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COLABORACIONES


Nace la red de másteres europeos en traducción (Red EMT)

El pasado 15 de septiembre, la Comisión Europea publicó la lista de los 34 programas universitarios seleccionados para formar parte de la red de másteres europeos en traducción (Red EMT)1. A la correspondiente convocatoria de solicitudes publicada en marzo de este año habían concurrido 93 programas de máster en traducción de 24 Estados miembros y tres países no pertenecientes a la UE.

La iniciativa lanzada en 2005 por la Dirección General de Traducción (DGT) de la Comisión Europea para crear una red de referencia de másteres europeos en traducción respondía, por una parte, al auge de la demanda de servicios lingüísticos de calidad en un entorno de creciente globalización económica y, por otra, a las dificultades que habían tenido los servicios de traducción de las instituciones europeas con motivo de la ampliación de 2004 para contratar un número suficiente de traductores cualificados para determinadas lenguas y combinaciones lingüísticas debido a la escasa o inexistente tradición de formación universitaria de traductores en algunos de los Estados miembros que acababan de adherirse. Con la creación del marchamo de calidad «miembro de la Red EMT», que tendrán derecho a utilizar los programas que han superado la convocatoria, la Comisión pretende contribuir a la mejora de la calidad de la formación universitaria de los traductores en toda la Unión Europea, al reconocimiento de la profesión y al intercambio de buenas prácticas entre los programas más prestigiosos y consolidados y aquellos que están empezando a abrirse camino.

La convocatoria para solicitar la admisión en la Red EMT estaba abierta a todas las universidades de la Unión Europea2a que ofrecieran estudios de traducción de grado máster. Las 93 solicitudes recibidas fueron evaluadas por expertos universitarios del ámbito de la traducción sobre la base de los criterios de selección establecidos en la convocatoria. Dichos criterios habían sido elaborados por el Grupo de Expertos EMT, al que la DGT había dado el mandato de establecer un marco de referencia de las competencias que debe haber adquirido un traductor altamente cualificado al término de sus estudios de máster. Las competencias descritas apuntan a una formación netamente orientada hacia las necesidades del mercado (es decir, a lo que en la jerga universitaria se llama un «máster profesionalizante») y se centran, por tanto, en la adquisición de destrezas para el ejercicio de la profesión de traductor más que en componentes de investigación o aprendizaje de lenguas.

La pertenencia a la Red EMT está limitada a cuatro años, al término de los cuales los miembros interesados tendrán que volver a solicitar su admisión. Los programas que no han sido seleccionados para esta fase inicial tendrán la oportunidad de presentarse a la próxima convocatoria, prevista para finales de 2010.

Entre las ventajas de las que gozan los miembros de la red cabe destacar el derecho a utilizar el marchamo de calidad «miembro de la Red EMT», la participación activa en la concepción y desarrollo de sus actividades, el acceso a una plataforma electrónica para el intercambio de información y la posibilidad de formalizar acuerdos de colaboración con otros programas con vistas, por ejemplo, a solicitar financiación para proyectos comunes con cargo a los programas comunitarios del ámbito de la educación y el multilingüismo. Al mismo tiempo, la pertenencia a la red conlleva una serie de obligaciones, como la de actuar de interlocutor ante las autoridades nacionales competentes para garantizar la viabilidad y acreditación de los programas allí donde el marco de competencias EMT pueda colisionar con disposiciones nacionales vigentes. Pero la obligación más destacable es la de apadrinar programas que aspiren a convertirse en miembros de la red. El fomento de la colaboración activa entre programas con una larga experiencia y sólida reputación en el mundo de la traducción y programas recientemente creados —especialmente en países con una escasa tradición de formación de traductores— es uno de los objetivos esenciales de la Red EMT. Esta voluntad de impulsar la ayuda mutua y de dar una máxima difusión a las mejores prácticas en materia de formación de traductores queda de manifiesto en el hecho de que la DGT haya invitado a la primera reunión de la Red EMT, que se celebrará en Bruselas en diciembre próximo, a todos los participantes en la convocatoria, y no solo a los que han sido admitidos en la red. De esta forma se brinda a los participantes no seleccionados —a quienes en reconocimiento a su interés se les ha otorgado el estatuto de «programa candidato»— la posibilidad de acceder a información de primera mano sobre las actividades proyectadas de la red y de participar en proyectos comunes con otros programas, ya sean miembros de la red o candidatos.

El apoyo que la DGT puede proporcionar a los programas integrados en la Red EMT se plasma, básicamente, en la celebración de una conferencia EMT anual, que brinda a las universidades participantes un foro para intercambiar experiencias e impulsar el trabajo en red; en la puesta a disposición de la secretaría de la red y de la plataforma electrónica para la comunicación entre los miembros de la red; en la visita de personal de la DGT a las universidades integradas en la red para presentar a los estudiantes el trabajo del traductor institucional y debatir con el profesorado la mejor manera de alcanzar los objetivos EMT; y en la oferta de prácticas en la DGT destinadas prioritariamente a estudiantes de programas pertenecientes a la Red EMT.

Los 34 programas seleccionados tras esta primera convocatoria de solicitudes proceden de 16 Estados miembros de la UE. España está representada por tres programas: el «Màster en Estudis de Traducció: Estratègies i Procediments», de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, el «Máster en Traducción y Mediación Intercultural», de la Universidad de Salamanca, y el «Máster Universitario en Comunicación Intercultural, Interpretación y Traducción en los Servicios Públicos», de la Universidad de Alcalá de Henares3.

 

José Luis Vega
Comisión Europea
jose-luis.vega@ec.europa.eu

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

1 La sigla inglesa EMT (por European Master's in Translation) se ha adoptado para la denominación en todas las lenguas de la red y del correspondiente marchamo de calidad.
2 Las universidades de países no pertenecientes a la UE que manifestaron su interés por participar en la Red EMT podían optar al estatuto de observadores, siempre y cuando superaran los criterios de selección fijados.
3 La lista completa de programas seleccionados puede consultarse en http://ec.europa.eu/dgs/translation/programmes/emt/network/index_en.htm

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