RESEÑAS


Cosnautas

El pasado día 6 de enero, Fernando A. Navarro hizo público el siguiente mensaje: «Los Reyes Magos me han traído este año una nueva versión del Diccionario de dudas y dificultades de traducción del inglés médico (v. 3.02); en www.cosnautas.com, claro».

Alborozado, transmití el mensaje a mis compañeros directos, que no tardaron nada en detectar que «lo de Cosnautas viene de Cos, patria de Hipócrates». Sí, ese nombre recibió la nave en el verano de 2013, al hacerse a la mar de internet.

Cosnautas es una plataforma que reúne los recursos más útiles para los profesionales del lenguaje en el ámbito de la medicina y ciencias afines.

En los últimos años hemos ido habituándonos a la consulta electrónica de referencias, por las ventajas que presenta (de inmediatez, diversidad de fuentes, etc.). Pues bien, la plataforma Cosnautas no solamente ofrece tal consulta electrónica, sino que está diseñada para que haya interacción con los usuarios. Sus contenidos se revisan y mejoran periódicamente teniendo en cuenta las necesidades de los lectores. Desde el primer día se nos invita a entrar en contacto y enviar comentarios, críticas y sugerencias.

Los criterios de inclusión de los recursos en Cosnautas son rigurosos:

  • Utilidad para la traducción o la redacción en medicina.

  • Facilidad de consulta (formato que permita encontrar rápidamente la información).

  • Calidad científica (contenido verdadero y adecuadamente documentado).

  • Productividad (que faciliten el desempeño de los profesionales).

  • Originalidad (obras propias, singulares y logradas gracias a la creatividad de sus autores, elaboradas o recopiladas por profesionales a partir de la experiencia, por contacto directo con la vida real del traductor o redactor).

1. El Libro rojo

El recurso por ahora más conocido de Cosnautas es el mencionado diccionario (que, por cierto, también ha cambiado ligeramente de nombre), familiarmente conocido como el Libro rojo. La nueva versión es fruto del incesante trabajo de su autor y de las muchas sugerencias recibidas, que ahora pueden canalizarse mediante tres formularios en línea del menú «Ayúdenos a mejorar»: «Propuesta de enmienda o corrección», «Propuesta de adición» y «Comentarios generales y sugerencias».

Destacaré tres características de la actual versión: las nuevas opciones de búsqueda, la ampliación del contenido y otras ayudas.

1.1. Nuevas opciones de búsqueda

a) Se mantienen las remisiones (del estilo de «Véanse otros ejemplos en XXX», o «Véase también XXX»), pero ahora la palabra o expresión está resaltada en color y convertida en hipervínculo que permite la consulta inmediata. Hay más de cuarenta y siete mil remisiones.

b) En el buscador básico, la anterior versión nos llevaba al término buscado (si tenía entrada propia), pero dejando de lado otras entradas que lo contienen y que pudieran ser de interés. En la nueva versión, cuando existen tales entradas, aparecen indicaciones de este tipo: «Véanse también las entradas siguientes, con formas complejas que comienzan por XXX». Un simple clic en el hipervínculo nos abre la puerta a otro universo.

c) El menú desplegable del buscador avanzado permite optar por la búsqueda de términos en español, en inglés o en todo el diccionario. Ahora, además, se ha enriquecido con otros dos criterios de búsqueda: «Entrada que comienza por…» y «Entrada que contiene…».

1.2. Ampliación del contenido

En esta nueva versión aparecen 637 entradas nuevas, con las que el diccionario completo alcanza ya las 48 000 entradas. Navarro ha corregido, retocado o ampliado varios miles de ellas, como también ha incorporado 750 remisiones nuevas.

1.3. Otras ayudas

Además de lo que es propiamente búsqueda de términos, al consultar el Diccionario tenemos siempre a la vista tres menús desplegables: el ya mencionado «Ayúdenos a mejorar», las «Claves» y los «Apéndices».

Las claves son: una explicación gráfica de la estructura de una entrada; otra, de las abreviaturas; la tercera, de las convenciones tipográficas; y una cuarta, de información y uso. En esta última se explaya Navarro con su «Prólogo a la tercera edición» y su «Introducción», cuya lectura recomiendo encarecidamente, que van seguidos de una extensa bibliografía.

El apéndice 1, «Siglas usadas para las pautas de poliquimioterapia antineoplásica», contiene las iniciales y siglas más utilizadas en oncología en los últimos decenios, su desarrollo en inglés y su correspondencia en español con las denominaciones comunes internacionales (DCI) recomendadas por la OMS.

