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COLABORACIONES


Análisis de diccionarios en línea: características y evaluación

Introducción

Los recursos en la red se incrementan cada día de forma exponencial, lo cual plantea algunas paradojas para las que será necesario buscar solución, en la medida de lo posible. Si la web 1.0 puso a disposición de los profesionales de la traducción un acceso fácil a la información, la web 2.0 les facilitó, entre otras cosas, la posibilidad de establecer canales de comunicación rápidos y eficaces en el camino de la gestión de esa información. Es presumible, por tanto, que la web 3.0 siga en la línea de sus predecesoras e introduzca elementos nuevos que puedan incrementar la eficacia del trabajo del traductor.

Sin embargo, en el ámbito lexicográfico, los tipos de recursos que podemos encontrar son relativamente reducidos y se limitan a lo que genéricamente denominamos diccionarios, a los llamados bancos de diccionarios y a los programas de traducción. Posiblemente se pueda argumentar sobre los segundos en el sentido de que un banco de diccionarios no es en sí una herramienta. Tal vez, pero la forma y profusión con que los encontramos en la Red muestran que en la conciencia de investigadores y de editoriales hay un espacio para la concentración porque ello representa una ventaja indudable en el momento de proceder a una búsqueda. Y las dimensiones colosales de la Red propician la necesidad de reunir grandes conjuntos de recursos con el fin de que puedan resultar más fácilmente localizables. En las líneas que siguen nos centraremos precisamente en el diccionario en línea como recurso que ha de ser evaluado para su uso; un recurso, por cierto, fundamental aún pero en un proceso de transformación necesario que, cabe esperar, sea capaz de explorar otras alternativas a las que tradicionalmente se han ofrecido en papel.

Una evaluación necesaria

El diccionario en línea es una herramienta que ha de ofrecer ante todo una información solvente. Máxime en estos tiempos en los que, por razones de agilidad, un gran número de profesionales de la traducción han relegado el soporte de papel a un uso muy secundario. Estos diccionarios parecen mantener cierta tendencia a agruparse, probablemente por una cuestión de comodidad para el usuario. Algunos ejemplos son los que se proponen en la web ONYVA1, con un conjunto de más de 250, clasificados; Dicorama2; el conjunto que propone C. Vera3; o los muy conocidos WordReference4, que incorporan una fórmula con algunas diferencias en relación al resto.

Ahora bien, la profusión de este tipo de recursos no representa por sí misma una fuente de documentación de la que haya que fiarse sin más, ya que el origen, la concepción y la realización de cada uno de ellos pueden ser dispares y no siempre susceptibles de una confianza ciega. Por ello, se necesita sobre todo un análisis que nos permita incorporarlos, o no, a nuestro fondo profesional.

Ello implica que han de seguirse, en el camino de este análisis, criterios objetivos. Moreno Sandoval (2000) propone tres parámetros: cobertura, estructuración y calidad de la información. Cuanto mejor estructurado está un diccionario, más fácil es acceder a toda su información. No olvidemos que los diccionarios son probablemente el tipo de documento que contiene más información en menos espacio; por tanto, es esencial que cada clase (información ortográfica, morfológica, etimológica, sintáctica, semántica, etc.) esté claramente separada del resto.

Sin embargo, en el estado actual, el acceso a Internet, es decir, la posibilidad de obtener información de manera rápida, plantea también un interrogante que, tanto para el traductor como para otros profesionales, ofrece algunos perfiles de cierta complejidad. El elevado número de recursos resulta de gran utilidad, especialmente para quien necesita disponer de fuentes de información variadas y en muy poco tiempo, pero también puede provocar in-terrogantes acerca del rigor con el que ha sido tratada y presentada la información. Internet parece ser ahora una especie de gurú que todo lo sabe y al que no se le pueden plantear dudas respecto de la adecuación de sus contenidos a la realidad. De hecho, hay quien compara esa falsa impresión de veracidad con el fenómeno de la televisión en los años 70, cuando una abrumadora mayoría de la población daba por ciertos e indiscutibles los contenidos que se difundían a través de los rayos catódicos. Personalmente, he podido comprobar esa tendencia en mis clases en la Universidad con futuros traductores. En general, cuando se les pregunta acerca de la idoneidad de tal o cual supuesta fuente con la que se tropiezan, aceptan sin fisuras lo que se transmite, aun cuando desconozcan aspectos de gran trascendencia como quién sustenta la información y de dónde procede. Es entonces cuando el término «fiabilidad» adquiere una verdadera dimensión práctica que puede ayudarles a despejar los caminos para llegar a una información contrastada.

