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En la sección «Colaboraciones» se recogen opiniones y propuestas firmadas por lectores o por miembros de la Redacción cuando intervienen a título personal. La responsabilidad de los cabos sueltos firmados y de las colaboraciones incumbe a sus autores. PUNTOYCOMA

COLABORACIONES


Deslocalización

Este término, importado de Francia (délocalisation), se refería en principio a la descentralización o regionalización de los servicios públicos y grandes centros de investigación. Ahora, en terminología económica, designa las operaciones de traslado de empresas en busca de mejores condiciones de competitividad (salarios más bajos, menor protección social, subvenciones públicas, exenciones fiscales, etc.). La relación entre estas dos «deslocalizaciones» (la administrativa y la industrial) tiene menos que ver con el «movimiento» –en ese caso hablaríamos simplemente de traslado– que con la intención: «obtenir des réductions de coûts»1. La deslocalización es la pieza clave de lo que, en ambientes sindicales, se conoce como dumping social2(neologismo híbrido, pero bastante explícito). En español, deslocalización aparece ya en la prensa de información económica, en la televisión (2ª edición del Telediario del 14.4.93) y en documentos comunitarios. En uno de éstos, por cierto, encontramos en inglés la distinción entre dislocation (of jobs) y relocation (of undertakings) (cfr. DOCE nº C 102, pág. 1).

Creo que su uso acabará generalizándose por su brevedad y novedad (nos evita la explicación de los motivos del traslado); aunque hay ejemplos de resistencia: «El proceso de traslado de la producción de empresas implantadas en España a otros países donde la mano de obra es más barata sigue amenazando al tejido industrial nacional.» (Todo esto, ni más ni menos, leemos en El País del 24.04.94, pág. 49, para evitar el recurso al término importado.) El problema es que a veces se llama deslocalización a lo que es más bien «volatilización», ya que algunas de estas empresas no se «relocalizan» nunca más.

Luis González
JECL 2-170








1. Cfr. artículo sobre Les avantages de la délocalisation en Le Monde, cuaderno 'Initiatives', 9.4.94.
2. En las negociaciones del GATT, los países desarrollados han utilizado esta expresión para criticar las condiciones de producción de los países de reciente industrialización. La llamada cláusula social del GATT, que los primeros quieren imponer, pretende que se 'tenga en cuenta'(sic) la protección social, los derechos sindicales, la edad mínima de acceso al mercado laboral, etc.













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