El apéndice 2, «Conversores en línea», lo son de temperaturas (Celsius, Fahrenheit, Kelvin), longitudes, pesos (de unidades anglosajonas al sistema internacional) y resultados de análisis clínicos, por análito (de unidades tradicionales a unidades internacionales, o viceversa).

2. Siglas médicas en español

El segundo recurso, del mismo prolífico autor, es el Repertorio de siglas, acrónimos, abreviaturas y símbolos utilizados en los textos médicos en español.

Les tengo poca simpatía a las siglas y abreviaturas. Para empezar, porque cada autor puede decidir emplear la que le venga bien para sus propósitos (en mi unidad de traducción, yo soy MAT). Después, porque la sigla empleada puede tener decenas de significados diferentes (este Repertorio recoge ochenta posibilidades para CE, tan diversas como «campo eléctrico», «curetaje endocervical» o «comité de ética»). También hay casos en que la sigla solo supone economía cuando se escribe: pronunciamos Libro rojo en cuatro sílabas, las mismas que para decir «ele erre» (LR). Por último, es muy improbable que nos encontremos con una sigla como LEME sin tener ninguna indicación de que el texto va de leucoencefalomalacia equina.

Por supuesto, el Repertorio es útil para desentrañar el significado de siglas, aunque luego optemos por desarrollarlas. Venciendo, pues, mis reticencias, lo he explorado buscando algunas siglas y me he llevado alguna sorpresa:

No he encontrado NOAEL, que, en cambio, sí aparece como entrada por derecho propio en el Libro rojo. Tampoco he encontrado NOEL. Entonces me ha resultado patente que, a diferencia del Libro rojo, el Repertorio está pensado como listado en español, con lo cual las siglas que presenta en inglés aparecen de modo casi tangencial.

Por la misma razón, no encuentro en inglés (búsqueda avanzada) la sigla correspondiente a highly pathogenic avian influenza (HPAI), pero sí en español, donde IAAP (influenza aviar altamente patógena) remite a GAAP (gripe aviar altamente patógena), muy en sintonía con la recomendación del Libro rojo al respecto.

Busco LPAI como sigla de low pathogenic avian influenza [que aparece frecuentemente en nuestras bases de datos como «influenza aviar de baja patogenicidad» (IABP)] y, lógicamente, no la encuentro en inglés… pero tampoco en español (ni IABP ni GABP).

No obstante, siguiendo el planteamiento colaborativo de la plataforma Cosnautas, aparece el siguiente aviso:

El repertorio no contiene ninguna entrada coincidente; se muestran a continuación las entradas más próximas en la lista alfabética. Si desea proponer la incorporación de GABP al repertorio, puede hacerlo rellenando este formulario.

El formulario que se abre presenta la identificación del lector y, ya redactado, el siguiente comentario:

No he encontrado en el repertorio las siguientes siglas, abreviaturas o símbolos de uso frecuente en los textos médicos escritos en español. Propongo su incorporación a próximas ediciones de la obra:

La cumplimentación es, pues, de una sencillez asombrosa. Estupenda iniciativa.

Por el contrario, se cruzan en mi camino muchas siglas de las que me pregunto qué hacen en un repertorio de siglas médicas. Por ejemplo, la sigla NYC, explicada así:

[US] (ciudad de) Nueva York [del ingl. New York City] { NY 2},

que no me parece una «sigla médica en español» de primera necesidad, como tampoco la sigla YT (YouTube). En otros casos, junto con los desarrollos médicos de una sigla aparecen otros más alejados del tema, como aquí:

MAT

1    marcapasos antitaquicardia

2   metionina-adenosiltransferasa || ◊ MAT (methionine adenosyltransferase)

3   método de aposición terapéutica

4   microangiopatía trombótica

5   [VE] Ministerio de Agricultura y Tierras

6   [ES] Modelo Andorrano de Triaje

[C: Model Andorrà de Triatge]

7    muy alta tensión

8   técnica de aglutinación microscópica [del ingl. microscopic agglutination test]
{
TAM 6}

Este Repertorio lo he utilizado mucho menos, por lo cual lo conozco de manera más superficial. Como, además, el español es mucho más comedido que el inglés en el uso de siglas, auguro que seguiré necesitando consultar a diario el Libro rojo, pero no el Repertorio de siglas.

