TRIBUNA


Texto basado en la conferencia impartida por Javier Bezos, ortotipógrafo de la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA), en la Dirección General de Traducción de la Comisión Europea (Bruselas y Luxemburgo) los días 21 y 22 de octubre de 2013.

La Fundéu, la Wikilengua y la terminología

La Fundéu BBVA es una institución sin ánimo de lucro que tiene como principal objetivo impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación. Nacida en el año 2005, fruto de un acuerdo entre la Agencia Efe y el banco BBVA, trabaja asesorada por la Real Academia Española.

Su nombre es un acrónimo de Fundación del Español Urgente, que refleja su función principal: estar al tanto de las novedades lingüísticas tal como aparecen en las noticias de los medios de comunicación y reaccionar ante ellas con recomendaciones para evitar extranjerismos y para mejorar la expresión desde todos los puntos de vista. Para ello, cuenta con un equipo formado por periodistas, lingüistas, lexicógrafos, ortotipógrafos, correctores y traductores, así como con un Consejo Asesor, formado por académicos, lingüistas y periodistas.

La terminología en la Fundéu

En los últimos años, la terminología, en especial la financiera, ha pasado a las portadas de los periódicos con un protagonismo que ha requerido un esfuerzo especial, por parte de la Fundéu BBVA, para conseguir ser una herramienta que ayude a todos aquellos que utilizan el idioma en su trabajo diario. Preparar las recomendaciones en este contexto no es una tarea simple y se sigue un largo proceso que se describe a continuación.

El primer paso es la detección de posibles problemas o dudas. El equipo de la fundación está al tanto de los medios audiovisuales, así como de la prensa escrita tradicional y electrónica. Es una tarea en gran medida personal, y ya en esta etapa se hace un primer filtro: un término o expresión que no suena bien puede ser perfectamente correcto, y el idiolecto, es decir, el habla personal de cada cual, no puede ser un criterio para una recomendación. Una búsqueda en los diccionarios y en otras obras de referencia basta para que un posible candidato a recomendación no continúe porque en realidad no hay nada que aconsejar.

El equipo se reúne todas las mañanas para presentar los problemas encontrados. Tras un debate se puede decidir descartar una determinada recomendación, por las razones que sean, o bien se le da un primer visto bueno para pasar a su redacción. Otra posible decisión es plantearla al Consejo Asesor, para aclarar los puntos más oscuros que hayan surgido en este debate. Todas las mañanas también se hace una reunión con la agencia Efe, a fin de que planteen sus puntos de vista sobre las recomendaciones o propongan otras sobre lo que ellos mismos han encontrado en la preparación de las noticias.

El miembro responsable de la redacción se documenta en diversas fuentes, incluyendo la biblioteca de la Fundéu BBVA y expertos en la materia. Con esa información, escribe la recomendación en el gestor documental interno, y tras ello el resto del equipo la lee para plantear dudas y mejoras. Si, no obstante, el resultado no es convincente, la recomendación puede acabar siendo descartada.

El filtro final corresponde al director y al subdirector, que deciden si finalmente se publica y en qué fecha. Incluso en este paso una recomendación puede acabar descartada porque no es periodística —recordemos que nos dirigimos principalmente a los medios—, porque se basa en reglas o argumentaciones que son muy sutiles y que por tanto pueden confundir más que aclarar, o porque las fuentes siguen sin ser convincentes.

La terminología en la Wikilengua

Con la puesta en marcha de la Wikilengua, la Fundéu ha puesto a disposición de todos los internautas la posibilidad de construir un sitio sobre el uso práctico del español. No solo es útil para los usuarios que simplemente se pasan para hacer consultas, sino que se trata de una herramienta que permite compartir el conocimiento gramatical o léxico de modo simple y abierto, desde cualquier parte del mundo y con herramientas que facilitan el trabajo colaborativo.

Una de las facetas de este conocimiento corresponde a la terminología y, por ello, la Wikilengua prestó su apoyo al proyecto Terminesp, un banco de datos terminológico de la lengua española promovido por Aeter (Asociación Española de Terminología) a partir de los datos proporcionados por Aenor (Asociación Española de Normalización y Certificación). Los datos de esta base, que están alojados en el sitio de la Wikilengua, incluyen los términos con sus traducciones (si las hay), las normas UNE a las que pertenecen y las definiciones. Actualmente cuenta con unas 30 000 entradas.

La primera fase en la integración no iba más allá de volcar los datos en la Wikilengua, tal como estaban, a modo de prueba, y para que esa información ya estuviera disponible públicamente. Las siguientes fases podrían ser dotar de una estructura semántica a la información, para su acceso por RDF con Lemon —es decir, la posibilidad de extraer información de modo organizado—, mejorar las búsquedas y la navegación —que en este momento solo tiene funciones rudimentarias—, crear una comunidad para depurar y extender la base de datos o, incluso, añadir otras nuevas.

Por desgracia, la evolución es lenta y apenas se ha pasado de la primera fase. A pesar de ello, la posibilidad de consultar la información puede ser una herramienta valiosa para quienes tienen que trabajar con terminología, no solo periodistas, sino también traductores, autores o correctores.

 

JAVIER BEZOS
Fundéu BBVA
jbezos@fundeu.es

 

 

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