La necesidad de herramientas de análisis

La página web sigue siendo en el momento actual y, con toda probabilidad también en un futuro a corto y medio plazo, un soporte bastante estable y solvente para el almacenaje y posterior tratamiento de los datos. Estas dos características —estabilidad y solvencia— la convierten en una útil herramienta que, con el uso del hipertexto como elemento nuclear, resulta ser, al menos por ahora, imprescindible. Ahora bien, esto es la teoría; pero no podemos olvidar que el propio proceso de creación y globalización convierten a la Red en algo genuino capaz de vehicular grandes logros pero, al mismo tiempo, puede resultar un potencial transmisor de grandes falacias. Ello se debe básicamente a su propia concepción. Es decir, si comparamos el procedimiento de creación de una página web con el de un libro, encontraremos multitud de similitudes, comenzando ya por el propio concepto de publicación, empleado en uno y otro caso. Los propios pasos de creación del libro —búsqueda de documentación, selección, redacción— son prácticamente idénticos a los de la publicación de una página web, con una diferencia más que notable: en el caso del libro necesitamos una financiación —entiéndase editorial o autoedición—, mientras que en el caso de la publicación de una web, la propia publicación se produce de una forma mucho más laxa y contiene algunos elementos diferentes de los que puede considerar el mundo editorial. La democratización de los conocimientos es un fenómeno del que tenemos que congratularnos, pero sin que ello suponga que nuestros ojos y nuestros oídos estén cerrados y ajenos a todo. Y el hecho de que cualquier persona pueda publicar en Internet los contenidos que le parezcan convenientes, organizados de la forma que prefiera y presentados como más le guste, representa un riesgo evidente para un profesional que pretenda trabajar con un material que le ofrezca unos estándares mínimos de calidad. Por ello, resulta obvio que es necesaria una herramienta que nos permita evaluar un recurso web (lexicográfico, base de datos…) antes de dar por válido su uso. Esta herramienta existe, es la parrilla de evaluación. Al ser de gran versatilidad, puede adaptarse a cualquier tipo de recurso, a condición de que plantee con claridad los objetivos que persigue. Para recursos en general ya existen parrillas publicadas en la Red, especialmente destinadas al análisis de sitios de carácter pedagógico5, pero en nuestro caso nos centraremos en el análisis de recursos lexicográficos en línea y, más en concreto, de diccionarios.

Una propuesta para la reflexión

Partiendo de las consideraciones expuestas y avanzando en los mecanismos de análisis, cabe plantearse alguna pregunta, como por ejemplo, ¿qué nivel de funcionalidad, es decir, de praxis sencilla, flexible y útil, se le puede pedir a un instrumento de evaluación de este tipo? No es fácil llegar a una sola respuesta. Por un lado, si deseamos proceder a un análisis exhaustivo, la parrilla habrá de ser necesariamente compleja, lo cual redundará en perjuicio del tiempo, que resulta ser uno de los valores de referencia en lo que se refiere al uso de las tecnologías. Por otra parte, si lo que deseamos es una parrilla con suficiente flexibilidad como para que un profesional la considere una herramienta susceptible de incorporar a su trabajo diario, será conveniente reducir sus dimensiones preservando al mismo tiempo la idoneidad de contenidos, es decir, necesitaremos una propuesta que tenga en la agilidad y en la eficacia los pilares sobre los que fijar sus cimientos.

Por ello, la propuesta debe mantener unas dimensiones asequibles que la doten de funcionalidad y de fácil manejo, para lo cual consideramos, en el caso que nos ocupa, la extensión de una página como estándar más adecuado que contenga un conjunto de conceptos coherente, con suficiente capacidad demostrativa. Partiendo de estas consideraciones, la parrilla que proponemos, fundamentada en cinco bloques que agrupan veintiocho conceptos, es la que se muestra en la imagen.

