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COLABORACIONES


Presencia del español en las organizaciones internacionales:
las Naciones Unidas

El español es utilizado como idioma oficial o de trabajo en gran número de organizaciones internacionales. Desde el Comité Internacional de la Cruz Roja, establecido en 1863, hasta la Sociedad de las Naciones y su organización sucesora, las Naciones Unidas, con sus numerosos órganos subsidiarios, y más tarde, naturalmente, la Unión Europea, existe una larga tradición de uso del español, ya sea para redactar documentos, para traducirlos, o para interpretar las intervenciones de los delegados en estos diversos foros internacionales.

Fue idioma oficial de la Sociedad de las Naciones, establecida después del fin de la Primera Guerra Mundial y de la firma del Tratado de Versalles, junto con el francés y el inglés.

Es uno de los idiomas oficiales de las Naciones Unidas desde 1947 (junto con el chino, el francés, el inglés y el ruso, a los que se sumó el árabe a partir de 1973), lo que significa que la inmensa mayoría de los documentos oficiales de la Organización se publican en español.

Importancia del multilingüismo

Año tras año la Asamblea General de las Naciones Unidas reitera la importancia de tratar de manera igualitaria a todos los idiomas oficiales y de que los documentos se publiquen en todos los idiomas oficiales de la Organización. En su Resolución 64/230, de 22 de diciembre de 2009, la Asamblea puso de relieve que «los principales objetivos del Departamento de la Asamblea General y de Gestión de Conferencias son proporcionar documentos de alta calidad de manera oportuna en todos los idiomas oficiales de conformidad con la reglamentación establecida». En ocasiones, y por diferentes causas, que no se originan forzosamente en los servicios de traducción, no es posible terminar a tiempo la traducción de ciertos documentos que se necesitan para las deliberaciones de determinado órgano, en cuyo caso se examinarán en primera instancia solamente en el idioma original, a menudo el inglés.

En la misma resolución, la Asamblea solicitó al Secretario General que «asegure que se dé a todos los servicios de idiomas un trato igual y se les ofrezcan condiciones de trabajo y recursos igualmente favorables con miras a lograr que los servicios que presten sean de la más alta calidad, respetando plenamente las características particulares de los seis idiomas oficiales».

Una herramienta útil para el trato igualitario de los seis idiomas oficiales es la base de datos terminológicos UNTERM, que también pueden consultar usuarios externos en la dirección http://unterm.un.org. Esta base de datos incluye en la actualidad 85 000 entradas en los seis idiomas oficiales y se actualiza a diario. Se ha puesto en la internet para facilitar su uso por personas interesadas en la labor de las Naciones Unidas que no tienen acceso a la red interna de la Secretaría.

¿Cómo asegurar la calidad de las traducciones al español?

En primer lugar, mediante un riguroso proceso de selección. Los concursos internacionales que se celebran cada cierto tiempo, según las necesidades de contratación, se llevan a cabo de conformidad con estrictas normas que aseguran el anonimato de los aspirantes y la mayor objetividad posible en la corrección de las pruebas. Cada parte del examen es corregida por dos personas, revisores de gran experiencia y comprobada pericia en la función, y en caso de que las notas respectivas difieran notablemente se somete el examen a un tercer corrector, que zanjará la diferencia.

Una vez que los nuevos traductores se incorporan a su puesto, pasan un período de formación, encaminado no a que aprendan a traducir, naturalmente, sino a que aprendan a traducir «para la casa», es decir, que se familiaricen con ciertos usos, convenciones y por qué no, también algunas arbitrariedades, que forman parte del «acervo» del traductor al español (o a cualquier otro idioma) en las Naciones Unidas.

Algunos de los usos, en la selección de registro y de vocabulario, por ejemplo, están dictaminados por el estilo «documental», por un cierto «tono» al que se deben ajustar las traducciones. Así, en un proyecto de resolución, Welcomes se traducirá como «Acoge con beneplácito», expresión que difícilmente se encuentre hoy en un texto periodístico o en el lenguaje oral.

Principios fundamentales de la traducción documental

Enseñamos a nuestros traductores que los principios fundamentales de la traducción documental son la equivalencia semántica (fidelidad e integridad), la equivalencia formal y la equivalencia funcional. Es decir, en primer término, que el texto traducido incluya la totalidad del mensaje del original, reproduzca todos sus matices y no añada tonos o ambigüedades que no estén presentes en él. Esto cobra particular importancia en el caso de la traducción de resoluciones del Consejo de Seguridad, donde la utilización de un vocablo y no otro puede haber sido objeto de dilatadas negociaciones «entre bambalinas», antecedente que el traductor en general desconoce y que podría llevar a una traducción desacertada.

