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COLABORACIONES


Averso: pasión y resurrección de un arcaísmo

Hay palabras que, tras haber caído en desuso hace siglos, vuelven a utilizarse con inusitado vigor. El fenómeno corresponde a lo que Pedro Álvarez de Miranda ha denominado las «discontinuidades en la historia del léxico», que obedecen a diversas causas1. Una de las causas de tales discontinuidades que ha señalado el profesor Álvarez de Miranda es la traducción. Un caso reciente de «resurrección» de un arcaísmo en español es el del adjetivo averso2.

El DRAE recoge averso con dos acepciones, «opuesto y contrario» y «malo, perverso», y menciona como étimo el adjetivo latino aversus. Ambas acepciones llevan la marca «ant.» (esto es, 'anticuadas' o 'antiguas'), que indica, según el prólogo de la vigésima segunda edición (p. XXXIII), que «su última documentación no es posterior a 1500». No lejos de este noble adjetivo, aparentemente retirado del agotador trajín de la vida activa del léxico, el diccionario académico nos ofrece «adverso», del latín adversus, al que atribuye un primer significado plenamente actual, «contrario, enemigo, desfavorable», y otro desusado (es decir, documentado por última vez entre 1500 y 1900; no tan añejo, en principio, pues, como los de averso): «opuesto materialmente a algo, o colocado enfrente de ello».

Otras fuentes, como el Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos, ni siquiera recogen averso, o bien, como el de María Moliner, siguen a la Academia y lo tildan de adjetivo «antiguo». El único caso de «averso» que hay en el Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) es «aversa [a los negocios]», de un texto periodístico de Chile de 2001. En el Corpus Diacrónico del Español (CORDE) figuran treinta y un ejemplos de «averso» y sus variantes en femenino o plural (varios casos no corresponden a la palabra española, sino a la latina, puesto que se trata de textos en latín), pero son todos anteriores al siglo XIX, excepto el de un texto de 1887 y el de un libro de 1901 que reproduce un texto anterior al XIX. Todo inducía a pensar, por consiguiente, que el venerable adjetivo no iba a despertar de su somnolencia secular después de los meritorios servicios prestados en épocas pretéritas del idioma, sobre todo en vista de la vitalidad de su pariente próximo «adverso». No obstante, el ejemplo chileno de 2001 ya hacía sospechar una renovada pujanza de «averso».

En efecto, en una rápida batida por la Red observamos cómo nuestro veterano vocablo está viviendo una segunda juventud. Veamos algunos ejemplos:

 Suponga que existe un inversionista que no es averso al riesgo; otro que es algo más averso al riesgo y exige una prima de 105 £. El siguiente inversionista es aún más averso al riesgo, y demanda una prima de 110 £, y así sucesivamente.3

 [...] un agente con esa función de utilidad es averso al riesgo: prefiere el valor esperado de la lotería a jugar a la lotería.4

 El perfil averso al riesgo de los prestamistas españoles será el otro obstáculo del P2P lending.5

Los tres ejemplos citados, extraídos respectivamente de la traducción de un importante manual anglosajón, de un libro original escrito en español y de un texto periodístico de España, tienen en común el empleo del término «averso al riesgo», lo que muestra claramente que el origen del adjetivo que nos ocupa es precisamente la introducción en el ámbito hispánico del concepto que recubre dicha expresión, de uso muy frecuente hoy en día en textos de economía y ciencias sociales, a partir del inglés risk averse. Al traducirse este concepto del inglés al español se recurrió a «averso» por tratarse de palabras hermanas con un origen latino común y quizá también, implícitamente, para tratar de mantener la diferenciación existente en inglés entre adverse y averse. La pervivencia de «averso» en el DRAE (pese a su marca de arcaísmo) contribuyó probablemente a que se obrara este milagro léxico.