PARRILLA DE EVALUACIÓN: DICCIONARIOS

Nombre

 

URL

 

Institución (si procede):

Actualización

No

 

 

 

 

Tipo de recurso

Dicc. monolingüe

Dicc. bilingüe

Dicc. multilingüe

Banco de diccionarios

 

 

 

 

Accesibilidad

Gratuito

De pago

Restringido

 

 

 

Características

 

No

Pasable

Bien

Mal

Definiciones

 

 

 

 

 

Transcripción fonética

 

 

 

 

 

Sinonimia

 

 

 

 

 

Conjugación

 

 

 

 

 

Hipertexto (enlaces internos)

 

 

 

 

 

Información morfológica

 

 

 

 

 

Campo semántico

 

 

 

 

 

Entrada vocal

 

 

 

 

 

Facilidad de consignas

 

 

 

 

 

Contrastabilidad con fuentes de información

 

 

 

 

 

Variantes lingüísticas

 

 

 

 

 

Alternativas de búsqueda

Búsqueda fonética

 

 

 

 

 

Palabra o expresión completas

 

 

 

 

 

Palabras relacionadas

 

 

 

 

 

Registro explícito

 

 

 

 

 

Nivel de léxico

Básico

 

 

 

Medio

 

Elevado

 

 

Como se puede comprobar, consta de cinco cuerpos de información: Identificación (Nombre, dirección e institución), Tipo de recurso, Accesibilidad, Características y Alternativas de búsqueda.

El primer bloque, la Identificación, representa en cierto modo la imagen del diccionario, con unas características mínimas que, por cierto, no siempre aparecen reflejadas en la práctica, sin duda porque en Internet no parecen haberse aceptado los códigos seculares del libro (autor, lugar y fecha de edición, editorial, etc.) y con cierta frecuencia se publica sin que figuren unos requisitos mínimos que hagan cuando menos comprensible en todos sus términos el recurso que estamos utilizando. En ocasiones también resulta complejo conocer quién sustenta el recurso, si se trata de una propuesta individual, oficial (gobiernos, ayuntamientos, instituciones diversas), empresarial o profesional. Y, sin embargo, son informaciones relevantes para quien decide utilizar la información que se proporciona.

En lo que respecta al Tipo de recurso y a la Accesibilidad, se atiende más bien a aclaraciones que pueden, sobre todo, aportar elementos básicos que ayuden a una toma de decisión rápida en función de lo que vayamos buscando.

Por lo que se refiere a las Características, cabe señalar que son diversas como lo es un diccionario, pero alguna de ellas merece un comentario. Por ejemplo, la presencia de enlaces internos que nos permitan proceder a una búsqueda afinada y establecer recorridos, tanto semánticos como sinonímicos o de cualquier otro orden, es un elemento de incuestionable valor a la hora de evaluar nuestras fuentes de recursos. Un ejemplo de un uso abundante de este tipo de enlaces es Alexandria6 y otro de un uso deficiente es el DRAE7. La facilidad de consignas, es decir, la sencillez de la interfaz, con una página de inicio no abarrotada de informaciones estériles presentadas en colores chillones, sino solo aquellas esenciales que no compliquen la navegación, es otra de las características que pueden hacer más llevadera la búsqueda.

En otro orden de cosas, la posibilidad de acceder, partiendo del propio diccionario, a fuentes de información diversas, es una opción nada desdeñable que ya están utilizando algunos diccionarios, aunque básicamente suelen remitir a foros de traductores. Pero cabe esperar que este aspecto, que hoy plantea cierta novedad, vaya adquiriendo una mayor presencia en estos recursos, al igual que hemos de desear lo mismo para el epígrafe Variantes lingüísticas, que en el caso del español y del inglés resultan de gran trascendencia.