La equivalencia formal tiene gran importancia en la traducción de documentos de las Naciones Unidas. Cuando un documento va a ser examinado y discutido párrafo por párrafo, es conveniente que el paralelismo llegue al máximo.

En lo que respecta a la equivalencia funcional, es preciso conocer el contexto del documento original, su finalidad y el uso que de él harán los destinatarios. El traductor de los documentos de las Naciones Unidas debe tener presente que se dirige a un público procedente de todos los países de habla hispana, por lo que es importante evitar los localismos y plegarse al uso mayoritario. Así, por ejemplo, se prefiere «computadora» antes que «ordenador» o «costos» y no «costes».

Herramientas con que cuenta el traductor

Para trabajar con calidad y rigor contamos con diferentes elementos auxiliares.

  • Referencias: el equipo de referencistas prepara una «carpeta electrónica» (e‑folder), con hipervínculos a documentos anteriores sobre el tema, o que se citan en el texto, a documentación externa (en la web) y también bitextos y memorias de traducción.

  • Terminología: un revisor experimentado se ocupa de centralizar la terminología que se considerará «oficial» en las traducciones de nombres de comités, grupos de trabajo, organizaciones, etc., pero también de determinados conceptos o expresiones que aparecen con frecuencia en los documentos.

Por ejemplo:

Allowances and Benefits Unit

Dependencia de Subsidios y Prestaciones

Committee on Contributions

Comisión de Cuotas

Enterprise resource planning

Planificación de los recursos institucionales

De esta manera se asegura en la mayor medida posible la coherencia terminológica en todos los documentos oficiales.

  • Memorias de traducción, programas de comparación de textos: la tecnología aporta cada día nuevos elementos auxiliares para la traducción. Trados y Delta View, entre otros programas, ayudan a encontrar antecedentes de los textos que se deben traducir y proporcionan las partes ya traducidas, e idénticas o parecidas, de documentos anteriores.
  • El DRAE: para evitar el uso de palabras, expresiones o giros demasiado locales y que por lo tanto no resultan mutuamente comprensibles, el «árbitro» último será el Diccionario de la lengua española de la Real Academia (y el Diccionario panhispánico de dudas).

Presencia del español en otros ámbitos de las Naciones Unidas

El Departamento de Información Pública está tratando de conseguir la paridad entre los idiomas oficiales en el sitio web de la Organización. Al parecer, según muestran estadísticas recientes, se ha logrado avanzar algo, pero evidentemente todavía queda bastante por hacer, si se compara el número de páginas vistas en español e inglés, por ejemplo, en el cuadro que sigue, tomado del documento A/63/338, «Informe del Secretario General sobre el multilingüismo»:

Aumento del número de páginas vistas en el sitio de las Naciones Unidas
en internet www.un.org
y de las visitas al sitio, desglosados por idiomas: 2006-2007

 

 

Árabe

Chino

Español

Francés

Inglés

Ruso

Total

 

 

 

 

 

 

 

 

Páginas vistas

 

 

 

 

 

 

 

2006

12 346 648

24 203 023

24 540 017

21 065 351

365 400 934

16 335 047

463 891 020

2007

14 238 905

29 260 282

27 069 156

29 609 049

351 913 503

25 747 562

477 838 460

Incremento de 2006 a 2007 (%)

+15,3

+20,9

+10,3

+40,6

-3,7

+57,6

+3,0

Visitas

 

 

 

 

 

 

 

2006

2 445 858

4 085 582

6 605 301

4 596 119

28 737 205

2 919 180

49 389 245

2007

2 626 459

5 498 426

6 972 777

5 659 028

29 872 188

3 796 775

54 425 657

Incremento de 2006 a 2007 (%)

+7,4

+34,6

+5,6

+23,1

+3,9

+30,1

+10,2

La producción de páginas web se ha visto facilitada por la colaboración de instituciones académicas para la traducción. En el caso del español, existe un proyecto de colaboración entre las Naciones Unidas y la Universidad de Salamanca, con arreglo al cual estudiantes de la carrera de traducción se encargan de traducir algunas de las páginas para el sitio. Sin embargo, el progreso hacia la paridad entre los idiomas se ve perjudicado por el hecho de que las diferentes oficinas de la Organización agregan continuamente páginas en inglés, y el proceso de actualización en todos los idiomas sufre en consecuencia. De todos modos, cabe esperar que la presencia de páginas web en español en el sitio de las Naciones Unidas aumente rápidamente en los próximos años.

María Nóbrega
Naciones Unidas, Nueva York
nobregam@un.org

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