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RESEÑAS


Manual del traductor de las Naciones Unidas

Manual de instrucciones para los traductores
División de Traducción, Servicio Español
Naciones Unidas. Nueva York, 1985.

Puede consultarse ya en las bibliotecas españolas de la Comisión el Manual de instrucciones para los traductores de las Naciones Unidas, versión de septiembre de 1985. Se recomienda la lectura de sus capítulos II «Consideraciones de forma sobre la traducción documental», V «Instrucciones aplicables a todos los textos», VI, VII y VIII sobre traducción de actas resumidas, informes y correspondencia, respectivamente. En ellos se proporcionan tanto indicaciones, avaladas por la experiencia de este organismo, que pueden servirnos para salir de dudas, como algunas soluciones castizas a términos que no nos hemos decidido a traducir todavía (por ejemplo: pool = «Dependencia de Mecanografía»).

En el capítulo II se propugnan la uniformidad terminológica y la claridad sintáctica como elementos básicos de la traducción documental. Especial importancia se concede al carácter plurinacional de la lengua española: se recomienda a los traductores que renuncien a los localismos en favor del uso mayoritario (así, national income, que se traduce en España por «renta nacional», deberá traducirse por «ingreso nacional», versión más extendida en Hispanoamérica; se preferirá «papa» a «patata», etc.). No estoy de acuerdo con la preferencia por la construcción lineal de la frase (como en el inglés o el francés) para despojarla de una expresividad de la que carece, dice el manual, la traducción documental. Creo que una construcción más expresiva acerca la traducción al lenguaje natural. Tengamos piedad de nuestros lectores. Es de destacar, por último, el apartado c) de este capítulo, «Sencillez y concisión estilística», que, dedicado al traductor novato, vale también para el avezado aunque dormido en los laureles.

En el capítulo V se dan instrucciones sobre el modo de citar, uso de mayúsculas, unidades y medidas, etc. Son interesantes también, por lo que nos toca, los capítulos VI, VII y VIII. Contienen fraseología, notas sobre uso de tiempos verbales, fórmulas, etc. En el capítulo dedicado a la traducción de actas se propone una lista trilingüe (ES, FR, EN) de formas verbales para consignar las posiciones de los oradores, que ayudará al afligido traductor a salir del monótono binomio «afirma-señala», tan socorrido al traducir este tipo de documentos.

Termino con un deseo. Las Naciones Unidas y la Comisión Europea tienen una gran actividad de normalización que genera mucha terminología. Algún modo de coordinación no sólo es deseable sino, diría, obligatorio. Que no sean los traductores quienes abran un foso en la unidad de la lengua entre ambos hemisferios.

Joaquín Calvo Basarán
JMO A3/70 - Tfno. 4301 34442

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