relacionado con ellas. Aunque hubo diversas propuestas, terminó por prosperar la formulada en junio de 1962 por Ph. Dreyfus y R. Lattès: informatique. En una época en la que, todavía, España estaba más cerca de Francia que de Estados Unidos, el término fue importado enseguida (dicen que en 1965), tras la oportuna adaptación: informática.

Faltaba mucho tiempo para que comenzara a hablarse en inglés de information technology, y por aquellos años todo el mundo sabía que nuestra informática era el equivalente de computer science (o de computing, o de electronic data processing). Se dice que el término information technology apareció a finales de los setenta, aunque personalmente creo que su uso no empezó a generalizarse hasta después de 1980, año en que se publicó en el Reino Unido un informe oficial sobre el tema que tuvo gran resonancia. Surgió para denominar un fenómeno nuevo nacido de los avances de la microelectrónica: la convergencia de una serie de tecnologías relacionadas con el tratamiento de la información que hasta entonces se habían considerado independientes, tales como la informática, la telecomunicación o el vídeo. No obstante, hay que reconocer que las fronteras de este nuevo sector nunca han estado bien delimitadas, por lo que caben distintas opiniones con respecto a cuáles son las tecnologías que lo integran. Por citar un ejemplo, los autores del libro "La industria de las tecnologías de la información (1985-1990)" (Madrid, Fundesco, 1991) entienden este término en un sentido muy amplio y consideran que incluye cinco subsectores básicos: componentes electrónicos, informática, telecomunicaciones, electrónica de consumo y automatización industrial.

Ante esta situación, la opción más simple y razonable para la lengua española era seguir aplicando el término informática al tratamiento de la información mediante ordenadores, como se venía haciendo, y crear otro término para designar la nueva realidad que en inglés se denomina information technology: lo lógico (dentro de la lógica con que se vienen creando los términos científicos y técnicos en español en las últimas décadas) es que fuera el calco tecnología de la información. Y esta solución empezó a utilizarse en nuestra lengua de inmediato y con la mayor naturalidad. Ya en el informe "Nuevas tecnologías, economía y sociedad en España", redactado en 1986 por un grupo de expertos españoles a petición de la Presidencia del Gobierno, figura el término tecnologías de la información, incluso como entrada del glosario, perfectamente definido y distinguido de informática. Al año siguiente el CSIC y Fundesco elaboran un estudio sobre la "Comunidad científica española en las tecnologías de la información" y no mucho después se crea el PRONTIC (Programa Nacional de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones), dentro del Plan Nacional de I+D.

Y tal solución es la que sigue aplicándose comúnmente, de lo cual es testimonio su adopción por AENOR (véanse p. ej. las normas 71-012 y 71-111) y su presencia en diccionarios recientes como el Oxford de Informática.

Remigio Gómez Díaz
JECL 4/5

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