3. El árbol de Cos

Un tercer recurso de Cosnautas es la Colección de enlaces para la traducción y la redacción médicas, compilada por Laura Munoa, con la colaboración de Fernando Campos Leza y María Hernández Weigand.

Varios menús desplegables nos ayudan a encauzar la búsqueda: por tipo de recurso (asociaciones profesionales, bancos de datos, legislación, repertorios lexicográficos, webs universitarias), por idioma y por tema (de alimentación a zoología).

Para mayor facilidad de consulta, estos enlaces llenos de referencias pueden filtrarse mediante las siguientes etiquetas: biología, biotecnología, clasificaciones, cáncer de cuello uterino, descriptores, ecografía, eponimia, farmacopeas, guías de práctica clínica, jerga, nanotecnología, ortografía, radiología, resonancia magnética, sida y tomografía computarizada.

El 31 de enero de 2014 entré por la etiqueta «nanotecnología» y encontré once recursos: ocho en inglés, dos multilingües y uno en español. Hice clic en este último, que tiene la siguiente presentación:

Glosario de Nanotecnología y Nanociencia1

Diccionario con pocas entradas, pero ampliamente descritas y con remisiones internas. Está alojado en una página dedicada a la nanotecnología que incluye una sección sobre nanomedicina.

Formato: en línea

Idiomas: español; algunos equivalentes en inglés

Acceso: gratuito

Repertorios lexicográficos especializados

Nanotecnología

Lenguaje biomédico y cientificotécnico.

Estas últimas tres pestañas, cómo no, son hipervínculos que vuelven a abrir la correspondiente escotilla del buque de Cosnautas.

Dejo al lector el gozo de ir descubriendo esta arborescencia.

4. Mis recursos

La plataforma pone esta área personal a disposición del lector, donde va quedando registrado el historial de las consultas y donde podemos ir organizando nuestros propios favoritos.

5. Blog

En la llamada «Bitácora del cosnauta», Fernando Navarro nos hace partícipes de algunas reflexiones. Uno de sus últimos artículos es, precisamente, una explicación detallada de la nueva versión del Libro rojo.

En este blog toman también la palabra otros colegas traductores sobre temas de interés general.

6. Detalles informáticos

Con frecuencia, al teclear una consulta desde la pantalla del último término consultado me aparece el mensaje de error The webpage cannot be found (HTTP 404). Como si el buscador se quedara «anclado» en una sigla determinada. Esto me obliga a darle dos veces a la flechita hasta regresar a la penúltima página consultada («Resultados de búsqueda para: XXX») para entonces, por fin, poder continuar.

La clave gráfica no me funcionó en el momento de la consulta del Repertorio [el 31 de enero de 2014]. Se abre la ventana explicativa, pero aparece vacía.

Ambos problemillas tendrán seguramente fácil solución técnica.

7. Suscripción

El precio anual de suscripción individual al conjunto de la plataforma es inferior a 45 euros. También es posible abonarse por tres o por seis meses. Hay modalidades todavía más económicas, como la suscripción selectiva a solo algunos de los recursos, y se puede hacer una prueba gratuita de tres días.

Desde Cosnautas se anima a las empresas o instituciones a tomar contacto para negociar modalidades adaptadas a las características de cada organización, como cuentas múltiples para varios usuarios simultáneos con precios especiales y tiempos de suscripción diversos.

Como no podía ser de otro modo, quien se sienta generoso puede fácilmente regalar una suscripción a Cosnautas.

Está previsto incorporar próximamente a Cosnautas nuevas grandes obras de referencia, como el Diccionario inglés-español de alergología e inmunología clínica, de Juan Manuel Igea Aznar.

Por todo lo dicho, esta plataforma de recursos me parece estupenda e indispensable. En ella se aúnan todo lo que Fernando Navarro lleva años ofreciendo, el aporte de los compiladores del Árbol de Cos y las posibilidades informáticas, como las opciones avanzadas de búsqueda o el envío directo de sugerencias y críticas —sabiendo que se van a tener en cuenta—.

Al hilo de los años y de sus contactos con colegas hispanos, Navarro ha ido incorporando a sus obras muchos términos americanos, lo que nos enriquece a todos.

En resumen: ni un día sin consultar Cosnautas.

MIGUEL ÁNGEL TURRIÓN
Comisión Europea
miguel.turrion@ec.europa.eu

 

 

 

 

 

1 http://www.euroresidentes.com/futuro/nanotecnologia/diccionario/
diccionario.htm

capítulo precedentecapítulo siguientePágina principal