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CABOS SUELTOS


Conflictos en la República Centroafricana

En marzo de 2013, una coalición de diversos partidos opositores, denominada Seleka, tomó el poder en la República Centroafricana, cuya presidencia pasó a ocupar el líder de dicha coalición, Michel Djotodia.

Ante las quejas de sectores de la población contra los excesos de algunos miembros de Seleka, el presidente Djotodia decidió disolver la coalición en septiembre de 2013, lo que no impidió que algunos de sus miembros rebeldes prosiguieran la acción armada. Entretanto, se habían formado otros grupos paramilitares opuestos a Seleka, conocidos como «antibalaka».

En diciembre de 2013, el ejército francés lanzó la Operación Sangaris, con el propósito de neutralizar a los diferentes grupos armados. El 10 de enero de 2014, el presidente Djotodia y el primer ministro Tiangaye fueron obligados a dimitir y se formó un Consejo Nacional de Transición, compuesto por determinados miembros del Parlamento, que el 20 de enero eligió a Catherine Samba-Panza, una empresaria de 59 años, alcaldesa de Bangui, como nueva presidenta. Esta ha hecho un llamamiento al desarme de todos los grupos con miras a organizar unas elecciones en 2015.

¿De dónde proceden estos nombres?

Seleka: del sango seleka, que significa «coalición» (recordemos que el sango es un idioma criollo africano emparentado con la familia ubangui y que tiene rango de lengua oficial en la República Centroafricana).

antibalaka: del sango balaka, que significa «machete» (la denominación de «antimachete» está destinada a presentar a esas milicias como si fueran meros «grupos de autodefensa»).

Sangaris: del nombre científico de una mariposa del África ecuatorial (con esa denominación se pretendía dar a entender que la operación militar debería ser breve; el primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, la presentó como l'affaire de quelques mois).

¿Qué errores deben evitarse?

  • La forma *Séléka, que aparece a veces por influencia del francés.

  • El término *coalición Seleka, que es una redundancia.

  • La omisión de la preposición «de» cuando hablamos de sus miembros (*militantes Seleka o *rebeldes Seleka).

  • La ultracorrección *Yotodia para referirse al expresidente, pues la República Centroafricana utiliza el alfabeto latino y debemos respetar la forma en la que escriben sus nombres y apellidos.

  • El guion en *anti-balaka, que es contrario a la ortografía española.

  • Las mayúsculas en *Antibalaka, *Anti-Balaka o *anti-Balaka, pues esa no es ninguna denominación oficial.

  • Utilizar el artículo en *el Seleka o *la Seleka, ya que no debe utilizarse ante el nombre de coaliciones políticas.

Debe recordarse también que la denominación «rebeldes de Seleka» solo es pertinente a partir de septiembre de 2013 (para calificar a los militantes que se negaron a acatar la orden de disolverse), pues entre marzo y septiembre no eran «rebeldes», sino partidarios del gobierno. Asimismo, aunque puede aplicarse la expresión «exmilitantes de Seleka», para aquellos que han abandonado la lucha, es incorrecto llamar *exrebeldes de Seleka a los que continúan el combate (pues estos siguen siendo «rebeldes»).

Para finalizar, me gustaría mencionar que, si bien es cierto que la mayoría de los militantes de Seleka son pastores musulmanes y que la mayoría de los miembros de los grupos antibalaka son agricultores protestantes, no parece procedente utilizar en estos casos calificativos relativos a las creencias personales, del mismo modo que, cuando tratamos el proceso de paz en Irlanda del Norte, hablábamos siempre de republicanos y unionistas, y nunca de «católicos» y «protestantes».

Miquel Vidal
Comisión Europea
miguel.vidal-millan@ec.europa.eu

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