Las Alternativas de búsqueda son otro elemento que con Internet adquieren una singularidad de la que carecen los diccionarios en papel. Así, en función de los diccionarios, se ofrecen diversas posibilidades, que van desde una búsqueda fonética hasta un registro explícito, pasando por la opción de palabras relacionadas e incluso una entrada vocal. Hay diccionarios, como el Trésor de la Langue Française informatisé8, que permiten entradas con palabras relacionadas para las que proponen una serie de opciones si un término está incorrectamente escrito. En este caso concreto, además, su interfaz permite distribuir el resultado de las búsquedas por colores, en función de una serie de criterios como ejemplos, definición, sinónimos, antónimos, fuente, etc., hasta un total de diecisiete.

Finalmente, sobre todo pensando en los futuros traductores, se ha incluido el epígrafe Nivel de léxico porque la calidad de una herramienta como un diccionario en línea debe considerarse en todos los órdenes, y difícilmente puede entenderse un recurso que no reúna unos estándares mínimos en ese sentido.

Conclusión

En el estado actual de conocimientos en lo que se refiere a los recursos en Internet, resulta imprescindible disponer de herramientas capaces de ofrecer elementos que posibiliten su análisis. La necesidad viene provocada tanto por el número de ellos, que se multiplica diariamente, como por su variedad. Es necesario, por tanto, imponer a los recursos con los que se trabaja en línea unos estándares de calidad de los que muchos de ellos carecen ahora mismo. En ese sentido, la parrilla de análisis representa una aportación enormemente útil ya que, si está bien elaborada, puede contribuir a proporcionar una información que permita distinguir los recursos útiles de aquellos que no lo son.

En nuestra propuesta se han seleccionado los conceptos considerados en cada caso como más relevantes, pero una de las ventajas de la parrilla de evaluación es que no es única y, por tanto, cada usuario podrá adaptarla a sus necesidades incluyendo o suprimiendo conceptos que, por la razón que sea, no considere indispensables.

Apuntes bibliográficos

Álvarez Álvarez, A. (2009), Nuevas Tecnologías para la clase de Francés Lengua Extranjera: Teoría y práctica, Quiasmo Editorial, Madrid.

Álvarez Álvarez, A. (2006), «Modelos de análisis para un recurso en línea: necesidad y tipologías de las parrillas de evaluación» en Çédille, Revista de estudios franceses, Asociación de Profesores de Francés de la Universidad Española.

Gelpí, C. (1999), Diccionarios del español en Internet: http://www.ub.edu/geocrit/b3w-189.htm [consulta: 6.2010].

Moreno Sandoval, A. (2000), «Criterios para la evaluación de obras lexicográficas» en Actas del IV Congreso de Lingüística General, Cádiz, 3-6 de abril de 2000.

Perrot, T. (2001), «Grille d'évaluation d'un site internet pédagogique»: 
http://www3.unileon.es/dp/dfm/flenet/grilles2.html#TPerrot [consulta: 6.2010].

Suso López, J. (2001), «Grille d'analyse des manuels / ensembles pédagogiques de FLE»: 
http://www3.unileon.es/dp/dfm/flenet/grilles2.html#JavierSuso [consulta: 6.2010].

Tomé, M., «(ND) Grille d'analyse d'un site F.L.E. pédagogique»: http://www3.unileon.es/dp/dfm/flenet/grilles2.html#grilleuniLeon [consulta: 6.2010].

ALFREDO ÁLVAREZ ÁLVAREZ
Universidad de Alcalá
a.alvarezalvarez@ec.europa.eu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1

A. Álvarez Álvarez (2004):           
http://www.onyva.es/DICTIONNAIRES.htm      
[consulta: 6.2010].

2

http://www.dicorama.com/ [consulta: 6.2010].

3 C. Vera Pérez [s.d.]: http://platea.pntic.mec.es/~cvera       /ressources/recurfr15.htm
[consulta: 6.2010].
4 http://www.wordreference.com/ [consulta: 6.2010].
5 A. Álvarez (2004), ONYVA: http://www.onyva.es /ESPACE_ENSEIGNANTS.html#Outils%20pour%20l               analyse%20des%20ressources%20Internet          
[consulta: 6.2010]
.
6 http://www.tv5.org/cms/chaine-francophone/outils/p-7550-Traducteur-Alexandria.htm?terme=&sl=fr&tl=es [consulta: 6.2010].
7 http://www.rae.es [consulta: 6.2010].
8 http://atilf.atilf.fr/tlf.htm [consulta: 6.2010].

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