Es cierto que el adjetivo, una vez retornado a la vida (al menos a la de las palabras), se está utilizando también en contextos no asociados al riesgo, aunque sí, mayoritariamente, al ámbito económico:

El mes tradicionalmente más averso para las bolsas deja un balance claramente positivo en el conjunto de la renta variable.6

Poniéndonos en el lugar de un hipotético ministro de Fomento, al que supondremos benevolente y averso a la desigualdad, lo que nos interesa es responder a la pregunta de cuánto deberíamos invertir en cada región.7

En estos dos últimos ejemplos se aprecia la tendencia a utilizar «averso» como sinónimo de «adverso», aunque, en principio, limitado al ámbito temático mencionado. Como es lógico, no escasean los casos de «adverso al riesgo», lo que confirma la tendencia a la sinonimia, siquiera sea restringida, entre los dos adjetivos. El campo para el renovado uso de «averso», por otra parte, está abonado por el sustantivo «aversión», al que está directamente ligado, ya desde el latín aversio.

Cabe señalar, por último, la particular frecuencia de «averso» que se observa, en comparación con los textos de España, en textos periodísticos hispanoamericanos, tanto asociado al riesgo como en otros contextos, habitualmente del ámbito económico, aunque no faltan los ejemplos de uso más genérico. Parece improbable en este caso una hipotética pervivencia de la palabra en el habla de determinadas zonas de América que no se hubiera reflejado hasta ahora en textos escritos (fenómeno que Álvarez de Miranda ha denominado «discontinuidad aparente»), la cual habría contribuido a su revigorización actual, de modo que hay que pensar que la causa de la rápida difusión reciente de nuestro adjetivo es, tanto en América como en España, el soplo taumatúrgico de la lengua inglesa.

ALBERTO RIVAS
Comisión Europea
alberto.rivas-yanes@ec.europa.eu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1

Pedro Álvarez de Miranda (2008), «Las discontinuidades en la historia del léxico», 1-44 en Concepción Company Company / José G. Moreno de Alba coords., Actas del VII Congreso Internacional de Historia de la Lengua Española (Mérida, Yucatán, 2006), vol. I, Arco Libros. El autor distingue cuatro modalidades de discontinuidad léxica: la poligénesis temporal de préstamos (especialmente latinismos; por ejemplo, el adjetivo social) y derivados, la supervivencia léxica que implica una discontinuidad solo aparente (p. ej., apabullar), la resurrección de ámbito exclusivamente literario, que puede ser de origen libresco o dimanar directamente de un diccionario (p. ej., [perro] lucharniego), y el rescate premeditado de una voz anticuada (ejs.: deporte, azafata, gobernanza).

2

Otros casos parecidos a este son el de «escopo», que recoge el DRAE como sustantivo poco usado (del lat. scopus, y este del gr. σκοπός), con el significado de 'objeto o blanco a que alguien mira y atiende', y que ha vuelto a emplearse con normalidad, por ejemplo, en textos de teoría de la traducción, y el del sustantivo «villano», cuyo uso se ha intensificado gracias al préstamo del inglés villain en la expresión «héroes y villanos» ('buenos y malos'), de sabor cinematográfico.

3 Paul R. Krugman / Robin Wells (2007), Microeconomía: introducción a la economía, (trad. Jesús Ruiz Andújar), Reverté, Barcelona, p. 440:           
http://books.google.com/books?id=ld8I68bW3eoC&hl=fr&source=gbs_navlinks_s.
4 Ignacio Sánchez-Cuenca (2009²), Teoría de juegos, Centro de Investigaciones Sociológicas, («Cuadernos Metodológicos», nº 34), Madrid, p. 25:   
http://books.google.es/books?id=1ysLOq92Qr8C&dq=%22averso+al+riesgo%22&hl=fr&source=gbs_navlinks_s.
5 M. Á. Méndez (2009), «La restricción del crédito bancario abre el camino a los préstamos P2P», en El País de 5.2.2009:     
http://www.elpais.com/articulo/red/restriccion/credito/bancario/abre/
camino/prestamos/P2P/elpeputec/20090205elpcibenr_5/Tes
6 «El Ibex reacciona y se dispara un 13 % al cierre del tercer trimestre», Expansión, 30.9.2010:     
http://www.expansion.com/2010/09/30/mercados/1285830670.html.
7 Ángel de la Fuente [del Instituto de Análisis Económico, CSIC] (2001), «Infraestructuras y política regional», en la IV Jornada CREI sobre Nuevas Fronteras de la Política Económica, septiembre de 2001: http://www.crei.cat/files/filesActivityJornada/1/files/angel-final.pdf.

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