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COLABORACIONES


La traducción al español en el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea

El Tribunal de Cuentas fue creado en virtud del Tratado de Bruselas de 22 de julio de 1975 y entró en funcionamiento en octubre de 1977. El 1 de noviembre de 1993 fue elevado al rango de institución con la entrada en vigor del Tratado de Maastricht.

El Tribunal tiene la función de examinar la legalidad y regularidad de los ingresos y gastos inscritos en el presupuesto de la UE con vistas a garantizar, por un lado, su buena gestión y, por otro, señalar a la atención de las instituciones europeas y de las autoridades nacionales cuáles son los aspectos de dicha gestión que requieren mejoras. El Tribunal tiene su sede en Luxemburgo y organiza sus trabajos sobre la base de una estructura colegial, que se compone de un Miembro por cada uno de los Estados que integran la Unión Europea. El colegio de Miembros es el órgano encargado de aprobar los informes anuales, los informes especiales, los dictámenes y las restantes decisiones de la institución.

La unidad de traducción española tiene como función facilitar la versión en este idioma de los documentos que permiten al Tribunal cumplir su misión y sus obligaciones de información ante el contribuyente europeo. Aparte de las comunicaciones generales a los ciudadanos y de los textos relativos al funcionamiento interno del Tribunal, los documentos traducidos pueden inscribirse en tres categorías principales:

Documentos destinados a la publicación

En esencia son los dictámenes, que el Tribunal debe emitir antes de que se aprueben disposiciones legislativas de naturaleza financiera, y los informes anuales y especiales que se refieren a los distintos ámbitos presupuestarios y organismos y agencias de la UE.

El informe anual sobre el presupuesto de la UE abarca todos los ámbitos de ingresos y gastos, es decir, desde los recursos propios hasta la política agrícola y regional, pasando por la de desarrollo. Paralelamente al informe anual, se traducen los informes anuales específicos sobre las agencias y los organismos de la UE. Los informes especiales se refieren a ámbitos concretos como, por ejemplo, la ayuda a los países afectados por el tsunami, a las medidas de lucha contra el abandono escolar, a la preservación del medio ambiente en los países en desarrollo, etc.

Documentos de comunicación con las autoridades nacionales

Son básicamente las notificaciones de constataciones preliminares o informes que envían los auditores del Tribunal a la entidad controlada comunicándole las primeras conclusiones de su inspección. Si la inspección se ha realizado en España, las notificaciones, y en su caso los cuestionarios de auditoría previos, han de traducirse al español a partir del inglés o del francés, las lenguas de trabajo del Tribunal.

Se trata de documentos que requieren no solo la búsqueda terminológica habitual en estos casos, sino también una estrecha cooperación entre el traductor y el auditor para evitar errores de traducción que pueden dar lugar a malentendidos o conflictos innecesarios con las autoridades nacionales. En ocasiones el auditor solicita también la asistencia lingüística del traductor para ayudarle en su labor de comunicación con dichas autoridades o de comprensión de la documentación remitida por el Estado miembro.

Documentos relativos a la metodología de auditoría

Entran en esta categoría el manual de fiscalización del Tribunal y sus políticas y normas de auditoría, o bien determinadas normas de control de la Intosai (la organización internacional de las entidades fiscalizadoras superiores o tribunales de cuentas nacionales e internacionales), ya que el español es lengua oficial de esta organización.

A veces también se traducen en el Tribunal conceptos de auditoría y control establecidos por otras instituciones que solo existen en inglés y francés, pero que se precisan para los informes anuales y especiales, como las normas de control interno de la Comisión que figuran en los documentos SEC(2000) 2203/3 y SEC(2001) 2037/4.

Se trata de textos muy especializados que requieren no solo una investigación terminológica activa por parte del traductor, sino también la consulta con expertos. No en vano la metodología de auditoría es el campo terminológico específico del Tribunal en relación con las restantes instituciones, ya que en los demás documentos (informes, dictámenes, notificaciones de constataciones, etc.) la referencia está constituida por los reglamentos o directivas referentes a las medidas sujetas a fiscalización y una serie de reglamentos digamos «transversales» como por ejemplo el Reglamento financiero y sus normas de desarrollo.

Para todas las categorías de documentos descritas, sin embargo, la atención a la exactitud de las traducciones es primordial dado el contenido extremadamente delicado de los textos, en su mayor parte críticas y recomendaciones a las instituciones europeas y a las autoridades nacionales.

Para facilitar dicha exactitud, existe desde siempre en el Tribunal, además de una política de revisión sistemática de las traducciones y las herramientas habituales, un sistema de reuniones de cotejo, a las que asisten el autor del texto y los traductores encargados de traducirlo a cada una de las lenguas oficiales, con el fin de armonizar la interpretación de los documentos (sobre todos los destinados a la publicación) y garantizar no solo la calidad de las traducciones, sino también de los originales. Modernamente, estas reuniones casi siempre se sustituyen por un foro informático de discusión (collation forum) en el que los traductores formulan preguntas sobre el texto a su autor, para que este las responda en el foro, y depositan toda la información de referencia que pueda resultar útil a sus colegas de otras lenguas oficiales.

En el caso de la unidad de traducción española, por ejemplo, se revisa casi el cien por cien de los textos y se intenta darles la mayor homogeneidad posible. La armonización de soluciones terminológicas, fraseología y convenciones se aplica sistemáticamente. Se busca pues la uniformidad, tanto de fondo como de forma, para garantizar la unicidad del mensaje institucional.

Pilar Cano de Gardoqui
Tribunal del Cuentas de la Unión Europea
pilar.cano@eca.europa.eu

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